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jueves, 29 de junio de 2017

Una gran aventura


Diciendo esto, él había atado ya la cola de la cometa en torno de la niña. Ella se agarraba a él y se negaba a irse sola, pero Peter Pan, diciendo un “Adiós, Wendy”, la empujó fuera de la roca, y unos minutos después la niña y la cometa se perdieron de vista. Peter se quedó solo en la laguna.
Ahora la roca era muy pequeña y pronto quedaría sumergida. Pálidos rayos de luz avanzaban sobre la laguna; poco después se oyó un sonido, el más musical y el más melancólico del mundo. Eran las sirenas llamando a la luna.
Peter Pan, aunque no se parecía a los demás niños, se asustó. Un temblor lo sacudió, como el estremecimiento con que el viento azota las aguas del mar; pero los estremecimientos del viento en el mar se suceden unos a otros hasta sumar cientos de ellos, y Peter tembló sólo una vez. Un momento después se hallaba de nuevo erguido sobre la roca, con aquella sonrisa en su rostro y un repique de tambor en su alma . Aquel repiquetear decía: "La muerte debe ser una gran aventura!"

James Matthew Barrie
Peter Pan

Foto: Ansel Adams

domingo, 21 de mayo de 2017

La transparencia


La transparencia.

Como el cautivo que escucha desde su celda el paso de los trenes, como quien busca cada noche empecinadamente algún rastro perdido que no conduce a ningún sitio, como el que se pasa media vida intentando atravesar la frontera entre dos zonas igualmente prohibidas, como el acróbata que piensa en sus últimos descalabros mientras se esfuerza por mantener el equilibrio, como el navegante que altera deliberadamente el rumbo para poder ir naufragando sin temor a equivocarse, así pretendo ahora ordenar los olvidos, elegir únicamente aquéllos que no afecten apenas a los turbios litigios del pasado.
La transparencia, Dios, la transparencia.

José Manuel Caballero Bonald
Manual de infractores

Ansel Adams
Sand dunes