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jueves, 16 de mayo de 2019

Esperar


El autobús se retrasa. Los coches pasan de largo. La gente rica que va en coche nunca mira a la gente de la calle, para nada. Los pobres siempre lo hacen… De hecho, a veces parece que simplemente vayan en coche dando vueltas, mirando a la gente de la calle. Yo lo he hecho. La gente pobre está acostumbrada a esperar. La Seguridad Social, la cola del paro, lavanderías, cabinas telefónicas, salas de urgencias, cárceles, etcétera.
Lucia Berlin⠀
Manual para mujeres de la limpieza
Ed. Alfaguara, 2016
Trad: Eugenia Vázquez Nacarino⠀

Fot. de la autora s/d

martes, 14 de mayo de 2019

Deshacerse


Me encantan las casas, todas las cosas que me cuentan, así que esa es una razón de que no me importe trabajar como mujer de la limpieza. Se parece mucho a leer un libro.
He estado trabajando para Arlene, de la inmobiliaria Central. Limpiando casas vacías, sobre todo, pero incluso las casas vacías tienen historias, pistas. Una carta de amor en el fondo de un armario, botellas de whisky vacías escondidas detrás de la secadora, listas de la compra... "Por favor trae detergente Tide, un paquete de Linguine verdes y un pack de seis Coors. No pensaba en serio lo que dije anoche."
Últimamente he limpiado casas en las que alguien acaba de morir. Limpiar y ayudar a clasificar las cosas para que la gente se las lleve o las done a la caridad. Arlene siempre pregunta si tienen ropa o libros para el Hogar de los Padres Judíos, que es donde está Sadie, su madre. Han sido trabajos deprimentes. O los familiares lo quieren todo y se pelean por las cosas más insignificantes (unos tirantes viejos y raídos, o un tazón), o ninguno quiere saber nada de lo que hay en la casa, así que solo he de meterlo todo en cajas. En ambos casos lo triste es qué poco se tarda. Piensa en ello. Si murieras... podría deshacerme de todas tus pertenencias en dos horas como máximo.

Lucia Berlin
Manual para mujeres de la limpieza
Ed. Alfaguara
Trad: Eugenia Vázquez Nacarino

Fot: Fritz Henle
Limpiadora del Museo de Arte Moderno de New York, años 50

domingo, 25 de septiembre de 2016

El tiempo se detiene cuando alguien muere


El tiempo se detiene cuando alguien muere. Por supuesto se detiene para ellos, quizá, pero para los que sufren la pérdida el tiempo se desquicia. La muerte llega demasiado pronto. Olvida las mareas, los días que se alargan y se acortan, la luna. Hace trizas el calendario. No estás en tu escritorio o en el metro o preparando la cena para los niños. Estás leyendo People en la sala de espera de un quirófano, o temblando en un balcón donde fumas toda la noche. MIras al vacío, sentada en el cuarto de tu infancia con el globo terráqueo sobre la mesa. Persia, el Congo Belga. El problema es que cuando vuelves a la vida normal, todas las rutinas, las marcas del día parecen mentiras sin sentido. Todo es sospechoso, una trampa para adormecernos, para volver a arroparnos en la plácida inexorabilidad del tiempo.

Lucia Berlin
Manual para mujeres de la limpieza
Ed. Alfaguara, 2016
Trad. Eugenia Vázquez Nacarino

Fot. Charles Gates Sheldon
Mary Nolan, 1920's

viernes, 23 de septiembre de 2016

En mis manos


Vi hijos y hombres y jardines en mis manos.


Manual para mujeres de la limpieza
Ed. Alfaguara, 2016
Trad. Eugenia Vázquez Nacarino