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miércoles, 26 de junio de 2019

Aún no te das cuenta


 
De noche te desvistes con prudencia,
furtivamente observas los rincones
de la casa y los pliegues de tu cuerpo
buscando a tu enemigo.
Como un niño asustado
ordenas los cuadernos, pasas a limpio el día,
trascribes las palabras que la muerte te dicta.
Luego, con las flores y el agua de las pūjās
recoges las plegarias, los silencios
y una lágrima
que a propósito dejo olvidada en mi rostro.

Aún no te das cuenta de
que todo lo que haces
y en todo lo que temes
sigues nombrando el amor que te ahoga
tantas veces
como niego la vida que me entregas.

Chantal Maillard
de "Formas", en India.
Ed. Pre-Textos

Fot. Francesca Woodman

domingo, 13 de mayo de 2018

Ocultación


¿Soy como yo creo ser o como los demás creen que soy? Aquí es donde estas líneas se vuelven una confesión, en presencia de mi yo desconocido e incognoscible para mí mismo. Aquí es donde creo la leyenda tras la cual me oculto.

Miguel de Unamuno
Soledad, 1905

Fot. Francesca Woodman

sábado, 11 de noviembre de 2017

Tren deshabitado


UN SALÓN LENTO

Tan solo 
la hoja del deseo
con que arropas
al eco en mi retirada
mitiga este error
de haber nacido 
en la distancia.

Tan solo 
el desconsuelo de esta orilla
regresando hacia lo blando de una espada
logra un sin embargo,
como quien volviera a la vida desde la vida.

En secreto,
a los gemidos
se les exagera en los contornos,

Y resulta tan cierto
que ni tú ni yo estamos hechos 
el uno para el otro
y que hay un final de mar
lamiendo a estos vacíos
sobre un valle que suplica
la sed occidental del entresuelo,
donde la brisa y su mariposa
aletean en vano…

Amador Luna, tren deshabitado...

Foto: Francesca Woodman

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Escapar


Un hombre teme más a lo que pueda sobrevenirle que a los sufrimientos que ya ha padecido. Prefiere aferrarse a los sufrimientos que ya ha padecido para no arriesgarse a un cambio. Sí. Un hombre hablará de su deseo de escapar a los vivos. Pero los más peligrosos son los muertos. Porque de los muertos no se puede escapar; de los muertos que yacen tranquilamente en alguna parte y no tratan de retenerle.

William Faulkner  Luz de agosto
Ed. Alfaguara, 2010
Trad. José Luis López Muñoz

Fot. Francesca Woodman