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domingo, 16 de septiembre de 2018

Luz


Expresión secular:
de la nada no sale nada:
algo -al menos de lejos, sombra, al menos,
de una sombra. Nada, es decir: esa hora
del día, esa casa -hasta un encarcelado y condenado 
a muerte, la memoria le ofrece: esa boca.
¿Fuimos en exceso concordes?
Con todo, nuestro fue nuestro mundo;
-y somos ahora sombras sólo de nosotros
mismos- el otro mundo todo, a cambio, es luz. Luz.

Fragmento de ¡Por el año nuevo!
en El canto y la ceniza
Ed. Galaxia Gutenberg
Antología poética. Anna Ajmátova, Marina Tsvetáyeva. 
Trad: Monica Zgustova y Olvido García Valdés

Fot. Jeanloup Sieff
Carolyn Carlson

viernes, 9 de junio de 2017

Mesa para seis


Puse la mesa para seis...

No dejo de repetir el primer verso
y corregir la palabra:
-" Puse la mesa para seis"...
Te olvidaste de uno, el séptimo.

Estáis tristes los seis.
Ráfagas de lluvias cubren vuestros rostros.
Cómo pudiste, en esa mesa,
olvidar el séptimo, la séptima...

Están tristes tus huéspedes,
aburrida la garrafa de cristal. 
Desconsolados ellos, desconsolada tú,
y, la más desconsolada, la que olvidaste invitar.

Sin alegría, sin brillo, 
ah, no coméis, ni bebéis.
¿Cómo pudiste olvidar el número?
¿Cómo te confundiste en el calculo?

¿Cómo pudiste, cómo osaste no entender
que seis (dos hermanos, el tercero,
-tú mismo- con tu mujer, y los padres)
eran siete- puesto que yo existo.

Pusiste le mesa para seis,
pero no se reduce el mundo a seis.
Para ser un espantajo entre los vivos, 
prefiero ser un fantasma, con los tuyos,
(los míos...)
tímida como un ladrón.
¡sin rozar un alma siquiera!
Me siento en el lugar -la séptima-
delante del cubierto que no has puesto.

¡Por fin! ¡Volqué mi vaso!
Y todo lo que era preciso derramar, 
-la sal toda de mis ojos, toda la sangre de las heridas-
desde el mantel al parqué.

Y ningún féretro, ninguna separación.
La mesa exorcizada, la casa despierta.
Como la muerte a un banquete de boda,
yo, la vida, presente en esa cena.

Nadie: ni hermano, ni hijos, ni esposo,
ni amigos; y un reproche, pese a todo:
tú, que pusiste la mesa para seis almas,
ni siquiera me pusiste en un rincón.

6 de marzo de 1941
Otros poemas

Ed. Galaxia Gutemberg.
Trad. y selec. Monika Zgustova y Olvido García Valdés.

Adele Boke 1951

jueves, 7 de abril de 2016

Mis versos


Mis versos, escritos tan temprano
que no sabía aún que era poeta,
inquietos como gotas de una fuente,
como chispas de un cometa,

lanzados como ágiles diablillos al asalto
del santuario donde todo es sueño e incienso,
mis versos de juventud y de muerte
-¡mis versos, que nadie lee!-,

en el polvo de los estantes dispersos
-¡que ninguna mano toca!-,
como vinos preciosos, mis versos
también tendrán su hora.

Marina Tsvetáyeva
Mis versos, escritos tan temprano…
Versión de Severo Sarduy

Fot. anónima de Marina Tsvetáyeva