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domingo, 16 de septiembre de 2018

Luz


Expresión secular:
de la nada no sale nada:
algo -al menos de lejos, sombra, al menos,
de una sombra. Nada, es decir: esa hora
del día, esa casa -hasta un encarcelado y condenado 
a muerte, la memoria le ofrece: esa boca.
¿Fuimos en exceso concordes?
Con todo, nuestro fue nuestro mundo;
-y somos ahora sombras sólo de nosotros
mismos- el otro mundo todo, a cambio, es luz. Luz.

Fragmento de ¡Por el año nuevo!
en El canto y la ceniza
Ed. Galaxia Gutenberg
Antología poética. Anna Ajmátova, Marina Tsvetáyeva. 
Trad: Monica Zgustova y Olvido García Valdés

Fot. Jeanloup Sieff
Carolyn Carlson

lunes, 13 de noviembre de 2017

Meditación en Lagunitas


Meditación en Lagunitas

El nuevo pensamiento es todo pérdida.
En eso se parece al antiguo pensamiento.
La idea, por ejemplo, de que cada particular borra
la luminosa claridad de una idea general.
Que el pájaro carpintero cara de payaso
que escudriña el esculpido tronco muerto
de aquel abedul es, por su sola presencia,
alguna trágica caída de un mundo primigenio
de luz indivisa. O la otra noción que dice
que, como en este mundo no hay una sola cosa
que corresponda al arbusto de la zarzamora,
una palabra es la elegía de lo que significa.
De esto hablamos anoche ya tarde y en la voz
de mi amigo había un delgado hilo de pena,
un tono casi de queja. Un rato después entendí
que, al hablar así, todo se disuelve:
justicia, pino, cabello, mujer, tú y yo.
Una vez hice el amor a una mujer y recuerdo cómo,
al tomar sus pequeños hombros entre mis manos,
sentí un violento asombro ante su presencia,
una sed de sal, sed del río de mi niñez
con sus cauces insulares, tonta música del barco
del placer, charco donde atrapamos aquel pececillo
naranja y plata llamado semilla de calabaza.
Apenas si tenía que ver con ella. Anhelo, decimos,
porque el deseo está lleno de distancias infinitas.
A ella yo le daba igual seguramente.
Pero cómo recuerdo la manera en que sus manos partían el pan,
lo que su padre le dijo para herirla, lo que soñaba.
Hay momentos en que el cuerpo es tan luminoso como las palabras,
días que son la carne buena prolongándose.
Una ternura tal, aquellas tardes y noches
repitiendo zarzamora, zarzamora, zarzamora.

De "Praise"
Alabanza, 1974. 
Trad. Pura López Colomé

martes, 5 de julio de 2016

Tocar el silencio


Uno lee como ama, uno entra a la lectura como se enamora: por esperanza, por impaciencia. Bajo el efecto de un deseo, bajo el invencible error de ese deseo: conciliar el sueño en un único cuerpo, tocar el silencio con una sola frase.

Christian Bobin Un simple vestido de fiesta
Ed. Árdora Exprés, 2012
Trad. José Areán y Antonio Areán

Fot. Jeanloup Sieff

sábado, 25 de junio de 2016

Con quien hablo a solas


Eres la compañía con quien hablo
de pronto, a solas.
Te forman las palabras
que salen del silencio
y del tanque de sueño en que me ahogo
libre hasta despertar.