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lunes, 29 de octubre de 2018

Sueño


Sueño

¿Aún ríe tu cuerpo a la aguda caricia
de la mano o del aire, y a veces reencuentra
en el aire otros cuerpos? Muchos de ellos regresan
de un temblor de la sangre, de una nada. También el cuerpo
que se tendió a tu lado en esa nada te busca.

Era un juego ligero pensar que algún día
la caricia del aire podría renacer
imprevisto recuerdo en la nada. Tu cuerpo
se habría despertado una mañana, amoroso
de su misma tibieza, bajo el alba desierta.
Un agudo recuerdo te habría recorrido
y una aguda sonrisa. ¿No vuelve aquel alba?

En el aire se hubiera ceñido a tu cuerpo
esa fresca caricia, en la íntima sangre,
y si hubieras sabido que el tibio momento
respondía en el alba a un temblor diferente,
a un temblor de la nada. Lo hubieras sabido
como un día lejano supiste que un cuerpo
se tendió a tu lado.
Dormías liviana
bajo un aire risueño de frágiles cuerpos,
de una amorosa nada. Y la aguda sonrisa
te recorrió, abriéndote los ojos azorados.
¿No ha vuelto más, de la nada, aquel alba?


Fot. Ficha policial del autor, 1937

sábado, 24 de marzo de 2018

Cuerpo


Donde el ensoñado y el soñado
van por un solo camino
se levanta un cuerpo

Por ese adentro de mujeres que hablan
de pasadas contiendas en las que no estuvimos
otro cuerpo se abre

y todo aquello que los cuerpos forman
es en la sombra
un brillo solitario.

jueves, 18 de mayo de 2017

Sueños



El linde de la montaña

Pues qué haría yo 
si no estuviesen los cazadores, 
mis sueños, 
esos que por la mañana 
del otro lado de las montañas 
descienden, bajo la sombra. 

De "Consejo gratuito"
Ed. Linteo
Trad. Rosa Marta Gómez Pato

viernes, 18 de noviembre de 2016

Otro sitio




He soñado primaveras lejanas, un sol que no alumbraba más que la espuma de las olas y el olvido de mi nacimiento, un sol enemigo del sol y de ese mal de no encontrar mas que el deseo de estar en otro sitio.

Emil Cioran  Breviario de podredumbre
Ed. Punto de lectura, 2001
Trad. Fernando Savater

Fot. Veronica Ebert

domingo, 13 de noviembre de 2016

Esperanza


Lo que al día le pido ya no es
que me cumpla los sueños, que me entregue
los deseos cumplidos de otros días
porque al fin he aprendido que los sueños
son igual que las alas de un insecto
y al tocarlos el hombre se deshacen;
y es que un sueño al cumplirse es otra cosa
que no ayuda a volar.
Lo que al día le pido es ese sueño
que al rozarlo se parta en otros sueños
lo mismo que una bola de mercurio
y que brille muy lejos de mis manos.
Lo que al día le pido empieza a ser
más difícil incluso de alcanzar
que los sueños cumplidos, porque exige
la fe antigua en los sueños.
Lo que al día le pido es solamente
un poco de esperanza, esa forma modesta
de la felicidad.

Sueño


El sueño tiene la estructura de una frase.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La belleza del mundo



Y la belleza del mundo se inclinó allí
En el susurro del cielo nocturno,
Ella reflejaba su cuerpo en el agua atrapada y traviesa,
que se ramifica entre las piedras.
Ella acercaba su boca y respiro
a aquellos ojos de él sin luz. A ella le gustó
la retirada de su túnica aún cerrada
lisa bajo la espalda el pecho aún más claro,
el día estaba rompiendo a tu alrededor, en el espejo, y el sol
plegaba tu nuca desnuda con una niebla roja.
Pero ahora
aquí estoy fuera de la casa en la que nada se mueve
ya que ella no es más que un sueño. Voy, dejo
en cualquier lugar, contra un muro, bajo las estrellas,
este espejo de nuestras vidas. Que el rocío
de la noche se condense y fluya sobre la imagen.

Lo que fue sin luz, Gallimard

viernes, 4 de noviembre de 2016

Geografía de la Aurora


Geografía de la Aurora

Y las piedras preciosas, esas grutas de esmeraldas que nacen en sueños y al soñante acogen tan de verdad que éste conserva en la vigilia las huellas del tacto, a veces hecho memoria tanto o más que un lugar simplemente natural; y el color que sin nombre sostiene la retina por años, por duraciones sin fin, ese color visto tan sólo en sueños y ese felicísimo estar en la gruta, y aun el poder volver a ella encontrándola en tierras lejanas bañadas por otra luz. ¿Cómo suceden, cómo están ahí asequibles aunque no enteramente, y sin sombra alguna de terror, cosa tan extraña a toda gruta desconocida, por insignificante que sea? Este no tener, y no esperar, este estar sin esfuerzo alguno, esta patria perdida o esperada, donde se ha entrado sin saber cómo ni por qué, sin esperanza ni temor. Y ese vivir sin anhelar, ni apetecer, sin añorar sin soñar, duerme al fin en su gruta sin soñar señor alguno, que le haya herido y sin soñarse él a sí mismo, olvidado de toda herida.
El ciervo reposa sin herida, apoyada su cabeza sobre una piedra, flor azul.

María.Zambrano  Geografía de la Aurora
De la Aurora
Ed. Turner, 1986

jueves, 15 de septiembre de 2016

Minucias


Me gustaría alejarme, hasta donde sea posible, de visiones apocalípticas; detenerme, en cambio, en zonas de imprecisa determinación, en minucias: la escritura, la lectura, los sueños, todo aquello que eluda lo grandioso, lo jeremíaco, el afán apostólico y la pontificación dialéctica.

Sergio Pitol El arte de la fuga
Ed. Anagrama, 1997

sábado, 27 de agosto de 2016

Derecho a soñar


Es necesario reivindicar el derecho de soñar. Quizá pueda parecer, a primera vista, un derecho de poca monta. Pero, si se reflexiona sobre ello, aparecerá como una gran prerrogativa. Si el hombre es capaz todavía de nutrir ilusiones, ese hombre es aún un hombre libre.

Antonio Tabucchi. El siglo XX, balance y perspectivas
Ed. Gobierno de Canarias, 1991

sábado, 25 de junio de 2016

Con quien hablo a solas


Eres la compañía con quien hablo
de pronto, a solas.
Te forman las palabras
que salen del silencio
y del tanque de sueño en que me ahogo
libre hasta despertar.


martes, 14 de junio de 2016

Huesos como flores



abrazando tu sombra en un sueño
mis huesos se arqueaban como flores

Alejandra Pizarnik
Aproximaciones, 1956-1958

Mandala, 1971

sábado, 4 de junio de 2016

Un poco de sueño


Porque son ya seis años desde entonces,
porque no hay en la tierra, todavía,
nada que sea tan dulce como una habitación
para dos, si es tuya y mía;
porque hasta el tiempo, ese pariente pobre
que conoció mejores días,
parece hoy partidario de la felicidad,
cantemos, alegría!

Y luego levantémonos más tarde,
como en domingo. Que la mañana plena
se nos vaya otra vez en hacer el amor,
pero mejor: de otra manera
que la noche no puede imaginarse,
mientras el cuarto se nos puebla
de sol y vecindad tranquila, igual que el tiempo,
y de historia serena.

El eco de los días de placer,
el deseo, la música acordada
dentro en el corazón, y que yo he puesto apenas
en mis poemas, por romántica;
todo el perfume, todo el pasado infiel,
lo que fue dulce y da nostalgia,
¿no ves cómo se sume en la realidad que entonces
soñabas y soñaba?

La realidad --no demasiado hermosa-
con sus inconvenientes de ser dos,
sus vergonzosas noches de amor sin deseo
y de deseo sin amor,
que ni en seis siglos de dormir a solas
las pagaríamos. Y con
sus transiciones vagas, de la traición al tedio,
del tedio a la traición.

La vida no es un sueño, tú ya sabes
que tenemos tendencia a olvidarlo.
Pero un poco de sueño, no más, un si es no es
por esta vez, callándonos
el resto de la historia, y un instante
--mientras que tú y yo nos deseamos
feliz y larga vida en común-- , estoy seguro
que no puede hacer daño.

Canción de aniversario

lunes, 30 de mayo de 2016

Vender el alma


Figura sin paisaje 

He vendido mi alma dos veces al diablo,
por monedas de niebla y curso clandestino 
en países que nadie se ha atrevido a fundar. 

Un realista que vive el mundo de los sueños, 
un soñador que quiere vivir la realidad.

Mal destino es el tuyo.
Así te va.

lunes, 23 de mayo de 2016

Naufragio


…como un náufrago ahogándose a la vista de islas maravillosas, en aquellos mismos mares dorados de violeta de los que en lechos lejanos había verdaderamente soñado.

Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

viernes, 20 de mayo de 2016

Las astillas


Han terminado de arder, amor mío, en el hogar de nuestra vida, las astillas de nuestros sueños…

Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

viernes, 22 de abril de 2016

El oficio de soñar


Alguien dijo que había ciudades para soñar
al otro lado de las montañas.
No dijo si estaban suspendidas en el aire,
sumergidas en las lagunas,
o perdidas en el corazón del bosque.
Los que allá fueron nada encontraron,
ni altas torres ni jardines
ni mujeres hilando en el atrio,
ni un muchacho aprendiendo a tocar la gaita.
Solo yo traje algo para seguir soñando
algo visto y no visto en la niebla de la mañana,
algo que era una flor o un mirlo de oro
o un pie descalzo de mujer,
un sueño de otro que se ponía a dormir en mi,
echado en mis ojos,
pidiéndome que lo soñase mas allá de las montañas,
donde no hay ciudades para soñar.
Y ahora mi oficio es soñar, y no se
si soy yo quien sueño, o es que por mi sueñan
campos, miradas azules, palomas que juegan con un niño,
o una mano pequeña y fría que me acaricia el corazón.

Al otro lado de las montañas
de Poemas do si e non, 1933

Fot. “Karakoram and western Himalaya 1909,
account of the expedition of H. R. H. Prince Luigi Amadeo of Savoy,
duke of the Abruzzi” (1912)

jueves, 14 de abril de 2016

Inconsciencia


Pasar toda la vida durmiendo con un sueño agradable, ¡qué felicidad! ¡Y si el sueño no tuviera ensueños! Entonces, aún felicidad mayor. Pero el sueño está preñado de vida, porque en las honduras de esa muerte diaria se vive sin conciencia de que se vive.

Pío Baroja  Camino de perfección, 1902
Ed. Alianza, 2005

Fot. anónima de Pío Baroja

sábado, 13 de febrero de 2016