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jueves, 31 de enero de 2019

El sin nombre



EL SIN NOMBRE

Llamado así a pico de pájaro, soy tránsito.
Ardo en solitaria vigilia cada noche.
Ya nada íntimo me queda, amor,
sino libar oscuridad
en las ruinas leves de la infancia.

Ausente caminas. Tu sombra
enervada paladea en soledad
los últimos frutos que aún doran
la cóncava virtud de las palabras.

Observas la quietud de lo perdido:
aromas de semilla, besos desventurados.

Asume tu inanidad en pago por lo amado
o deja consumirse tu memoria
como agua que nadie ha de beber.

Manolo Marcos

sábado, 12 de enero de 2019

Sombra turbia


No eres más que una sombra turbia, un duro núcleo de indiferencia, una mirada neutra que rehuye las miradas. Con labios mudos, ojos apagados, sabrás en adelante identificar en los charcos, en los cristales, sobre las carrocerías relucientes de los automóviles, los reflejos fugitivos de tu vida detenida.

George Perec

Coll. Katrien de Blauwer

jueves, 13 de diciembre de 2018

Sin cesar


Una sombra tristísima, indefinible y vaga
como lo incierto, siempre ante mis ojos va
tras de otra vaga sombra que sin cesar la huye,
corriendo sin cesar.
Ignoro su destino... mas no sé por qué temo
al ver su ansia mortal,
que ni han de parar nunca, ni encontrarse jamás.

En las orillas del Sar
Edición de Mauro Armiño
Ediciones Libertarias. Colección Clásicos, nº 2. 
Primera edición de mayo de 1998.

Fot. anónima de la autora

sábado, 29 de septiembre de 2018

Siempre la misma cosa


¡Oh! Cómo será de inefable la vida, una especie de sombra. 
Mi sombra y yo, mi sombra es yo.
Siempre la misma cosa que insiste de manera cada vez más imperiosa, implacable, siempre la misma lengua que bebe a lengüetazos, la misma mandíbula que roe la palabra un poco más cada día, eso que se atraganta un poco más con cada frase.
Todo eso.
No hay final, si se parte de un hombre que quiere terminar solo, dice Derrida.
¿Solo? Pero no sin No. No sin Quién, no sin Qué y no sin Voz.

Hélène Cixous
El vecino de cero. Sam Beckett
Ed. Shangrila, 2018
Trad: Mariel Manrique

viernes, 21 de septiembre de 2018

Sin miedo


...Y si queriendo alzarte
nada has alcanzado,
déjate caer sin parar
tu caída, sin miedo
al fondo de la sombra,
sin miedo al enigma
de ti mismo.


domingo, 27 de mayo de 2018

Retrato de una sombra


Tus ojos, huellas de luz de mis pasos;
tu frente, temida por el brillo de las dagas;
tus cejas, travesía de las pérdidas;
tus pestañas, mensajeros de cartas largas;
tus rizos, cuervos, cuervos, cuervos;
tus mejillas, campo de armas de la mañana,
tus labios, huéspedes tardíos;
tus hombros, estatua del olvido;
tus pechos, amigos de mis serpientes;
tus brazos, árboles ante la puerta del castillo;
tus manos, tablas de juramentos muertos;
tus caderas, pan y esperanza;
tu sexo, ley del incendio del bosque;
tus muslos, alas en el abismo;
tus rodillas, máscaras de tu cortesía;
tus pies, campos de batalla de las ideas;
tus plantas, gruta del fuego;
la huella de tu pie, el ojo de nuestra despedida.

Retrato de una sombra
Versión de José María Pérez Gay

viernes, 11 de mayo de 2018

Alguien sin sombra


[…] Lo que las antiguas escuelas indias enseñaban comienza y tal vez termina en el conocimiento de los límites de la propia mente. Todo lo que puede decirse es pensado, lo que puede ser nombrado, y también la ausencia y la negación de lo que puede ser nombrado. Todo es producto de la mente: la analogía, el máximo y el mínimo, los superlativos y los opuestos son algunas de las operaciones lógicas con las que pone en relación unas cosas con otras. Pensamos la caducidad y ella inventa los dioses. Pensamos el miedo, ella inventa el mal. Pensamos la atracción e inventa el amor. Pensamos la limitación, inventa el infinito. Pensamos la muerte, inventa la inmortalidad. El mundo que inventa la mente es un mundo lógico, y en él creemos. ¿Qué hay más allá de él? La pregunta es una trampa: “más allá” es una función lógica. Nadie traspasará jamás el umbral de este mundo llevando en el zurrón alguno de los conceptos que la mente elabora para el viaje. Las teologías son sandalias de plomo; las enseñanzas espirituales, molestas enaguas. Solo alguien sin sombra traspasará el límite. Alguien sin palabras.

Chantal Maillard
India
Ed. Pre-Textos, 2014

Ilust. Piero Fornasetti

miércoles, 9 de mayo de 2018

Sombra


Emil Föhme no soportaba que se pisara su sombra. Era el reflejo del pensamiento que lo animaba. Cuando se andaba por descuido sobre su sombra, sin necesidad de girarse sufría. 
Decía que era más vulnerable en su sombra que en su cuerpo. Porque no captaba la totalidad de su cuerpo, y en cambio, al alba o en el crepúsculo, podía contemplar maravillado esa imagen de su alma ampliamente extendida sobre el suelo.
Cuando debía atravesar la plaza de las Deux Victories, sentía un verdadero temor ante los niños que corrían en todas direcciones. O. P. Reissel cuenta que un día se desmayó de dolor porque una mujer había caminado sobre su sombra en el lugar de sus partes genitales. 
Sin embargo, esas pisadas no eran lo que más temía Emil Föhme, sino que ese jirón oscuro ante sí como una especie de estandarte rampante, o detrás suyo, como una rastra, fuera desgarrado. Peor aún, le horrorizaba el pensamiento de que se le arrancara su sombra. Sudaba entonces. Estaba convencido de que moriría. Su terror no era en absoluto fingido y convencía. Las leyendas y las hadas dicen que se reconoce a los muertos que regresan a rondar el mundo por la ausencia de sombra que dejan en el suelo.

Pascal Quignard
Pequeños tratados II
Ed. Sexto Piso
Trad. Miguel Morey

jueves, 29 de marzo de 2018

La duda


A mi parecer, la fe es como estar al sol. Cuando te pones al sol, ¿puedes evitar crear una sombra? ¿Puedes zafarte de esa área oscura que se te aferra, siempre con tu misma forma, como si quisiera que te acordaras siempre de ti mismo? No puedes. Esta sombra es la duda. Va allá donde vas tú, siempre que te expones al sol. ¿Y quién no quiere estar al sol?

Yann Martel
Beatriz y Virgilio
Ed. Destino, 2011
Trad. Mario Sureda

Fot. Jack Delano

sábado, 24 de marzo de 2018

Cuerpo


Donde el ensoñado y el soñado
van por un solo camino
se levanta un cuerpo

Por ese adentro de mujeres que hablan
de pasadas contiendas en las que no estuvimos
otro cuerpo se abre

y todo aquello que los cuerpos forman
es en la sombra
un brillo solitario.

jueves, 1 de marzo de 2018

El ajeno


254

Todos los días suceden en el mundo cosas que no se explican por las leyes que conocemos de las cosas. Todos los días, habladas durante un momento, se olvidan, y al mismo misterio que las ha traído se las lleva, convirtiéndose el secreto en olvido. Tal es la ley de lo que tiene que ser olvidado porque no puede ser explicado. A la luz del sol, continúa siendo normal el mundo visible. El ajeno nos acecha desde la sombra.

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego de Bernardo Soares
Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

jueves, 25 de enero de 2018

Noche


En el fondo del hombre hay una noche irresistible. Cada anochecer, los hombres y las mujeres se quedan dormidos. Se hunden en esa noche como si las tinieblas fuesen un recuerdo.
Son un recuerdo.
A veces, los hombres creen que se acercan a las mujeres; miran la expresión de sus rostros; tienden los brazos hacia sus hombros; vuelven a sus cuerpos cada anochecer y se acuestan contra sus costados, pero no por eso duermen; no son más que los juguetes de la noche, atados por la escena invisible que los ha engendrado y que arroja su sombra por todas partes y sobre todas las cosas.

Pascal Quignard
Terraza en Roma
Ed. Espasa, 2008

Fot Marion Cotillard para Vogue, París 2010

sábado, 9 de diciembre de 2017

En la sombra de las cosas


EN LA SOMBRA DE LAS COSAS

Yo prefiero quedar en la penumbra;
quedarme en el secreto de las cosas.
Me gusta introducirme en las criaturas.
Errar como una idea.
Extraño como el arte.
Anónimo,
incierto
y olvidado.
Naciendo, nuevamente,
en cada día.


De «Canciones de Mihyar el de Damasco» (1961)

martes, 28 de noviembre de 2017

Es mi noche tan breve


En mi noche, tan breve, ¡ay!
El viento está a punto de encontrar las hojas.
Mi noche tan breve está llena de devastadora angustia
¡Escucha! ¿Oyes los susurros de las sombras?
Esta infelicidad que siento ajena a mí
Estoy acostumbrada a la desesperación
¡Escucha! ¿Oyes los susurros de las sombras?
Allí, en la noche, algo está ocurriendo.
La luna está roja e inquieta.
Y, agarrada a este tejado
podría derrumbarse en cualquier momento.
Las nubes, como una multitud de mujeres de luto,
esperan el nacimiento de la lluvia.
Un segundo, y luego nada.
A través de esta ventana,
la noche tiembla
y la tierra deja de girar.
A través de esta ventana, un extraño se preocupa por
mí y por ti.
Tú, en nuestro césped,
pon tus manos -aquellos abrasadores recuerdos-
en mis tiernas manos
y pon tus labios, llenos de calor vital
en contacto con mis tiernos labios.
¡El viento nos llevará!
¡El viento nos llevará!


Fot. anónima de la autora

martes, 14 de noviembre de 2017

Sombra


SOMBRA 

Tras los llantos o el último gesto del sol
nada queda. Nada tras los llantos, los versos,
los retratos. Y una sombra dice que fue ella.
(Las sombras, ya se sabe, no quieren tener la culpa
de ser sombras y por eso buscan amantes, asesinas).
Una sombra dice que fue ella, sin cesar lo dice.
Al mismo sol, al papel mismo, a quien lo escuche.
Pero quizá no fue nadie y quizá fue nada.
Tras los llantos, versos y retratos quizá
fue sólo eso. Un nombre triste que se hizo pequeño.
Un nombre sin padres a quien extravió la vida.
Un nombre solo, no vaya a preocuparse nadie,
si fue la sombra de un nombre, la pobrecita,
la sombra de la nada aquella. Mas si nada fue,
y lugar no tuvo, dice que no quiere últimas patrias,
hechas con epitafios de yeso, la sombra ésta.
La sombra que en cada espejo con mi rostro aún veo,
la pobre y ésta que aborrece los epitafios y el yeso,
la que nada fue y la que nada pide. Nada.
Sólo nada. ¿No lo oís? Dejadla quieta.

Santiago Montobbio (Barcelona 1966)

martes, 12 de septiembre de 2017

Quien dice la sombra


Dice la verdad 
Quien dice la sombra.

Edit Trotta, La dicha de enmudecer
Trad. José Luis Reina Palazón.

Foto del prólogo de Carlos Ortega

miércoles, 23 de agosto de 2017

Bajo un cielo extranjero


Bajo un cielo extranjero
sombras rosas
sombras
sobre una tierra extranjera
entre rosas y sombras
en una agua extranjera
mi sombra.

Sombras rosas sombras.
De "Invocación a la Osa Mayor" 
Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García

lunes, 17 de julio de 2017

Yuxtaposición


Algunos dirán que la falaz belleza creada por la penumbra no es la belleza auténtica. No obstante, como decía anteriormente, nosotros los orientales creamos belleza haciendo nacer sombras en lugares que en sí mismos son insignificantes. Hay una vieja canción que dice:

Ramajes
reunidlos y anudadlos
una choza
desatadlos
la llanura de nuevo
   
Nuestro pensamiento, en definitiva, procede análogamente: creo que lo bello no es una sustancia en sí sino tan solo un dibujo de sombras, un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de diferentes sustancias. Así como una piedra fosforescente, colocada en la oscuridad, emite una irradiación y expuesta a plena luz pierde toda su fascinación de joya preciosa, de igual manera que la belleza pierde su existencia si se le suprimen los efectos de la sombra.


Ed. Siruela, 2016
Traducción: Julia Escobar

Fot. František Drtikol

sábado, 13 de mayo de 2017

Sombras


Nuestras sombras respiraban juntas. Bajo nosotros, las aguas del río de los acontecimientos corrían casi en silencio.
Nuestras sombras respiraban juntas, y todo estaba por ellas recubierto.

Henri Michaux
Nosotros dos aún

Fot. Thomas Shields Clarke ca.1910

sábado, 17 de diciembre de 2016

Sombra


LA SOMBRA
sola
al final de las cosas.
Sólo la sombra.

Juan Fuentes
Tiempo Volar
Ed. Piedra y Cielo, 2015