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viernes, 11 de mayo de 2018

Alguien sin sombra


[…] Lo que las antiguas escuelas indias enseñaban comienza y tal vez termina en el conocimiento de los límites de la propia mente. Todo lo que puede decirse es pensado, lo que puede ser nombrado, y también la ausencia y la negación de lo que puede ser nombrado. Todo es producto de la mente: la analogía, el máximo y el mínimo, los superlativos y los opuestos son algunas de las operaciones lógicas con las que pone en relación unas cosas con otras. Pensamos la caducidad y ella inventa los dioses. Pensamos el miedo, ella inventa el mal. Pensamos la atracción e inventa el amor. Pensamos la limitación, inventa el infinito. Pensamos la muerte, inventa la inmortalidad. El mundo que inventa la mente es un mundo lógico, y en él creemos. ¿Qué hay más allá de él? La pregunta es una trampa: “más allá” es una función lógica. Nadie traspasará jamás el umbral de este mundo llevando en el zurrón alguno de los conceptos que la mente elabora para el viaje. Las teologías son sandalias de plomo; las enseñanzas espirituales, molestas enaguas. Solo alguien sin sombra traspasará el límite. Alguien sin palabras.

Chantal Maillard
India
Ed. Pre-Textos, 2014

Ilust. Piero Fornasetti

lunes, 22 de mayo de 2017

Belleza



Mientras desayunaba leí algunas cartas de Dylan Thomas; en una de ellas, de su juventud, decía que no podía considerar hermosa ninguna cosa efímera; que la belleza es cuestión de eternidad. Yo no estuve de acuerdo pues no puedo pensar en nada que no sea efímero. Aun las formas puras necesitan de una mente efímera para existir. La belleza está en la mente, no en las cosas; y las formas puras solo existen en la mente.

Mario Levrero
El Discurso Vacío
Imagen: Piero Fornasetti

martes, 20 de diciembre de 2016

A mi amante, regresando junto a su esposa



A mi amante, regresando junto a su esposa

Ella está toda allí.
Fue derretida cuidadosamente para ti
y moldeada desde tu infancia,
moldeada desde tus cien edades preferidas. 
Ella siempre ha estado allí, cariño.
Ella es, de hecho, exquisita. 
Fuegos artificiales en el centro de un sombrío febrero
y tan real como una olla de hierro.
Afrontémoslo, yo he sido pasajera. 
Un lujo. Un balandro rojo y brillante en el puerto.
Mi pelo flotando como humo por la ventanilla del coche.
Almejas fuera de temporada.
Ella es más que eso. Ella es tu tengo que tener,
ha potenciado tu crecimiento práctico y tropical.
Ella no es un experimento. Ella es toda armonía.
Ella cuida de que la barca tenga remos y toletes,
ha puesto flores silvestres en la ventana para el desayuno,
sentada junto al torno a mediodía,
parió tres hijos bajo la luna,
tres querubines dibujados por Miguel Ángel,
y lo hizo con las piernas abiertas
en los meses terribles en la capilla.
Si miras hacia arriba, los niños están allí
como delicados globos apoyados en la pared. 
También ha llevado a cada uno pasillo abajo
después de la cena, sus cabezas discretamente torcidas,
dos piernas protestando, cara a cara, 
ella tiene el rostro encendido con una canción y su pequeño sopor. 
Te devuelvo el corazón.
Te doy permiso−
para la fusión en ella, vibrando
iracundo en el barro, para la perra que hay en ella
y el enterramiento de su herida−
para enterrar viva su pequeña herida roja−
para la pálida bengala titubeante bajo sus costillas,
para el marinero borracho que aguarda en su pulso izquierdo,
para su rodilla de madre, para las medias, 
para el liguero, para la llamada. 
La extraña llamada
cuando te cobijes entre sus brazos y pechos
y tires de la cinta naranja en su pelo
y contestes a la llamada, la inquisitiva llamada.
Ella es tan desnuda y singular.
Ella es la suma de ti mismo y de tu sueño. 
Escálala como un monumento, paso a paso.
Ella es sólida. 
En cuanto a mí, yo soy una acuarela. 
Yo soy lavable. 

Poemas de Amor
Trad. Ben Clark

sábado, 28 de mayo de 2016

Los adioses


Los adioses tienen lejanas progenituras y los paisajes los cubren de maleza y polvo.

Fleur JaeggyLos hermosos años del castigo 
Ed. Tusquets
Trad. Juana Bignozzi 

Ilustración: Piero Fornasetti