sábado, 25 de agosto de 2018

Nocturno


NOCTURNO

Hasta se ríe tu tristeza
de cuando el sol era niño
y recogía en las manos de Dios 
las conchas desperdigadas,
las uvas más negras del cielo,
el cabello bastardo del viento,
la podredumbre sola del silencio,
la materia sin forma de los sueños.

Sin tú saberlo, con todo eso 
hizo los huesos de tu cuerpo,
el animal herido en todo el centro
cuya mirada funda las estrellas
porque ellas callan tu nombre,
te observan desnudarte,
te velan mientras duermes
y así, ungida de inocencia,
derramas el amor de madrugada.

Sin tú saberlo, se ríe tu tristeza.


Echada entre las flores


DE TIERNA MUJER ECHADA ENTRE LAS FLORES 

Se adivinaba la estación oculta
por el ansia de las lluvias nocturnas,
por los cambios de las nubes en el cielo,
undosas leves cunas;
y yo estaba muerto.

Una ciudad suspendida en el aire
era mi último exilio,
y en torno me llamaban
las suaves mujeres de otros tiempos,
y la madre, renovada por los años,
con su dulce mano escogía entre las rosas
y con las más blancas ceñía mi cabeza.

Afuera era de noche
y los astros precisos seguían
ignotos caminos en curvas de oro
y las cosas vueltas fugitivas
me llevaban a rincones secretos
para hablarme de jardines abiertos de par en par
y del sentido de la vida;
pero a mí me dolía la última sonrisa

de tierna mujer echada entre las flores.


jueves, 23 de agosto de 2018

Cinta de Moebius


CINTA DE MOEBIUS 

Yo vengo de perder una batalla
de la vida
y otra más y otra más
y otra.

Pero mi espíritu está indemne
y aún puedo saltar sobre todas las pérdidas
aunque sé que sin más flexibilidad
y menos exactitud 
que en los 20 ó 25 metros de edad que tuve

y ahora ya no tengo más que predicciones, presagios
de lo que va a ocurrir
según veo a los tipos que se acercan a mis ojos,
según huelo sus preocupaciones,
según cómo sé empeñan en agradarme
o en desagradarme.

Eso veo. Ya lo tengo claro estoy preparada
para perder
y distinguir cuál será la ventaja que yo saque
o cuál la captura;
qué parte de mi corazón se llevará
quien me persiga y observe
cuánto soy de vulnerable.

Lo tengo claro todo eso de las pérdidas y las
ganancias afectivas o las otras
y no me importa perder el beneficio
porque yo vengo de una habilidad de penitenciarias
y en los correccionales en dónde estuve
siempre me dejaron muy exactamente claro
que el modelo de mi conducta
iba derechito a los peligros y que ganar
en ellos
sería una suerte ingrata para mí.

De todos modos a veces he ganado
una chuchería, una bola o la pieza de un zapato.

Y una vez, sólo una vez, gané
algo complicadamente bueno, algo grande y
prodigioso que ahora con los años
valoro más que nunca.

Pero hoy ya sé que no volverá
la buena estrella
ni el azar
a mi vida
porque mi sublevación y mi trastorno están
conspirando para que
me hunda:

Y a eso no le pondré freno ni me doblegaré.

Ya tengo bastante con mi suficiencia
para el dolor
y una superioridad colérica
para subsistir y
todavía asombrarme de cómo
entre el perder y el ganar
he preferido siempre la sutil y
constante ingenuidad que producen las pérdidas.

Así como si esto fuera un dulce,
me ahorro el terror
del desengaño.

Ed. DVD, 2003

martes, 21 de agosto de 2018

La penumbra del cuarto


LA PENUMBRA DEL CUARTO


Entra el lenguaje.

Los dos se acercan a los mismos objetos. Los tocan
del mismo modo. Los apilan igual. Dejan e ignoran
las mismas cosas.

Cuando se enfrentan, saben que son el límite
uno del otro.

Son creador y criatura.
Son imagen,
modelo, 
uno del otro.

Los dos comparten la penumbra del cuarto.
Ahí perciben poco: lo utilizable
y lo que el otro permite ver. Ambos se evaden
y se ocultan.


lunes, 20 de agosto de 2018

Sustitutos


El hecho es que yo contaba, yo analizaba, yo relacionaba ejemplos proporcionados por los amigos comunes y la literatura. Le demostraba que la razón estaba de mi parte, la razón de amor. Le prometía que amándome iba a serle accesible un lugar de justicia perfecta. Esto le decía sin estar yo misma enamorada, habiendo sólo en mí la voluntad de ser amada por él y no por otro. Es tan difícil hablar de esto. Cuando vi su rostro por primera vez, deseé que fuera de amor al volverse hacia mi rostro. Quise sus ojos despeñándose en los míos. De esto quiero hablar. De un amor imposible porque no hay amor. Historia de amor sin amor. Me apresuro. Hay amor. Hay amor de la misma manera en que recién salí a la noche y dije: hay viento. No es una historia sin amor. Más bien habría que hablar de los sustitutos.

Alejandra Pizarnik
Prosa completa
Ed. Lumen, 2003

Sin datos del dibujo

domingo, 19 de agosto de 2018

Invitados


Sí, es cierto, hemos vivido a veces como invitados a vivir y, de repente, un día cualquiera, nos detenemos al borde de un recuerdo, sobre la faz del corazón, hasta sentir como el rumor de un vuelo en torno nuestro. Son las alas que van uniendo y entrelazando en nuestras horas lo ya vivido y lo viviente. Las sentimos volar y cubrirnos la sangre -las alas y las sombras de las alas- con un rumor de abejas conciliares, tenaces, obradoras. Y entonces comprendemos que la vida ha llegado de nuevo hasta su origen y que las cosas enterradas en nuestro corazón aprenden a nacer porque quizá, en ese instante mismo, alguien las está diciendo, las está recreando para nosotros.

Luis Rosales
El contenido del corazón
Ed. Cátedra, 2010

sábado, 18 de agosto de 2018

Deseo


Es decir, yo no deseo a una mujer –me da vergüenza decir cosas así–, lo ha dicho Proust, y en Proust es muy hermoso: no deseo a una mujer, deseo a su vez un paisaje que está envuelto en esa mujer, un paisaje que puedo no conocer, y que presiento, de tal suerte que, si no despliego el paisaje que ella envuelve no estaré contento, es decir, mi deseo fracasará, mi deseo quedará insatisfecho.

Gilles Deleuze
Proust y los signos
Ed. Anagrama 1995
Trad. Francisco Monge

viernes, 17 de agosto de 2018

Remanencia


Remanencia

¿Qué te hace sufrir? 
Como si se despertara en la casa sin ruido
el ascendiente de un rostro 
al que parecía haber fijado un agrio espejo. 
Como si, bajadas la alta lámpara y su resplandor 
encima de un plato ciego, 
levantaras hacia tu garganta oprimida 
la mesa antigua con sus frutos. 
Como si revivieras tus fugas 
entre la bruma matinal 
al encuentro de la rebelión tan querida, 
que supo socorrerte 
y alzarte mejor que cualquier ternura. 
Como si condenases, mientras tu amor está dormido, 
el pórtico soberano y el camino que lleva a él.
¿Qué te hace sufrir?
Lo irreal intacto en lo real devastado. 
Sus rodeos aventurados cercados de llamadas y de sangre. 
Lo que fue elegido y no fue tocado, 
la orilla del salto hasta la ribera alcanzada, 
el presente irreflexivo que desaparece. 
Una estrella que se ha acercado, la muy loca, 
y va a morir antes que yo.


Hosiery Advertisement, Semakh, Palestine, 1927

jueves, 16 de agosto de 2018

Un don natural


UN DON NATURAL

Bajo el alero de mi tejado, incansablemente,
todo el día primaveral, dos gorriones han recolectado
los tallos de las hojas caídas, 
mientras yo he estado sentado lamentando tu ausencia.
Todo el día, los gorriones han urdido con trocitos
de paja y palitos finos un nido para protegerse
de las inclemencias del viento, 
y tal vez han introducido en su diseño 
un hilito de la ropa que usaste, y una hebra de tu pelo, 
ya que en todo lo que hacen se muestran apasionados 
por la línea, la medida, la resistencia, y toman 
lo que está cerca, y les es útil.
Todo el día he estado sentado recordando tu rostro,
y mirando cómo los pálidos tallos, entrelazados 
por un misterioso proceso, han adquirido
de pronto un don natural.

Versión: Rogelio Guedea


miércoles, 15 de agosto de 2018

No todo es relativo


La dura realidad es una desoladora confusión de hermosos ideales y torpes realizaciones, pero siempre habrá algunos empecinados, héroes, santos y artistas, que en sus vidas y en sus obras alcanzan pedazos del Absoluto, que nos ayudan a soportar las repugnantes relatividades.

Ernesto Sabato
Sobre héroes y tumbas
Seix Barral, 2001

Gatos


Cuando los gatos sueñan adoptan actitudes augustas, de esfinges reclinadas contra la soledad, y parecen dormidos con un sueño sin fin. Mágicas chispas brotan de sus ancas mullidas y partículas de oro como una fina arena vagamente constelan sus místicas pupilas…

Charles Baudelaire

Fot. Paul Gauguin
Gatos

martes, 14 de agosto de 2018

Desperté demasiado temprano


Desperté demasiado temprano
y comencé a pensar en lo eterno,
pero no en la gran eternidad de los rezos
sino en las pequeñas eternidades olvidadas.
La parte que no fluye del río,
aquello de la ciudad que siempre calla,
el lugar que no duerme en tu cuerpo dormido,
aquello que no despierta en mi cuerpo despierto.
Sentí entonces que las pequeñas eternidades
son preferibles a la gran eternidad.
Y no pude volver a dormirme.

Décimo Segunda Poesía Vertical-64


Pétalos de cerezo


Pétalos de cerezo caen.
¿Es belleza o ilusión?
Muere este mundo frágil.



lunes, 13 de agosto de 2018

Lista de datos contemplables


Lista de datos contemplables

Sujetos a observación. 
Fantasean con torturas.
Haces que quiera amarrarte a una cama 
y beberme una botella de vino 
muy despacio mientras te contemplo

Únicos en el reino animal en preguntarse por ellos mismos.
¿Por qué tengo que reinar?

Únicos en creerse únicos.
Hay otros mundos... pero están en este.

Tendencia a vertebrar su médula en torno a otro dorso.
Mis pezones toman la forma de tu boca.

Tendencia a correr cuando llueve.
Corre. Corre. Corre. No dejes de correr.

Tendencia a autodestruirse por armonizar con el cosmos.
Tendencia a repelerse para hacerse un sitio.
Tendencia a culparse de sequías y nebulosas.

Graves tentaciones de acoplarse a los demás.
Mi dulce, pequeña, lasciva Nora, 
hice lo que me dijiste, marranita.

Graves tentaciones de asimilar 
y expulsar el mundo mediante palabras.
Toda la desdicha de mi vida proviene de las cartas 
o de la posibilidad de escribirlas.

Graves tentaciones de ser invisibles,
de hibridarse,
de violarse,
de mutarse,
de untarse de brea y plumas,
de estar aquí ahora que ya no están
en este trozo de papel que, con codicia, estarás leyendo,
en este otro yo que -qué ironía- poseerás.

Ambición de fabricar vida.
Tú fuiste formado lo más perfectamente posible... 
Pero no para durar.

Sujetos a observación. 
Ambición de ser terrestres.
De quedarse para siempre.
De duplicarse como gotas de agua.
Y de llover sobre esta Tierra con obscenidad.
Glaciales.
Bastardos.
Esclavos de galaxias y de hormonas.

Ellos...
Los que me hacen decir esto a mí...
Los que me estremecen...

Inédito (2004)


domingo, 12 de agosto de 2018

Mujer fenomenal


MUJER FENOMENAL

Las mujeres hermosas se preguntan
Dónde radica mi secreto.
No soy linda o nacida
Para vestir una talla de modelo
Mas cuando empiezo a decirlo
Todos piensan que miento
Y digo,
Está en el largo de mis brazos,
En el espacio de mis caderas,
En la cadencia de mi paso,
En la curva de mis labios.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Ingreso a cualquier ambiente
Tan calma como a ti te gusta,
Y en cuanto al hombre
Los tipos se ponen de pie o
Caen de rodillas.
Luego revolotean a mi alrededor,
Una colmena de abejas melíferas.
Y digo,
Es el fuego de mis ojos,
Y el brillo de mis dientes,
El movimiento de mi cadera,
Y la alegría de mis pies.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Los mismos hombres se preguntan
Qué ven en mí.
Se esfuerzan mucho
Pero no pueden tocar
Mi misterio interior.
Cuando intento mostrarles
Dicen que no logran verlo
Y digo,
Está en la curvatura de mi espalda,
El sol de mi sonrisa,
El porte de mis pechos,
La gracia de mi estilo.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Ahora comprendes
Por qué mi cabeza no se inclina.
No grito ni ando a los saltos
No tengo que hablar muy alto.
Cuando me veas pasar
Deberías sentirte orgullosa.
Y digo,
Está en el sonido de mis talones,
La onda de mi cabello,
La palma de mi mano,
La necesidad de mi cariño,
Por que soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.


Todo se ha muerto ya cuando contemplo


Todo se ha muerto ya cuando contemplo...

Todo se ha muerto ya cuando contemplo
tus senos de ceniza entre las hojas
doradas de un silencio
grave como la espada vertical
con que todo se corta.

Cuando contemplo el cáliz de tu rostro,
mi graal absoluto,
tan lejos en espacio como en tiempo
y en su combinación de alejamiento
intrínseco.
Cuando contemplo el fuego de tus brazos
ardiendo entre los dólmenes que sueñan
bajo la luz verdosa de los claros
del bosque.


Fot. Billy Kidd

Yo soy Graciela oscura


YO SOY GRACIELA OSCURA 

Yo soy Graciela oscura
Al mundo entré descalza,
Forzando la puerta falsa
De padres desconocidos.
Yo soy un montón de trapos
Acunados por los sapos,
Que croan en los baldíos
Yo soy... yo soy Graciela que crece
Entre manos que castigan
Entre voces tan amargas,
Como las agrias ortigas.

Yo soy Graciela la chica
Que juega con las hormigas
En las tardes doloridas
Yo soy... yo soy Graciela crecida
Con los besos zaguaneros,
Son las caricias, tatuajes
Que abren torpes senderos
Yo soy Graciela mal nombre
En las calles del recuerdo,
En brazos del primer hombre
Yo soy... yo soy Graciela oscura.

Pero en cuartos enviciados
Un motín de bocas duras,
Me dicen nombres prestados
Yo soy Graciela oscura
Yo soy Graciela oscura,
Graciela... oscura



sábado, 11 de agosto de 2018

Éxtasis


EL ÉXTASIS

Estoy ante este paisaje femenino
Como un niño ante el fuego
Sonriendo vagamente con lágrimas en los ojos
Ante este paisaje en que todo me emociona
Donde espejos se empañan donde espejos se limpian
Reflejando dos cuerpos desnudos estación a estación

Tengo tantas razones para perderme
En esta tierra sin caminos bajo este cielo sin horizonte
hermosas razones que ayer ignoraba
Y que ya nunca olvidaré
Hermosas llaves de miradas claves hijas de sí mismas
Ante este paisaje donde la naturaleza es mía

Ante el fuego el primer fuego
Buena razón maestra

Estrella identificada
Y en la tierra y bajo el cielo fuera de mi corazón y en él
Segundo brote primera hoja verde
Que el mar cubre con sus alas
Y el sol al fondo de todo que viene de nosotros

Estoy ante este paisaje femenino
Como rama en el fuego.


Fot. Man Ray
"Le temps déborde"
 Paris, les Cahiers d’Art, 1947
Dora Maar

viernes, 10 de agosto de 2018

Es allí a donde voy


Es allí a donde voy.

Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy.

La punta del lápiz el trazo.

Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda la magia: es allí a donde voy.

En la punta del pie el salto. Parece la historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy.

¿O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy.

En la punta de la palabra está la palabras. Quiero usar la palabra «tertulia», y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es a mí adonde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es a la realidad hacia donde voy. Mientras tanto lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien dirá con amor mi nombre.

Es hacia mi pobre nombre a donde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: Yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes. Pero son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa.

En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta. Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo.

Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto.

Oh, cachorro, ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente.

¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros. 

Clarice Lispector
Es allí a donde voy
en Silencio
Ed. Grijalbo, 1988

Fot. Michaela Knizova
Time To Forget The Colour Of My Eyes 2013

Primer amor


PRIMER AMOR

a Jean Boullet

Cuando un hombre ama a una mujer
De entrada, la sienta en sus rodillas
Tomando cuidado de levantarle el vestido
Para no estropear sus pantalones
Porque tela sobre tela
Gasta la tela
Enseguida, verifica con la lengua
Si a ella la operaron de las amígdalas
Si no sería contagioso
Después, como hay que ocupar las manos
Busca, tan lejos como pueda
Y rápido constata
La presencia efectiva y real de la cola
De una cosita blanca manchada de sangre
Y tira, tiernamente, del hilito
Para sacar el tampax.

Trad. Miguel Ángel Sosa