Mostrando entradas con la etiqueta Charles Simic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Simic. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de abril de 2018

Ligero


-Ligero (como “liviano”, aunque en inglés, light es también “luz”) es como llamaría aquello que se suele buscar con la poesía. Como la liviandad del tocar. Es esa cualidad en apariencia sin esfuerzo alguno, aérea la que esperamos de un poema lírico y raramente conseguimos.

Charles Simic
Conversaciones con Michael Hulse

Vid. Franz SchubertKupelwieser Waltz
Piano: Salome Jordania

martes, 13 de febrero de 2018

Piedra


Meterme en una piedra
ese sería mi camino.

Deja que otro se convierta en una paloma
o que rechine con el diente de un tigre.

Soy feliz de ser una piedra.

Por fuera la piedra es una adivinanza:
nadie sabe cómo resolverla.

Sin embargo dentro, debe ser fresca y silenciosa
aunque una vaca la pise con toda su fuerza,
aunque un niño la arroje a un río;
la piedra se hunde, lenta, imperturbablemente
hacia el fondo del río
donde los peces vienen a llamar en ella
y escuchan.

He visto salir chispas
cuando dos piedras se frotan,
así, quizás, dentro no esté oscuro después de todo;
quizás haya una luna que brilla
desde alguna parte, como detrás de una colina,
suficiente luz para descifrar
los extraños escritos, el mapa de estrellas
en las paredes interiores.

Piedra


viernes, 1 de diciembre de 2017

Huérfanos de la soledad


HUÉRFANOS DE LA SOLEDAD

Una noche caminábamos tú y yo juntos.

La luna era tan brillante
que podíamos ver la senda entre los árboles.

Luego las nubes la escondieron
y tuvimos que tantear el camino
hasta que sentimos la arena bajo los pies desnudos
y escuchamos el rumor de las olas.

¿Recuerdas que me dijiste:
“Todo, fuera de este momento, es mentira”?

Nos desnudábamos en la oscuridad
al borde del agua
cuando arranqué el reloj de mi muñeca
y sin ser visto ni decir
nada, lo arrojé al mar.

Versión de Martín López Vega

#389 Kamaiso, 1999

lunes, 13 de noviembre de 2017

Sueños


LA VERDAD DE LA POESÍA

Un juguete es una trampa para soñadores. Un verdadero juguete es un objeto poético.
Hay una escultura temprana de Giacometti llamada Palacio a las 4 A.M. (1932). No consta sino de unos cuantos palitos acomodados sobre un andamiaje limpio; el título la vuelve más fantasmagórica e inolvidable. Giacometti decía que era la casa soñada, para él y la mujer que amaba.
Un niño conoce tales sueños. Sueños donde los objetos se renombran y a los cuales se inviste de vidas imaginarias. Un guijarro se convierte en ser humano. Dos palitos apoyados uno contra otro forman una casa. En ese mundo se juega a ser otro.
Eso es lo que busca Cornell, también. Cómo construir un vehículo para el ensueño, un objeto que enriquezca la imaginación del espectador y lo acompañe siempre.

Charles Simic
de "Alquimia de Tendajón, El arte de Joseph Cornell "
Trad. Elisa Ramírez

Fot. Alberto Giacometti
"Palacio a las cuatro de la mañana"

jueves, 19 de octubre de 2017

Silencio


MUCHOS CEROS

El maestro está parado, mudo, ante una clase
De niños pálidos, herméticos.
El pizarrón detrás de él, tan negro como el cielo
A años luz de la tierra.

Es el silencio lo que ama el maestro,
El sabor de lo infinito en él.
Las estrellas como marcas de dientes en los lápices de los niños.
Escúchenlo, dice feliz.

de "Hotel insomnio"
Trad. María Negroni y Federico Barea.

domingo, 7 de mayo de 2017

Ligero



-Ligero' (como "liviano", aunque en inglés, light es también "luz") es como llamaría aquello que se suele buscar con la poesía. Como la liviandad del tocar. Es esa cualidad en apariencia sin esfuerzo alguno, aérea, la que esperamos de un poema lírico y raramente conseguimos.

Charles Simic
Conversaciones con Michael Hulse

martes, 22 de noviembre de 2016

Consejo


El mundo fluye sobre lo inútil

Olas nacidas para repetirse a sí mismas,
balbuciendo eternas excusas
a las gaviotas que recorren la costa.
O tú, viento racheado, molestando a esos pinos
con tu oratoria salvaje.

Incluso tú, oscuridad que llegas,
y tú, arbusto seco rodando
a través de un pueblo fantasma
con la chinche que sólo vive un día
sobre una cortina rota
y un cielo lleno de nubes blancas.

Una foto rasgada tras otra
cuyas partes no encajan –¿y por qué
habrían de hacerlo, lúgubres rumores,
con todo vuestro aderezo de estupidez?–.
Siempre que acudí al mar y al cielo
en busca de consejo, esto es lo que obtuve.

Mi séquito silencioso
Ed. Vaso Roto Ediciones, 2014
Trad. Antonio Albors

Fot. Jock Sturges

lunes, 3 de octubre de 2016

Un viajero ártico


Un viajero ártico con una habitación por cruzar.
Una gran habitación blanca, impoluta y
espectralmente brillante a la luz de la mañana.
Ruidos lejanos de cocina... Si tan sólo pudiera
tomar aspecto de un extraño que llega a pie
a una región remota y aislada por la nieve,
bajo un cielo azul tan vacío como deslumbrante.
El cuarto era tranquilo.
Podía sentir las agujas y alfileres de su nuevo traje negro 
mientras esperaba a la costurera ártica,
el cero en la punta de su lengua.

El mundo no se acaba

Ed.Vaso Roto Ediciones
Versión de Jordi Doce

Habitat for two people
Centre Georges Pompidou, París