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jueves, 20 de septiembre de 2018

Los abrazos perdidos


¿No están hechas las noches del espacio cruel 
de todos los abrazos que perdió el amante? 
Tú que amas sin límite, y quieres resistir: 
fluye como fuente y reclúyete en el laurel.

A Ellen Key 
Verano de 1909

miércoles, 14 de marzo de 2018

Una y otra vez...


Una y otra vez, 
aunque conozcamos el paisaje del amor
y el pequeño cementerio 
con sus nombres que se lamentan
y el barranco terriblemente callado, 
en que los otros desembocan: 
una y otra vez salimos emparejados
bajo los viejos árboles; 
y nos echamos, una y otra vez,
entre las flores, frente al cielo.

Una y otra vez...

Fot. Édouard BoubatParis 1952

viernes, 1 de septiembre de 2017

Para escribir un solo verso


Para escribir un solo verso, es necesario haber visto muchas ciudades, hombres y cosas; hace falta conocer a los animales, hay que sentir cómo vuelan los pájaros y saber qué movimiento hacen las pequeñas flores al abrirse por la mañana. Es necesario poder pensar en caminos de regiones desconocidas, en encuentros inesperados, en despedidas que hacía tiempo se veían llegar; en días de infancia cuyo misterio no está aún aclarado; [...] en mañanas al borde del mar, en la mar misma, en mares, en noches de viaje que temblaban muy alto y volaban con todas las estrellas -y no es suficiente incluso saber pensar en todo esto. Es necesario tener recuerdos de muchas noches de amor, en las que ninguna se parece a la otra, [...] Es necesario aún haber estado al lado de los moribundos, haber permanecido sentado junto a los muertos, en la habitación, con la ventana abierta y los ruidos que vienen a golpes. Y tampoco basta tener recuerdos. Es necesario saber olvidarlos cuando son muchos, y hay que tener la paciencia de esperar que vuelvan. Pues, los recuerdos mismos, no son aún esto. Hasta que no se convierten en nosotros, sangre, mirada, gesto, cuando ya no tienen nombre y no se les distingue de nosotros mismos, hasta entonces no puede suceder que en una hora muy rara, del centro de ellos se eleve la primera palabra de un verso.

Rainer Maria Rilke
"Los cuadernos de Malte Laurids Brigge"
Ed. Losada, 2009
Trad. Francisco Ayala

Foto: Anna Malina

martes, 1 de agosto de 2017

Una relación


Una relación de persona a persona (…): el amor que consiste en que dos soledades se defiendan mutuamente, se delimiten y se rindan homenaje.

Ed. Alianza, 2005
Trad. José María Valverde

Valtameri

jueves, 6 de julio de 2017

Nostalgia, deseos, vida


Ésta es la nostalgia: morar en la onda 
y no tener patria en el tiempo. 
Y éstos son los deseos: quedos diálogos 
de las horas cotidianas con la eternidad. 

Y eso es la vida. Hasta que de un ayer 
suba la hora más solitaria de todas, 
la que sonriendo, distinta a sus hermanas, 
guarde silencio en presencia de lo eterno. 

Berlín-Wilmersdorf, 3 de noviembre de 1897

Fot. G. L. Steinman

miércoles, 19 de abril de 2017

Soledad



Sólo una cosa es necesaria: la soledad. La gran soledad interior. Ir hacia sí mismo y no encontrar a nadie durante horas, eso es lo que hay que lograr.

Rainer Maria Rilke
Cartas a un joven poeta

domingo, 3 de julio de 2016

Ahora nada lo cubre


"¿ Has olvidado que eres mi paje para este día? ¿Quieres abandonarme? ¿ A dónde vas? Tu traje blanco me da derecho a tu...?
"¿ Echas en falta tu rudo uniforme?"
"¿Tienes frío ?-¿Añoras tu hogar?"
La condesa sonríe.
No. Es sólo porque se le ha caído de los hombros la niñez, ese suave traje oscuro. ¿Quién se lo ha quitado? "¿Tú?" Pregunta con voz que nunca se había oído. "!Tú!" 
Y ahora nada lo cubre. Y está desnudo como un santo. Claro y esbelto.

Rainer Maria Rilke. La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke
Ed. Hiperión, 1997
Trad. Jesús Munárriz

martes, 17 de mayo de 2016

Los viejos árboles



¿Sabes tú que en la ciudad me asustan estos huracanes nocturnos? Diríase que en su orgullo de elementos, ni siquiera nos ven. Mientras que una casa solitaria, en medio del campo, la ven, la toman en sus brazos poderosos y así la endurecen, y allí quisiéramos estar fuera, en el jardín que muge, y por lo menos nos asomamos a la ventana, y aprobamos los viejos árboles Iracundos que se agitan como si el espíritu de los profetas estuviera en ellos.

viernes, 15 de abril de 2016

Lo bello



Pues lo bello no es nada
sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces de soportar,
lo que sólo admiramos porque serenamente
desdeña destrozarnos.
Denn das Schöne ist nichts
als des Schrecklichen Anfang, den wir noch gerade ertragen,
und wir bewundern es so, weil es gelassen verschmäht,
uns zu zerstören.

La Primera Elegía (frag.)
Las Elegías de Duino, 1922

lunes, 22 de febrero de 2016

Señor: es hora


Señor: es hora. Largo fue el verano. 
Pon tu sombra en los relojes solares, 
y suelta los vientos por las llanuras. 

Haz que sazonen los últimos frutos; 
concédeles dos días más del sur, 
úrgeles a su madurez y mete 
en el vino espeso el postrer dulzor. 

No hará casa el que ahora no la tiene, 
el que ahora está solo lo estará siempre, 
velará, leerá, escribirá largas cartas, 
y deambulará por las avenidas, 
inquieto como el rodar de las hojas.

Rainer Maria Rilke
Día de otoño
Versión de Jaime Ferreiro

Fot. Rainer Maria Rilke
Hotel Biron, Paris
Anónima