domingo, 4 de marzo de 2018

Domingo

Los domingos del Señor Jordà y Nina

La musa


La musa

Yo la quiero cambiante, misteriosa y compleja;
con dos ojos de abismo que se vuelvan fanales;
en su boca, una fruta perfumada y bermeja
que destile más miel que los rubios panales.

A veces nos asalte un aguijón de abeja:
una raptos feroces a gestos imperiales 
y sorprenda en tu risa el dolor de una queja;
¡En sus manos asombren caricias y puñales!

Y que vibre, y desmaye, y llore, y ruja, y cante,
y sea águila, tigre, paloma en un instante,
que el Universo quepa en sus ansias divinas.

Tenga una voz que hiele, que suspenda, que inflame,
y una frente que, erguida, su corona reclame 
¡de rosas, de diamantes, de estrellas o de espinas!


Fot. anón. de Delmira Agustini

sábado, 3 de marzo de 2018

Vida


Siempre que algo se aleja de mi, siempre que pierdo algo o a alguien, siempre que debo separarme de algo o de alguien, mi reacción es creativa. Huck observó que cuando perdí a mi Padre me convertí en mi Padre; cuando Henry me decepciona, me convierto en escritor, cuando Rank me falla, me convierto en psicoanalista. Todo ha de ser reemplazado y recreado. Todo debe ser expulsado de mí y estar en mí, dentro de mí. Creo todo cuanto es perecedero, evanescente, engañoso. Creo mi autosuficiencia, mi independencia, mi autofecundación. Pero como soy mujer, no quiero estar sin necesidades. Y sigo teniendo grandes necesidades. Nada sustituye ni a la vida ni al amor. Necesitaba un padre; necesitaba a Henry, necesitaba la protección de Hugh, su lealtad, su confianza; necesitaba la comprensión de Rank; necesitaba la escritura de Henry; necesitaba el equilibrio de mi Padre; necesitaba el amor. Necesidades terribles, inmensas, devoradoras, demoledoras. La vida me obliga a prevenir y remediar las necesidades, a ser un cosmos por mí misma: hombre, mujer, padre, madre, amante, niña. ¡Todos los papeles!
¡Extenuante!

Ed. Siruela, 2014
Trad. José Luis Fernández-Villanueva

Anaïs Nin dancing on the beach of Puerto-Vallarta

Plaza del Cairo


Plaza del Cairo

Una pequeña plaza
a la sombra de los árboles
que trenzan en el cielo
un techo murmurante
para los pájaros profetas
sobre un suelo de silencio
el tiempo pasa
y los dedos disciernen
bajo el abrigo de las palabras
la redondez de un instante

De “Las lágrimas de Cartago
Versión Víctor Bermúdez

Ojo moribundo


He visto un ojo moribundo
Dando vueltas y vueltas por una habitación -
En busca de algo - así parecía -
después se puso opaco -
después - oculto en niebla -
para al final - cerrarse
sin revelar aquello que - de haberlo visto -
lo hubiera bendecido.

J547 / He visto un ojo moribundo…
Versión de Isaías Garde

Rudimentos


RUDIMENTOS 5

En lo peor, 
la tormenta dormida pegada al muro. 
La montaña, el guijarro que amortaja la montaña.

Cuando cae la noche, 
múltiples países de sombra cubren la ruta inútil.
He construido un verano en pocos días, 
sobre mis manos, sobre la tierra.

De "En el calor vacante" (1961)

Versión de Ángel Gómez Espada

viernes, 2 de marzo de 2018

No puedo. No sé.


Yo amo a aquellos que no saben vivir más que para desaparecer, porque ésos son los que pasan al otro lado 
Nietzsche

No puedo. No sé.

Pedí aquello que no se podía medir
a mi vida
pedí
y se me concedió
por eso
yo no me salvaré
por eso todo no es todo
por eso nadie sabrá mi nombre
y yo habitaré descalza la tierra que no me pertenece.

Laura Labajo (La Maga)

Falta de atención


FALTA DE ATENCIÓN

Ayer me porté mal en el cosmos.
Viví todo el día sin preguntar por nada,
sin sorprenderme de nada.
Realicé acciones cotidianas,
como si fuera lo único que tenía que hacer.
Aspirar, espirar, un paso tras otro, obligaciones,
pero sin pensamientos que fueran más allá
de salir de casa y volver a casa.
El mundo podría ser tenido por un mundo loco
y yo lo tuve para mi propio y trivial uso.
Ningún cómo, ningún por qué,
o de dónde ha salido éste,
o para qué quiere tantos impacientes detalles.
Fui como un clavo superficialmente clavado a la pared,
o
(aquí una comparación que no se me ha ocurrido).
Uno tras otro se fueron sucediendo cambios
incluso en el limitado campo de un abrir y cerrar de ojos.
En la mesa más joven, con una mano un día más joven
había pan de ayer cortado de forma distinta.
Las nubes como nunca y la lluvia como nunca,
porque era con otras gotas que llovía.
La Tierra giraba sobre su eje
pero en un espacio abandonado para siempre.
Duró sus buenas 24 horas.
1.440 minutos de ocasiones.
86.400 segundos que mirar.
El cósmico savoir-vivre
aunque calla sobre nuestro asunto,
exige, sin embargo, algo de nosotros:
una cierta atención, un par de frases de Pascal
y una sorprendente participación en este juego
de reglas desconocidas.

Dos puntos, 2004

Série “MaiPaixPainMain” 1/8. 
. Impression jet d’encre et stylo, pain, miroirs. 
21X30cm, 2005

Lecturas


Las lecturas (actuales) del Señor Jordà.

jueves, 1 de marzo de 2018

It's me


El hombre tiene necesidad de soledad, y también de comunicación; pero la comunicación turba la soledad; hacerlas convivir sin encuentros es el presupuesto de la felicidad.

Juan Rodolfo Wilcock
El estereoscopio de los solitarios
Ed. EDHASA, 2000
Trad. Guillermo Piro

Vacío




Es sólo en el vacío, dice Lao-Tse, donde se halla lo que es verdaderamente esencial. Una habitación existe por el espacio vacío comprendido entre las paredes y el techo, no por el techo y las paredes mismas. La utilidad de una jarra de agua consiste en el espacio vacío en que se puede poner el agua, no en la forma o en la materia de la jarra. El vacío es omnipotente, porque puede contenerlo todo. Sólo en el vacío es posible el movimiento. Quién pueda hacer de sí mismo un vacío en el que los demás puedan penetrar libremente, será el dueño de todas las situaciones; el todo puede siempre dominar la parte.

Okakura Kakuzo
El libro del té
Ed. Kairós, 1978
Trad. Ángel Samblancat

Fot. Talia Chetrit

El ajeno


254

Todos los días suceden en el mundo cosas que no se explican por las leyes que conocemos de las cosas. Todos los días, habladas durante un momento, se olvidan, y al mismo misterio que las ha traído se las lleva, convirtiéndose el secreto en olvido. Tal es la ley de lo que tiene que ser olvidado porque no puede ser explicado. A la luz del sol, continúa siendo normal el mundo visible. El ajeno nos acecha desde la sombra.

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego de Bernardo Soares
Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

miércoles, 28 de febrero de 2018

Solitarios


La palabra "solitario", en el sentido que le daban los jansenistas, es al final tan bella como enigmática.
"Solitarios" designaba a los hombres de la sociedad civil, aristócratas o burgueses ricos, que optaban por las costumbres de los conventos (sus abstinencias, sus silencios, sus austeridades, sus vigilias, sus tareas, sus lecturas), pero que se negaban a atarse a ellos a través de los votos. Eran Consejeros de Estado, médicos, abogados, profesores, oficiales, grandes señores. Abandonaban la corte para franquear veinte kilómetros y encontrarse en un bosque. Podaban. Saneaban las pequeñas huertas siempre encharcadas que bordeaban la orilla y corroían el basamento de la capilla. Edificaron sus pequeñas casas al otro lado del muro, al margen del monasterio donde estaban retiradas las mujeres que admiraban, las muchachas cuya reclusión les pesaba, las hermanas a las que amaban. No renunciaron al uso de la cortesía mundana. Utilizaban la palabra "señor" para hablar entre sí e incluso para dirigirse a los niños a los que instruían. (...) No se conducían bajo ninguna regla exterior, no obedecían a nadie, celosos solamente de su retiro del mundo, grandes caseros -grandes habilitadores, drenadores de ciénagas- de su retiro salvaje, grandes jardineros de su silencio. Estudiaban. No tuteaban a nadie.

Pascal Quignard
Sobre la idea de una comunidad de solitarios
Ed. Pre-Textos, 2018
Trad. Adalber Salas

Fot. Roman Vishniac
Cracow. Poland. 1937

Desaliño


...en el desaliño triste de mis emociones confusas...

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego de Bernardo Soares
Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

Fot. Diane Powers

martes, 27 de febrero de 2018

Déjame ciega


–¿No duermes?
–Hay demasiada luz.
–He cerrado las puertas. He apagado las lámparas.
–Hay todavía demasiada luz. Necesito tu sombra.
–Si te la doy, no verás nada.
–No quiero ver. Tiéndete sobre mí. Déjame ciega.

Encarna Castejón
de "Etimología"
Dilema Editorial, 2004

Fot. Germaine Krull
Hand Study, 1929

Un alto precio


En todo hombre dormita un profeta, y cuando se despierta hay un poco más de mal en el mundo… La locura de predicar está tan anclada en nosotros que emerge de profundidades desconocidas al instinto de conservación. Cada uno espera su momento para proponer algo: no importa el qué. Tiene una voz: eso basta. Pagamos caro no ser sordos ni mudos…

Emil Cioran
Breviario de podredumbre
Ed. Taurus, 2014
Trad. Fernando Savater

Fot. Carlo Dolci
Santa Caterina da Siena (detalle), 1665
Dulwich College Picture Gall., London

El espacio articulado


La realidad ha de ser buscada, no en lo concreto,
sino en el espacio articulado:
La costa, por ejemplo,
expandiéndose de muro a muro;
La voz del mar
rompiendo el silencio desde el silencio.

Versión de Marcelo Pellegrini

Fot. Photographing the visit of the French president
Amsterdam, 1911
National Archives of Netherlands

lunes, 26 de febrero de 2018

No detenerse


No detenerse. 
Y cuando ya parezca que has naufragado 
para siempre en los ciegos meandros de la luz, 
beber aún en la desposesión oscura, 
en donde sólo nace el sol radiante de la noche. 
Pues también está escrito que el que sube hacia ese sol 
no puede detenerse y va de comienzo en comienzo 
por comienzos que no tienen fin.


Lonely man in a Saloon,
Craigville, Minnesota, 1937

domingo, 25 de febrero de 2018

Espacio - Tiempo


Ella le confesó que al regresar a media noche había tomado en la biblioteca del hotel (el vigilante nocturno, lector impenitente, tenía la llave) y se había llevado a su habitación el volumen de la Enciclopedia Británica que contiene el artículo "Espacio-Tiempo".
-"El Espacio (dice este artículo, de modo algo equívoco) es la propiedad -tú eres mi propiedad- en virtud de la cual -tú eres mi virtud- los cuerpos rígidos pueden ocupar posiciones diferentes". ¿Bonito? Bonito.

Vladimir Nabokov
Ada o el ardor
Ed. Anagrama, 2006
Trad. David Molinet

Seguras sobre la firme roca


Seguras sobre la firme roca se alzan las casuchas:
¡venid a ver el brillante palacio que alcé sobre la arena!

Un palacio en la arena
Ed. Harpo Libros, 2017
Trad. Andrés Catalán