martes, 23 de abril de 2019

Gemido


El ruido del libro: la página que uno vuelve.
El silencio del libro: la página que uno lee.
Como si el paso del silencio al silencio 
no pudiese hacerse sin algún gemido.

Edmond Jabès
de "Cuaderno de Versiones" 
de José Ángel Valente
Galaxia Gutenberg

Fot: Nikolaus Korab
Stiller Gang, 2015

lunes, 22 de abril de 2019

Llamarada

 


Yo te lo juro, Amor, por tus saetas
y por tu antorcha poderosa y santa:
aunque arda el corazón y se deshaga,
y me hieran las flechas, no me importa.

Busca por el pasado y el futuro,
y elige la mujer que tú prefieras,
no hubo ni habrá amante que sintiera
llamas tan vivas, dardos tan agudos;

porque nace una fuerza de esta pena,
que supera al dolor y que lo engaña,
al punto que no duele, o no se siente.

Lo que me mortifica en cuerpo y alma,
el miedo que me empuja hacia la muerte
es que mi fuego sea llamarada.

Gaspara Stampa
Versión de Eleonora González Capria

Fot: s/d

domingo, 21 de abril de 2019

Terror de amarte


Terror de amarte en un lugar tan frágil como el mundo 
Dolor de amarte en este lugar de imperfección 
Donde todo se quiebra y nos silencia 
Donde todo miente y nos separa. 
Que ninguna estrella queme tu perfil 
Que ningún dios recuerde tu nombre 
Como el viento pasa por donde tú pasas. 
Para ti creare un día puro 
Libre como el viento y repetido 
Como el florecimiento de olas ordenadas. 

Sophia de Mello Breyner Andresen 

Fot: de la autora, de 
João César Monteiro 

sábado, 20 de abril de 2019

Ítaca


ÍTACA

Prefiero ser Nadie a solo ser Ítaca, 
lugar cuya orilla nunca alcanzarás, 
tras muchas dificultades, tras olvidar mi nombre 
y el del perro al que nunca me atreví 
a encadenar, aunque no me hiciera caso 
cuando lo llamaba, porque recuerdo un invierno 
que te protegió del frío con su propio cuerpo. 

El perro también me quiere. Vamos al mar 
y mirando juntos el lugar donde el horizonte 
se funde con el agua, esperamos, esperamos... 
yo vertiendo arena, y él lamiendo 
la tierra, esa orilla del mar llamada Ítaca. 

Prefiero ser Nadie a ser tierra agrietada, 
lugar de nacimiento de tribus olvidadas, 
música extraña, mina de sabiduría. 
Ninguna mujer privada de cuerpo 
por la ausencia del tacto de las manos que amaba 
ha recibido una lección más dura del Amor. 
 
Prefiero ser Nadie a ser solo Ítaca, 
tierra que solo conocen bien los pájaros 
de los que con frecuencia decías: viajeros. 
Lo sé, te tentaron unos espacios más amplios, 
así que me vierto, vierto la arena, la tierra, 
a través de la criba del tiempo que pende del vacío. 

Anna Piekowska
Noviembre de 1989

De Poesía a contragolpe
Antología de poesía polaca contemporánea
Selección y traducción :
Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré
Prensas Universitarias de Zaragoza

Fot: Daisuke Yokota

viernes, 19 de abril de 2019

Soy


Los padres de Joan me invitaron al funeral.
Yo había sido, según me dijo la señora Gilling, una de las mejores amigas de Joan.
- No estás obligada a ir -me dijo la doctora Nolan-. Siempre te queda la posibilidad de escribirles y decirles que yo te he aconsejado que sería mejor no ir.
- Iré -dije-, y fui, y durante el sencillo funeral me pregunté a quién pensaba yo que estaba enterrando.
En el altar se levantaba el ataúd entre unas flores pálidas como la nieve: la sombra oscura de algo que no estaba allí. Las caras en los bancos a mi lado, como de cera por la luz de las velas y las ramas de pino, allí desde la Navidad, lanzaban al aire frío un sepulcral incienso.
A mí lado las mejillas de Jody brillaban como excelentes manzanas y, aquí y allí, en la pequeña congregación reconocí las caras de otras chicas de la universidad y de mi pueblo, que conocían a Joan. DeeDee y la enfermera Kennedy doblaban sus cabezas con mantillas en un reclinatorio de delante.
Entonces, tras el ataúd y las flores y el rostro del sacerdote y las caras de los asistentes, vi el césped ondulante del cementerio de mi pueblo, con nieve hasta la rodilla, con las lápidas que se levantaban como chimeneas sin humo.
Habría un hoyo negro, de dos metros de profundidad, abierto en la tierra dura. Aquella sombra se uniría a esta sombra y la peculiar tierra amarillenta de nuestro pueblo cerraría la herida en la blancura, y otra nevada borraría toda huella de novedad en la tumba de Joan.
Aspiré profundamente y escuché el antiguo desafío de mi corazón:
-Soy, soy, soy.

Sylvia Plath
La campana de cristal
Ed. Círculo de Lectores
Trad: Marta Pessarrodona

Fot: s/d

jueves, 18 de abril de 2019

Reclusa



Reclusa en las Blue Mountains

Vine por la calma
no me preocupa el frío
pero las brumas espesas
los vecinos espesos
y el celibato involuntario
inducen a beber tanto
como el humo de los coches, el alquiler caro
y los policías corruptos
No me gustan los paseos por el bosque
ni los tés de Devonshire
Ya no recuerdo qué gusto tiene
la adrenalina
Necesito Sídney
Necesito un trabajo nuevo

Dorothy Parker
Traducción de Anna-Lisa Marí

miércoles, 17 de abril de 2019

En aquel tiempo

Hoy ha fallecido Manuel Alcántara

En aquel tiempo

Yo tuve el corazón capaz de lluvia.
Ocurría febrero con sus alas
y el tiempo digital nos puso juntas
las manos y los ojos y los cuerpos:
toda la tierra que el amor excusa.
Igual que el viento en las banderas altas
se comportó en nosotros esta música.
Me fui quedando acompañado y cierto,
entendido en los bosques de mi jungla,
leñador orgulloso de raíces
que no debieron nunca estar ocultas.
Lo de siempre se puso a ser distinto:
el mar entero cupo en una urna,
el hielo de los vasos provenía
de una lejana nieve, nuestra y única,
mis manos migratorias se quedaron
a vivir en tu tierra más profunda
y en mi boca, de siempre descontenta,
dimitían de pronto las preguntas.
Presenciadas por dos cambian las torres,
la muerte aplaza sus gestiones últimas
y estar vivo se agita y condecora.
La muerte debe ser como un espejo
donde uno mira y mira sin ver nunca.
Ven cerca. Más. Que entre los dos no quepa
ninguna muerte ni ninguna duda.
Te hablo desde febrero y desde siempre:
sabemos del amor por lo que alumbra,
por lo que tuerce y acrecienta y rige,
por su forma de andar en la penumbra…
Y así, sobre semanas perseguidas
izamos con esfuerzo nuestra alma.

Manuel Alcántara

Fot. del autor s/d 

Acto


Paracelso dice que los pensamientos son actos y de todos los actos, supongo, el sexual es el más importante, pues es aquel en el que más se divulgan nuestros espíritus. Sin embargo uno lo experimenta como una especie de paráfrasis de lo poético, lo noético del pensamiento que adopta la forma de un beso o de un abrazo. El amor sexual es conocimiento tanto en su etimología como en el hecho en sí: “La conoció”, dice la Biblia. El sexo es la unión o el acoplamiento que ata los cabos del hilo de Ariadna del macho y la hembra: la nube de lo desconocido.

Lawrence Durrell
El cuarteto de Alejandría
Clea

Fot: Paddy Summerfield

Inestable



Vivir es carecer a cada instante de algo -modificarse para alcanzarlo- y, con ello, tender a colocarse de nuevo en el estado de carecer de algo. Vivimos de lo inestable, por lo inestable, en lo inestable.

Paul Valéry
La tentación de (San) Flaubert
Prólogo a la Tentación de San Antonio

Fot: s/d

lunes, 15 de abril de 2019

Rothko


ROTHKO

A Andrés Sánchez Robayna

No los colores, ni la forma pura.
Memoria de la tinta. Sedimento
que decanta la luz de su pigmento,
más allá de la tela y su armadura.

Las líneas no, ni sombra ni textura,
ni la breve ilusión del movimiento;
nada más que el silencio: el sentimiento
de estar en su presencia. La Pintura

en franjas paralelas cuya bruma
cruza la tela intacta, aunque teñida
de cinabrio, de vino que se esfuma;

púrpura, bermellón, anaranjada...
El rojo de la sangre derramada
selló su exploración. También su vida.

Severo Sarduy

Mark Rothko
Black in deep red, 1957

domingo, 14 de abril de 2019

Vierge Moderne


Vierge Moderne

No soy mujer. Soy un neutro.
Soy un niño, un paje y una audaz decisión,
soy un rayo riente de un sol escarlata…
Soy una red para todos los peces glotones,
soy un brindis en honor de todas las mujeres,
soy un paso hacia la casualidad y la perdición,
soy un salto en la libertad y en el yo…
Soy el murmullo de la sangre en el oído del hombre,
soy un escalofrío del alma, nostalgia y negación de la carne,
soy un letrero que anuncia la entrada a nuevos paraísos.
Soy una llama, inquisitiva e intrépida,
soy un agua, profunda hasta la rodilla pero audaz,
soy fuego y agua en unión sincera sin condiciones…

Edith Söderggran
En: Poesía nórdica
Traducción de Francisco J. Úriz y J. Antonio Fernández Romero
Ediciones de la Torre 1999

Fot. de la autora s/d

La alegría


La alegría es como un reloj de arena: 
estás deseando todo el tiempo ponerla del revés 
para hacerla durar. 
Y entonces es la pena lo que cae. 

Henrik Nordbrandt
“3 x Nordbrandt”
Edit. Visor de poesía

sábado, 13 de abril de 2019

El viento en Ítaca


“El viento en ĺtaca”

Sentada ante su bastidor, ella fue dueña
del lentamente desastroso Imperio de los días.
Sus manos la pesada tarea asumieron
y una constancia más fuerte que el cansancio
junto a ella se sentó.
(Frente a la terquedad de sus dedos fabriles
el mar fue entonces sólo una gota mensurable
y el horizonte un mirador en torno a ĺtaca.)
Un viento de regreso silbó una madrugada:
despertar fue asomarse a un campo de batalla asolado.
La luz fue descubriendo la figura sentada
que acariciaba compasivamente la tela dactilar,
su patrimonio de trabajo y de horas,
sus madejas de canas.
(Una costumbre de quietud
y una tristeza como un perro a sus pies
la rodearon de silencio.)
Lejos resonaba la voz, la voz de Ulysses.
Frente a su bastidor, desesperadamente,
ella intentaba recordar un nombre,
sólo un nombre:
el que gritaba Ulysses por las calles de ĺtaca.

Francisca Aguirre
 (27 de octubre 1930-13 de abril 2019)
De: “Ítaca” , 1972
Ed. Cultura Hispánica

Fot. de la autora

viernes, 12 de abril de 2019

Blanco en lo blanco

 


BLANCO EN LO BLANCO

Haz una llave, aunque sea pequeña,
entra en la casa.
Consiente en la dulzura, ten piedad
de la materia de los sueños y de las aves.

Invoca el fuego, la claridad, la música
de los flancos.
No digas piedra, di ventana.
No seas como la sombra.

Di hombre, di niño, di estrella.
Repite las sílabas
donde la luz es feliz y se demora,

vuelve a decir: hombre, mujer, niño.
Donde la belleza es más nueva.

Eugénio de Andrade
Traducción de Aníbal Núñez

Fot: Luo Bonian

miércoles, 10 de abril de 2019

Palabras para un viaje


PALABRAS PARA UN VIAJE

Las palabras del árbol
aparecen escritas hacia adentro.
Son su impulso y su fuerza.
¿Su raíz nos atañe? ¿Aquí se fundó algo
que preveía nuestros privilegios
sobre nosotros dos?
El árbol eterniza un surtidor
parecido al deseo.
Nos gusta que la piedra sea fronda,
que en su espacio vacío nazca el mundo.
Nos concreta después una isla mínima,
ancla de tierra para la mirada,
que nos fondea en una habitación.
¿Nos amamos también en una isla?
¿Y regresamos a lo cotidiano
sobre el mismo camino con verdín?
Ojalá el puerto
superpuesto al puerto
nos fortificara,
ojalá nuestro abrazo aprendiera algo allí:
en aquella región
que se precipitaba
a su propio hundimiento,
donde hasta las iglesias
estaban construidas con caída
y hacían más difícil
sostener en lo alto cualquier fe.

Lorenzo Oliván

Fot: Sébastien Lifshitz

martes, 9 de abril de 2019

La luz transformada

 

LA LUZ TRANSFORMADA

Ahora ya no nos vemos bajo la misma luz,
y ya no son los mismos los ojos ni las manos.
Está más cerca el árbol, el rumor de las fuentes es más vivo,
y son, entre los muertos, más hondos nuestros pasos.
Dios, que no existes, deja tu mano en nuestros hombros,
esboza nuestra carne con tu grave regreso,
y mezcla nuestras almas al fin con las estrellas,
los bosques y los trinos, las sombras y los días.
Renúnciate en nosotros como se rasga un fruto,
anúlanos en ti. Descúbrenos
el sentido secreto de lo que es tan sencillo
y que cayó sin fuego en nombres sin amor.

Yves Bonnefoy
De "Mil años de poesía europea"
Francisco Rico y Rosa Lentini
Editorial Planeta
Trad: Enrique Moreno Castillo

Esc. Henk Visch

lunes, 8 de abril de 2019

En conclusión


EN CONCLUSIÓN

Yo vivo sobre el agua,
solo. Sin hijos ni mujer.
He dado vueltas a todo lo posible
para llegar a esto:

una humilde casa junto al agua gris,
con las ventanas siempre abiertas
al mar picado. No escogemos tales cosas,

pero somos lo que hemos hecho.
Sufrimos, y los años pasan,
perdemos peso, pero no nuestra necesidad

de llevar algo a cuestas. El amor es una piedra
que se asentó en el lecho del mar
bajo las aguas grises. Ahora no necesito nada

de la poesía, salvo el sentimiento genuino,
no la piedad ni la fama ni la curación. Esposa tácita,
podemos sentarnos a observar el agua gris,

y en una vida bañada por las aguas,
de la mediocridad y la basura
vivir como las rocas.

Yo olvidaré cómo se siente,
desaparecerá mi talento. Eso es más grande
y más difícil que aquello que pasa allá por vida.

Derek Walcott
De: “Uvas de la playa” 1976
Trad: José Luis Rivas
Recogido en la antología 
“Pleno verano – Poesía selecta”
Vaso Roto Ediciones

Fot: Casa Malaparte

Lo pequeño


La vida se concreta mejor en lo pequeño:
la templanza maternal del agua,
el cara o cruz de los viajes que no has hecho,
los árboles que trepas,
el amor que parte en dos
su evidencia y su dominio.

Para vivir no es conveniente dar rodeos
ni buscarle a las preguntas su respuesta en la respuesta.
A veces es mejor confiar en quien no sabe
y aprender de sus cautelas,
como aprende el animal a desapasionarse,
como aceptan las montañas ser final y antes del mundo.

Sabes que hay cosas de ti que no te pertenecen:
ser niño y persignarse,
demonios clamorosos,
la costumbre de besar a los extraños,
la monótona conciencia de la culpa,
alegrarse en carnaval,
creer en dioses.

Pero eres parte de tu siglo, de su bárbaro jolgorio.
Millones de hombres que se matan,
y se agotan en oficios rigurosos,
y hablan entre sí aunque no laten por nadie,
y sólo han aprendido a estar ya solos.
Solos como cuelgan los disfraces.
Solos como dos espejos solos.
Solos como suena el llamarse incluso Antonio.

Por eso que vivir se concreta en lo pequeño.
Ahí donde te miran unos ojos,
donde piensas en alguien y lo salvas;
donde alguien piensa en ti
y da tregua a tu destino sin saberlo

Antonio Lucas

Fot: Vija Celmins

domingo, 7 de abril de 2019

Vida

Vivir una vida desapasionada y culta, al relente de las ideas, leyendo, soñando, y pensando en escribir, una vida suficientemente lenta como para estar siempre al borde del tedio, lo bastante meditada como para no encontrarse nunca con él. Vivir esa vida lejos de las emociones y de los pensamientos, sólo en el pensamiento de las emociones y en la emoción de los pensamientos. Quedarse estancado al sol, doradamente, como un lago oscuro rodeado de flores. Tener, en la sombra, aquella hidalguía de la individualidad que consiste en no insistir en absoluto ante la vida.

Fernando Pessoa
Libro del desasosiego de Bernardo Soares
Traducción y edición de Ángel Crespo

Fot: Mary Pavlova

viernes, 5 de abril de 2019

Las notas del pájaro

se espera
que un pájaro sediento
reniegue
de la abstracción del canto

que el corazón dé un salto
y de pronto sepa
estrictamente
nada

que algún dolor encuentre
formulación ninguna

tiempo hace que no hace
más que un vacío atronador

el mundo sin su mundo
en franjas de infinito

y es tanto
tan poquísimamente
lo que el pájaro escrito

sabe traducir

tan muda
su líquida visión
atada a la prosodia

se espera siempre
lo que no puede
esperarse

se va de medio cielo
a gracia plena
                        ……….a plena plaza humana

y allí se busca
corregir los discursos
del anhelo y la falta

se espera que el círculo
coincida con el centro
y el centro
con los intervalos

que las piedras se afilen
con cada fracaso

que las notas del pájaro
hagan de la herida

herida necesaria

María Negroni
de "Oratorio"

Fot: Dan Hiller