domingo, 3 de diciembre de 2017

Leyendo


Portrait of Marilyn Monroe Reading Book, 1956

Deducción


DEDUCCIÓN

No acabarán el amor,
ni la riña,
ni la distancia.
Pensado,
probado,
verificado.
Levanto solemne
el verso de mil dedos-estrofas.
Juro, amo,
fiel y seguro.

Versión de Lila Guerrero

Fot. Anónima del autor

sábado, 2 de diciembre de 2017

Leyendo


Björk, 1993

El momento de detenerse


Ahora, he aquí el momento de detenerse. Has andado por las calles de carne. Para la niña que llega a ser mujer tú has hablado. Pero se ha hecho tarde, misteriosa. Eres la que pasa. Es necesario decir adiós. Mañana vuelves a partir hacia tus brumas de origen. En una ciudad, roja y gris, tendrás un cuarto sin color, de paredes de plata, con ventanas abiertas directamente hacia las nubes de las que tú eres hermana. Habrá que buscar en pleno cielo a la sombra de tu rostro, el ademán de tus dedos.
Separadas las piernas, una ciudad se duerme, desnuda sobre el mar fosforescente.

René Crevel
Babilonia

Fot. Dora Maar
René Crevel, 1930's

Otra comodidad


EL ARNO EN ROVEZZANO

Los grandes ríos son las imágenes del tiempo,
cruel e impersonal. Observados desde un puente
declaran su nulidad inexorable.

Solo el arco vacilante de un pantanoso
juncal, algún espejo
que reluce entre malezas y musgo
puede revelar que el agua se piensa
como nosotros a sí misma
antes de hacerse vórtice y rapiña.

Ha pasado tanto tiempo, nada ha transcurrido desde
cuando te cantaba al teléfono “tú
que te haces la dormida”, con triple risotada.

Tu casa era un relámpago vista desde el tren. Curvada
sobre el Arno como el árbol de Judas
que quería protegerla. Tal vez no existe aún o
no es sino una ruina. Toda llena,
me decías, de insectos, inhabitable.

Otra comodidad nos conviene ahora, otra incomodidad.

Versión de Javier Sologuren


viernes, 1 de diciembre de 2017

Huérfanos de la soledad


HUÉRFANOS DE LA SOLEDAD

Una noche caminábamos tú y yo juntos.

La luna era tan brillante
que podíamos ver la senda entre los árboles.

Luego las nubes la escondieron
y tuvimos que tantear el camino
hasta que sentimos la arena bajo los pies desnudos
y escuchamos el rumor de las olas.

¿Recuerdas que me dijiste:
“Todo, fuera de este momento, es mentira”?

Nos desnudábamos en la oscuridad
al borde del agua
cuando arranqué el reloj de mi muñeca
y sin ser visto ni decir
nada, lo arrojé al mar.

Versión de Martín López Vega

#389 Kamaiso, 1999

Verdades


Nada en el fondo es ilusorio en la verdad del amor: el ser amado equivale para el amante, para el amante solo, sin duda pero que más da, a la verdad del ser.

Georges Bataille
El erotismo
Ed. Tusquets, 2007

Fot. Christian Schloe

Reproducir


¿Por qué esa compulsión de reproducir lo que uno ve?...
El proceso es el mismo, ya sea uno científico o artista.
El arte y la ciencia consisten en tratar de comprender.
El fracaso y el éxito son completamente secundarios.
Es la aventura moderna del hombre entregado a sí mismo.

Giacometti a André Parinaud, 1962.

Fot. Gisèle Freund
Newcastle-on-Tyne, 1935

El Arte de Ver


Lo que sabemos o lo que creemos afecta al modo en que vemos las cosas

Modos de ver
Ed. Gustavo Gili, 2000
Trad. Justo González.

Vídeo: Excelente reportaje documental de 54 minutos
sobre John Berger y su manera de ver y mirar.
En inglés con subtítulos en castellano.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Fe de erratas


FE DE ERRATAS

Donde dice un gran barco blanco
debe decir nube
donde dice gris
debe decir un país lejano y olvidado
donde dice aroma
debe decir madre mía querida
donde dice César
debe decir muerto ya reventando
donde dice abril
puede decir árbol o columna o fuego
pero donde dice espalda
donde dice idioma
donde dice extraño amor aquel
debe decir naufragio
en letras grandes.

de "La Sagrada familia"
México, 1950's

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Memoria


Luchamos por fijar nuestro anhelo,
Como si hubiera alguien, más fuerte que nosotros,
Que tuviera en memoria nuestro olvido.

Himno a la tristeza

Palabras


De escogidas, profundas, solitarias
. . . . . palabras he vivido. De los bardos
. . . . . . . . . . . del mundo, las movientes
palabras solitarias.

. . . . . . . . ¿Así podría morir?

Cuando cae la carne de las grandes
. . . . . palabras solitarias,
. . . . . . . . . . . cuando cae la carne
de los frutos –oh carne–

. . . . . . . . estoy adentro.

"El Andariego. Poemas 1944-1980"
Fondo de Cultura Económica.

Nude (Detail ), 1920s

martes, 28 de noviembre de 2017

Herbario


CINCO
Anís estrellado contra mi corazón.
La vida juega con las formas
nosotros somos nuestro propio accidente.
.
Estoy de viaje. Llueve. Lentamente. Y se derraman las connotaciones. Es el apogeo de la primavera y los brotes relucen. De alguna manera siento como si estuviera en casa. No voy de paseo porque prometí recoger las semillas de Illicium verum, que abre sus flores en esta estación. Ellas ofrecen la esencia para un poderoso remedio. Beber su infusión a diario aumenta la clarividencia y permite percibir acontecimientos futuros. Aunque esta vez creo intuir el pulso de las cosas.
.
El manzano (Pyrusmalus) es bello en todas las estaciones. Ya lo supo Mondrian después de pintarlo. El que estoy contemplando es muy pequeño y está lleno de líneas y curvas. El cielo tiene el color de la primavera pero el árbol tiene todas sus flores ocultas. Se ofrece misterioso y abstracto para que se lo pueda imaginar con frutos liláceos.

Juliana Bonacci
Herbario
Zindo & Gafuri Ediciones 2015

Fotograma de "Romance sentimental" 1930

Es mi noche tan breve


En mi noche, tan breve, ¡ay!
El viento está a punto de encontrar las hojas.
Mi noche tan breve está llena de devastadora angustia
¡Escucha! ¿Oyes los susurros de las sombras?
Esta infelicidad que siento ajena a mí
Estoy acostumbrada a la desesperación
¡Escucha! ¿Oyes los susurros de las sombras?
Allí, en la noche, algo está ocurriendo.
La luna está roja e inquieta.
Y, agarrada a este tejado
podría derrumbarse en cualquier momento.
Las nubes, como una multitud de mujeres de luto,
esperan el nacimiento de la lluvia.
Un segundo, y luego nada.
A través de esta ventana,
la noche tiembla
y la tierra deja de girar.
A través de esta ventana, un extraño se preocupa por
mí y por ti.
Tú, en nuestro césped,
pon tus manos -aquellos abrasadores recuerdos-
en mis tiernas manos
y pon tus labios, llenos de calor vital
en contacto con mis tiernos labios.
¡El viento nos llevará!
¡El viento nos llevará!


Fot. anónima de la autora

lunes, 27 de noviembre de 2017

Canción de cuna


CANCIÓN DE CUNA.

Duerme, amor, pon tu cabeza,
tan humana, en mi infiel brazo.
Quema el tiempo con sus fiebres
la belleza irrepetible de
la niñez pensativa -la tumba 
nos demuestra que es efímera-:
pero descansa hasta el alba
en mis brazos la criatura,
mortal, culpable. A mis ojos, 
absolutamente bella.
No hay frontera entre alma y cuerpo:
a los amantes, echados 
en su falda tolerante
hasta el desmayo vulgar,
Venus les enseña en serio
una unión que no es del mundo,
amor y espera absoluta,
mientras visiones abstractas
entre rocas y glaciares
llevan al eremita el éxtasis carnal. 
Fidelidad y constancia
pasan al sonar las doce
como tañe una campana,
y los locos con tribuna
gritan su sermón de siempre.
Cada céntimo del precio
los temibles vaticinios 
pagaré, pero esta noche
ni un susurro va a faltar,
ni un pensamiento, ni un beso.
La ilusión nocturna muere:
que te roce el viento al alba 
la cabeza soñadora
y bendigas, dulce, el día
con los ojos y el corazón,
y el mundo mortal te baste;
y el seco mediodía no te sorprenda
sin la fuerza de un alimento involuntario,
y que, en las noches amargas,
todo amor humano te guarde.

Versión de Álvaro García.


El tiempo


La única función del tiempo es consumirse; arde sin dejar cenizas.

Elsa Triolet

Fot. anónima de la autora

domingo, 26 de noviembre de 2017

Deseo


TE DESEO

Te deseo primero que ames y que,
amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos y que,
incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles,
y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas
enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta para que,
algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.

Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos, cuando no quede nada más,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente te deseo que seas tolerante;
no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste,
no todo el año sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo, que existen
y que te rodean seres oprimidos
tratados con injusticia, y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato, alimentes un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año pongas algo
de ese dinero enfrente de ti y digas: “Esto es mío”,
sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno de tus afectos muera
pero que, si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte
y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer,
y que, siendo mujer, tengas un buen hombre
mañana y al día siguiente, y que cuando estéis exhaustos
y sonrientes, aún sobre amor para empezar de nuevo.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo nada más que desearte.


Charli Howard for "All Woman project I"

Desempolvar


Desempolvar

El polvo es verbal. Billones de partículas de dios sabe qué, que se depositan sobre toda superficie, en cada rincón. Engendrando bichos que, debajo del microscopio, se convierten en monstruos grotescos y aterradores. Polvo que se acumula inadvertido e invisible hasta que llega el día en que se lo percibe, y entonces, repentinamente, uno se escucha decir que nunca se había dado cuenta de lo llena de polvo que estaba la casa. Polvo y telarañas. Telarañas no perturbadas por meses o incluso años. Ya pasa de castaño a oscuro. Compras un plumero, uno con mango telescópico. Lo abres y plumereas las paredes, debajo de los estantes altos, en los más inaccesibles rincones del salón. Lugares donde el plumero nunca sacó el polvo. Lugares en los que el polvo se apiló. Pasas el dedo por la saliente y lo sacas cubierto de suciedad de 1976. Polvo punk. Ahora es 2000. De lamer ese polvo, te preguntas, ¿te sabría al pasado? ¿El del polvo medieval, el del polvo romano, el antiguo polvo del crepúsculo celta? Recógelo y ofrécelo a la venta en vaso de colores. Polvo pagano, polvo de rinoceronte, polvo de dinosaurio. Polvo del milenio. Polvo removido con cepillo por los santos. Polvo de Cristo. Polvo de Buda. El polvo de nuestros ancestros. Desempolvar: si no fuera una metáfora del olvido podría ser un verbo feliz.

Richard Gwyn
de "Walking on bones"
Trad. de Jorge Fondebrider

Foto: Cuaderno de viaje de Annemarie Schwarzenbach

Sefiní


Basta por esta noche
cierro la puerta
me pongo el saco
guardo los papelitos donde no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar.

Dejemos esto en claro
si estoy triste estoy triste.
Estoy triste porque no llueve y porque estás lejos
Estoy triste porque el té esta frío y no encuentro las llaves de mi casa
y porque no encuentro ni mis llaves ni mis puertas
Estoy triste porque el aire susurra lejos
y se hace esperar igual que el futuro
estoy triste porque el destino me propuso
una llamada a los deseos imposibles
y me rehúso a negar la propuesta
y porque la vida se rehúsa a dejar que se vayan lejos
Estoy triste porque no puedo dejar de tener fe en el valor de los débiles y los cobardes
vale decir que venceremos
Estoy triste porque el mundo da sus vueltas
y yo me niego a darme la vuelta y mirar el pasado con ojos de solemnidad
y ganas de destierro
y por los que no pueden hacer las paces con mis antes y sus antes
lejanos hoy
estoy triste por aquellos que no me dejan descansar en sus olvidos
porque no puedo irme a algún lugar lejano sin dejar espacios vacíos
estoy triste porque eres humano y así te quiero
con tus fallas, tus arranques estrepitosos y tus cadencias eternas
estoy triste porque fallas
y porque aseguras mi muerte, y a veces mi vida
pero lo más importante
estoy triste porque no llueve
porque el té está frío
y porque hoy me voy de ti sin ojos solemnes ni ganas de destierro
y porque la nostalgia se hace esperar y no llega
si estoy triste estoy triste, no me convenzan de lo contrario.

Después de tanto tiempo ahí vuelvo a aparecer... esto es mio.

Sefiní

Atelier Uhlandstrasse, Berlin, 1961-62

El ahora


20. 
Amanecer azul, 
gotas de lluvia sobre el buzón amarillo, 
colegialas con calcetines cortos y blancos. 
El ahora está bien, pensé.

"El peso del mundo"
Trad. Víctor Canicio

Centro blanco (1950)