Mostrando entradas con la etiqueta Lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lenguaje. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de noviembre de 2018

Soy forastera


He tratado de relatar un mundo que no existe
para que existiese. 
El aire que está inmóvil en el aire
sobre los campos de los alrededores de la ciudad 
a los que ya no voy.
La alegría de una distancia a la que te has acostumbrado. 
El sosiego de una desazón a la que te has acostumbrado. 
Como durante la fiebre alta el júbilo de que no significas nada.
He tratado de mantener al mundo a distancia. 
Ha sido fácil.
Estoy acostumbrada a mantener el mundo a distancia. 
Soy forastera. 
Como mejor me encuentro es siendo forastera. 
De esa manera me olvido del mundo. 
De esa manera no lloro ni me encolerizo más. 
De esa manera el mundo se vuelve blanco e indiferente.
Y yo camino por cualquier parte. 
Y permanezco completamente inmóvil.
De esa manera me acostumbro a estar muerta.
Esto es un crítica del poder del hombre sobre el idioma
porque es una crítica del poder del idioma sobre el hombre.

Le monde ne peut ètre
dit “humain” que dans la mesure
où il signifie quelque chose


"Eso"
Ed. Sexto Piso, 2015
Trad. Francisco J. Uriz

Fot. Mary Pickford, July 1922

lunes, 16 de abril de 2018

Desistir


Poseo a medida que designo; y este es el esplendor de tener un lenguaje. Pero poseo mucho más en la medida que no consigo designar. La realidad es la materia prima, el lenguaje es el modo como voy a buscarla, y como no la encuentro. Pero del buscar y no del hallar nace lo que yo no conocía, y que instantáneamente reconozco. El lenguaje es mi esfuerzo humano. Por destino tengo que ir a buscar y por destino regreso con las manos vacías. Más regreso con lo indecible. Lo indecible me será dado solamente a través del lenguaje. Solo cuando falla la construcción, obtengo lo que ella no logró.
Y es inútil procurar acortar camino y querer comenzar, sabiendo ya que la voz dice poco, comenzando ya por ser impersonal. Pues existe la trayectoria, y la trayectoria no es solo un modo de ir. La trayectoria somos nosotros mismos. En lo referente a vivir, nunca se puede llegar antes. El vía crucis no es un desvío, es el paso único, no sé llega sino a través de él y con él. La insistencia es nuestro esfuerzo, la renuncia es el premio. A este sólo se llega cuando se ha experimentado el poder de construir y, pese al sabor del poder, se prefiere la renuncia. Renunciar tiene que ser una elección. Desistir es la elección más sagrada de una vida. Desistir es el verdadero instante humano. Y sólo esta es la gloria propia de mi condición.
La renuncia es una revelación.

Ed. Siruela, 2017
Trad. Alberto Villalba

Fot. Toni Hamel
The land of Id

domingo, 8 de abril de 2018

Amigas


Cuando mi mejor amiga vino a decirme adiós un día antes de irme del país, cuando nos abrazamos pensando que no nos veríamos nunca más porque yo no puedo volver y ella no puede salir, cuando mi amiga me dijo adiós en el pleno sentido de la palabra, no éramos capaces de separarnos. Se dirigió hacia la puerta tres veces y las tres se echó atrás. Hasta la tercera vez no se fue de verdad, caminando con pasos mecánicos tan largo rato como larga era la calle. La calle era recta, de modo que yo veía su chaqueta de color claro haciéndose cada vez más y más pequeña y, curiosamente, más brillante con la distancia. No sé si es que brillaba el sol —era febrero— o es que de llorar también brillaban mis ojos por dentro, o si brillaba la tela de la chaqueta… lo que sí sé es que me quedé mirando a mi amiga que se marchaba y que su espalda brillaba como una cuchara de plata. Así, de forma intuitiva, encontré cómo recoger en una palabra todo aquel proceso de separación. Lo llamé cuchara de plata. Y eso era justo lo que describía la separación con precisión absoluta.

No me fío del lenguaje. Si sé que el lenguaje, para ser preciso, siempre tiene que adueñarse de algo que no le pertenece, es sobre todo por mi propia experiencia. No sé por qué las metáforas son tan ladronas, por qué la comparación más válida tiene que robar propiedades que no le corresponden a otra cosa. La sorpresa no surge sino del acto de inventar, y se demuestra una y otra vez que es esa sorpresa inventada en la frase la que comienza a traernos la cercanía a la realidad. La frase no puede consolidarse como entidad propia, como realidad hecha palabra pero realidad válida y literal, hasta que una percepción no se adueña de otra cosa, hasta que un objeto no se apodera y se vale de la materia de otro, hasta que aquello que escapa a lo real se torna plausible en la frase.

Herta Müller
Siempre la misma nieve y siempre el mismo tío. (frag.)
Cuento completo

martes, 24 de octubre de 2017

Abismos


Una de las propiedades más insólitas de la lengua es su capacidad de enunciar –aunque sólo de manera aproximada, alusiva– que el mundo está edificado al borde de un precipicio, que no es sólido y seguro, que no tiene fondo ni base. Imaginémonos que esa misma vertiginosa inestabilidad del mundo quisiera expresarla por ejemplo la arquitectura; los arquitectos tendrían que levantar casas inclinadas; más aún: bien mirado, deberían proyectar edificios que se derrumbasen a una hora predeterminada con exactitud, o también excavar galerías en dirección a las profundidades de la Tierra, sin más objeto que mostrar a la gente –por aproximación– qué es un abismo. O si los que fijan los horarios de circulación de trenes quisieran mostrar a la sociedad la fisura metafísica de nuestra vida, tendrían que aspirar a que los trenes colisionaran regularmente, y que los puentes con vías volaran por los aires. Los pintores deberían horadar el lienzo; los zapateros, instalar en los zapatos pequeñas pero infalibles bombas. En cada uno de los restantes ámbitos, los intentos constituirían un sabotaje repugnante. Los médicos harían que sus pacientes empeorasen (por desgracia, así ocurre con frecuencia). Incluso en la música, el férreo rigor de las estructuras no permitiría la introducción de un timbre de alarma, la señalización del precipicio. Sólo la lengua puede acoger en su seno al saboteador, sin por eso convertirse en agente de destrucción, y familiarizarnos con aquello que no permite familiaridad alguna en absoluto.

Adam Zagajewski
En la belleza ajena
Pre-Textos
Traducción: Ángel E. Díaz-Pintado

sábado, 8 de abril de 2017

Sintaxis


Lo que llamamos estilo sucede más allá de la gramática. No es lo mismo decir: "ahí está la ventana" que "la ventana está ahí". En un caso se privilegia el espacio; en el otro, el objeto. Toda sintaxis es una concepción del mundo.

Abelardo Castillo

jueves, 20 de octubre de 2016

Lenguajes privados


Olvidar el lenguaje que se construyó con una mujer, un lenguaje privado que dura lo que dura el amor. Luego cae como una lengua muerta, es decir, un lenguaje en el interior del cual ya nadie vive.

Ricardo Piglia  Los diarios de Emilio Renzi
Ed. Anagrama, 2015

viernes, 22 de julio de 2016

Lectura y sensibilidad


Alguien que haya leído el canto XXIV de la Ilíada – el encuentro nocturno entre Príamo y Aquiles- o el capítulo en que Aliosha Karamazov se arrodilla ante las estrellas, que haya leído el capítulo XX de Montaigne (Que philosopher c´est apprendre l´art de mourir) y el empleo que de éste hace Hamlet y que no se inmute, cuya aprehensión de su propia vida permanezca inalterable, que de alguna manera sutil pero radical no mire de modo distinto el cuarto en que se mueve o al que llama a su puerta, éste ha leído sólo con la ceguera de la mirada física. ¿Pueden leerse Ana Karenina o a Proust sin experimentar una flaqueza o una dimensión nuevas en el centro mismo de nuestra sensibilidad sexual?.

George Steiner 
Lenguaje y Silencio
Ed. Gedisa, 2013
Trad. Miguel Ultorio

Cecil Touchon 
Palimpsest Asemic Correspondence

jueves, 24 de marzo de 2016

Ideas y sensaciones


Nunca he sido capaz de hablar como pienso, con nadie. Con la mayoría de la gente sólo se puede hablar de las ideas, no sobre el canal por el que estas ideas pasan, la atmósfera en la que se bañan, la esencia sutil que se escapa cuando uno se viste de ellas. La mayoría de las veces, no me siento con ganas de hablar sobre las ideas de todos modos. Estoy más interesada en las sensaciones.

Anaïs NinDiarios amorosos
Ed. Siruela, 2014
Trad. José Luis Fernández-Villanueva Cencio

Lenguaje


No hay contraste entre obtener la verdad y obtener la libertad. Obtener cualquiera de ambas equivale simplemente a hacer el futuro humano más grande que el pasado humano, más grande en el sentido de crear seres humanos que puedan imaginar más y hacer más. En lugar del lema un tanto engañoso la verdad nos hará más libres, deberíamos decir nuestra capacidad para volver a describir las cosas con términos novedosos nos hará más ricos, complejos e interesantes de lo que éramos.

Richard Rorty, Prólogo a Filosofía y futuro
Ed. Gedisa, 2009
Trad. Javier Calvo y Ángela Ackermann