martes, 15 de enero de 2019

Misericordia


Misericordia

La última vez que nos acostamos
(no puedo recordar cuándo fue,
 entonces yo solía ser un reloj
en lo de acostarnos juntos, 
y ahora dentro de mí,
en algún sitio, 
va a la deriva el conocimiento, 
en una de esas aguadas en los mapas 
de los desiertos, esos espaciosos desperdicios), 
la última vez, él se detuvo
en alguno de los descansos, 
en algún intervalo entre los enredos, 
y puso su palma en mi espalda, entre los omóplatos.
Era como si estuviese pidiendo la paz,
preguntando si esto podía terminar 
-quizá no justamente esta vez, pero que terminara-. 
Estaba firme dentro de mí, pidiendo paz. 
Y yo me relajé, pero entonces mi radiante trasero
se movió torpemente otra vez, y yo susurré 
¿Sólo uno más?, 
y su gruñido indulgente
me pareció de placer, 
incluso de cariño, 
y mi vida, al ser incorporada a la carne, 
estalló con los dulces estruendos otra vez. 
Y entonces yacimos y nos miramos el uno al otro 
-o yo lo miré a él a los ojos. 
Quizá esa fue la última vez-
sin saber que era la última. 
Sin solemnidad. 
Y sin embargo la señal estaba dada,
esa mano recostada sobre mi espalda, 
no un guante, sino una petición formal de indulto,
una señal para Pedir Misericordia.

Sharon Olds
El salto del ciervo
Trad. de Joan Margarit y Eduard Lezcano
Ediciones Igitur

Un archipiélago de islas hendido


Un archipiélago de islas hendido…

Un archipiélago de islas hendido
por pequeños ríos y arroyuelos
Acequias donde las tortugas
las almejas negras hacen su casa
Reverberar de verde sin interrupción
y el eco espejeante de los pájaros
sostienen la trama. Tigre le pusieron
Los nativos le dicen La Isla
simplemente
Un aura de pumas y ciervos en retirada
De junqueros delgados
taciturnos como estelas en el agua
La barca sin patrón, las plantaciones
arruinadas y un puñado de isleños
en tareas de “mantenimiento”
No era necesario partir tan lejos
a fundar Leyenda
Profundo en este cuarto cuando todo
se deshace deslizando
fuera del sueño. Despierto y sigue viva
Leyenda. Como mi sombra. Y la Sombra grave
de la muerte alerta en las tramas del deseo

Diana Bellessi

Fot. Gerhard Ritchter

sábado, 12 de enero de 2019

La obra de arte


A veces, como sucede con un cohete teledirigido, la obra de arte se dirige justamente a ese objetivo en tu interior que alberga un enigma semejante al expresado por la propia obra. Sabes de qué va ese enigma, platónicamente existe la posibilidad de que alguna vez encuentres la fórmula para expresarlo, pero tendrás que seguir buscándola y, mientras no la hayas encontrado aún, no se te ocurra desvelar el enigma ni menos aún ofenderlo mediante la invención de una fórmula zafia. Observar, escuchar, leer, eso siempre funciona.

Cees Nooteboom
El enigma de la luz

Pint. Antoni Tàpies
U no és ningú, para Joan Brossa

Sombra turbia


No eres más que una sombra turbia, un duro núcleo de indiferencia, una mirada neutra que rehuye las miradas. Con labios mudos, ojos apagados, sabrás en adelante identificar en los charcos, en los cristales, sobre las carrocerías relucientes de los automóviles, los reflejos fugitivos de tu vida detenida.

George Perec

Coll. Katrien de Blauwer

viernes, 11 de enero de 2019

Un arte antiguo


Esa noche, como todas las noches, la niña soñó que había nacido huérfana y que esa condición –si así puede llamársele– la empujaba a un mundo adentro del mundo que se parecía a un hermoso circo, lleno de domadores de tigres, contorsionistas, lanzadores de fuego. A ella le había tocado la Muerte-en-Vida. Su número consistía en balancearse sobre una cuerda pero ella se enredaba en el pelo e indefectiblemente daba un salto mortal a lo imposible. La caída se repetía tres veces, sin motivo aparente y, lo que es peor, sin destinatario. El amor es un arte antiguo, imposible, feroz.

María Negroni
Elegía a Joseph Cornell

Deixis en fantasma


Deixis en fantasma

Aquello.
No eso.
Ni
-mucho menos- esto.
Aquello.
Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.
Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.

Ángel González

Collage. Julia Geiser

jueves, 10 de enero de 2019

Escribir


Escribir es como la segregación de las resinas; no es acto, sino lenta formación natural. Musgo, humedad, arcillas, limo, fenómenos del fondo, y no del sueño o de los sueños, sino de los barros oscuros donde las figuras de los sueños fermentan. Escribir no es hacer, sino aposentarse, estar.

José Ángel Valente
de "Mandorla", en El fulgor
Antología poética

martes, 8 de enero de 2019

Mi amigo árbol


Mi amigo árbol (fragmento)

Qué horror levantarse en medio de la noche
y atisbar la luz desde la penumbra.

El tiempo es una hoja en blanco
y los mosquitos muerden.

Mi vida se desperdicia en la nada.

Cuánto incomoda este pensamiento. Cómo estás tú, Nada,
sentada alrededor con la esposa de Algo.

Zumbar y consumirse
es todo cuanto he aprendido.
Porque he desperdiciado mi vida en la nada.

Embalsamada y superflua, pálida y resoplante,
levantando trastos domésticos aquí y allá
-carpetas, platos,
mesas, peceras-.

Mi vida se desperdicia en la nada.

Lorine Niedecker
Covers, 36 poetas en lengua inglesa
Traducción de Armando Roa,
Uqbar Editores, Santiago de Chile, 2010

Convento


La vida del convento no consentía que nacieran sueños nuevos, salvo el de una sublime renuncia: lo único que precisa la existencia.

Dolores Prato
"Quemaduras"
Editorial minúscula
Trad. De César Palma

lunes, 31 de diciembre de 2018

Paseo


PASEO

Desde los pies azules con su traje de lámpara,
Desde los cabellos que caen de los árboles en un sonido de olas,
Nada más que en el punto donde debo reconocerte despierta o dormida.
A veces como una copa de angustia donde se ahoga el aire que te guarda.
Si mi memoria sumergida en su horno de sueño se despertara
Sin turbar los ritos que la rodean, los ritos de verdes temblores.
Desde el humo que levantan los deseos en su casa.
Desde los sonidos que vienen desde el obscuro oído de la tierra.
En verdad, no siempre es tu paso lo que flota sobre el césped,
Ni tu pensamiento lo que tiembla con cierta dificultad en el aire.

Rosamel del Valle
De "Poesía", 1939

Cumpleaños


Cumpleaños

Oh!, todo estaba encendido.
La música impelía torpemente
hacia adelante y hacia atrás.
Entraban y salían gentes desconocidas.
Y había muchas voces y lenguas diversas.
Pero la que más recuerdo es la tuya,
la que no se oía.

César Antonio Molina

Cumpleaños


CUMPLEAÑOS

Mi corazón es como un pájaro que canta
cuyo nido asemeja el brío de las olas;
mi corazón es como un árbol de manzano
cuyas ramas se doblan bajo los densos frutos;
mi corazón es como un estuche de arcoiris
cuyas ondas se agitan sobre la mar serena;
mi corazón se turba, más alegre que todo,
porque mi amor se muestra cercano, junto a mí.

Levantadme un estrado de seda y de festones
que descienda en esmaltes y colores morados;
y tallad con palomas, con jugosas granadas
y con pavos reales -aquellos de cien ojos-,
uvas en la cenefa, racimos de oro y plata,
pétalos argentinos y búcaros heráldicos;
porque mi cumpleaños, de mi vida el auténtico,
ha llegado, amor mío, ha venido hasta mí.

Christina Rossetti (Londres, 1830-1894)

domingo, 30 de diciembre de 2018

Lo que perdí


LO QUE PERDÍ.

Canto lo que perdí y me aterra lo ganado,
camino combatiendo eternamente,
mi rey, un rey perdido y también mis soldados;
y aunque corran mis pies desde el alba al ocaso
suenen siempre en la misma piedra breve.

William Butler Yeats
Versión de Jaime Ferrán

viernes, 28 de diciembre de 2018

Envuelto en sombras la luz proclama


Envuelto en sombras la luz proclama

Viudo y padre. Paciente y recto Como una rama.
Por las noches se avergüenza en la cama.
Al otro lado duerme una mujer que ama.

El sueño se resiste. Ella está al otro lado
sola y desnuda de costado,
Hija mía. Esposa. Tesoro hallado.

La luz de la mesilla tiene que encender.
En la foto de la cómoda, su hijo. Su mujer.
Se arrastra hacia la cocina. Quiere beber.

Vuelve a su habitación. Se sienta. Bebe un vino embriagador.
Se ensimisma frente a la pantalla del ordenador.
Teclea: un verano agotador.

Desde el jardín oscuro un pájaro le reclama,
envuelto en sombras la luz proclama.
Narimi Narimi. ¿Recuerdas? Te llama.
Se levanta. Desea ir a taparla, huir de su soledad,
extender sobre su sueño un ala de padre de avanzada edad.
Vuelve a la cama. Domina su piedad.
Se olvida de su cuerpo. Se atormenta. Se mueve.
Vuelve a dar la luz. Casi las cinco de la madrugada. Llueve.
En el Tibet las cinco son ya las nueve.

Amos Oz
De "El mismo mar"
Ediciones Siruela 1999
Versión de Raquel García

Fot: An illustration of the constellations Monoceros and Canis Minor from The beauty of the heavens: a pictorial display of the astronomical phenomena of the universe by Charles Blunt.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Visitas



La gente desea atravesar puertas y tarde o temprano lo hará, ¿para qué oponerse a esta fuerza indomable? Nadie se encuentra a salvo de los visitantes. ¿Quién ha podido librarse de ellos? Lo más prudente, suponía Domingo, era no ponerles más obstáculos: “Que pasen de una vez y tomen las decisiones que deban tomarse."

Guillermo Fadanelli
Mis mujeres muertas
Grijalbo

Fot. Marcello Mastroianni
Otto e mezzo, 1963

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Dos que se miran


Enamorarse a solas es enamorarse del silencio, un silencio con humo y espejos. El amor, si es algo, es dos que se miran.

Alejandra Pizarnik
Diarios

Fot. Interiors by Jean Royère 1950s


Michaux


Michaux escribió, viajó, dibujó, pintó. Escribió como se odia, con la fuerza del "contra" para sobrevivir y, después, para vivir más intensamente, para vibrar más alto. Pero halló la escritura demasiado convencional, henchida la palabra con demasiada cultura, demasiado lastre, así que empezó a pintar. Pintó como se grita, para gritar mejor, y para expresar aquellas vibraciones del espíritu que no tienen correspondencia adecuada con el lenguaje. Los infinitos lugares demasiado intensos para la palabra.

Chantal Maillard

martes, 25 de diciembre de 2018

El baile


¿Quién detiene el baile?

... Cansada. 
¿Quién derramó la vida sobre este prado? 
¿Quién detuvo el baile?
¿Quién destruyó el sueño? 
¿Quién pisoteó la primavera?. 
El destino. 
Mañana debes obedecer. 
Sí, quiero hacerte pedazos, 
falda blanca, falda blanca, 
cuando el cansancio y la ansiedad 
me dejan
con el corazón extenuado.

Hsiung Hung

De "Barco de Orquídeas, Poetisas chinas"
Recopilación de Kenneth Rexroth

Fot. Benoit Courti

Navidad


El Señor Jordà y su becaria la Señorita Siyusun os desean una feliz [Na]Vida[d] repleta de buenas lecturas y silenciosos escondites, si ese es vuestro deseo.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Refugio


El futuro de la tecnología amenaza destruir todo lo que es humano en el hombre, pero la tecnología no alcanza a la locura, y en ella es donde lo humano del hombre se refugia.

Clarice Lispector