miércoles, 17 de mayo de 2017

El punto exacto



Este es el punto exacto...

Este es el punto exacto.
Aquí
-entre la cuerda rota
e inmóvil de las horas-
se para
cristalina
la rueda de la noche.

Aquí
-la luna entre salas desiertas
de madurez-
comienza
silenciosa
la rueda del alba.

De "Mar ao Norde" 1932

from the series Nakazora, 2001

Palabras que naufragan


Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo
pero no al mundo
ni a una mujer
ni al alma
es decir a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo
y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo 
que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado

Lluvia

martes, 16 de mayo de 2017

Libros



Lo más importante no es escribir sino leer. Uno empieza comprando libros, o robándolos, y termina leyéndolos. Pero en mi caso se ha convertido en una obsesión, compro libros y a veces ni siquiera los leo, los acaricio.

Roberto Bolaño

C. R. Tucker
Day dreams

Divisa


Mucho más que tú mismo durarán tus palabras.
Ningún derecho tienes, por siglo o por carácter,
a hacerlas más sombrías, ofuscadas o tristes
con abrasiva sed y con ficticias hambres.
Es un error pensar que tu vida se acaba
porque mueras un día. Mil siglos o un instante,
¿qué diferencia existe ? Sin presente no hay vida.
Que tu divisa sea : no hay ni un después ni un antes .

Divisa
Incluido en Rama desnuda, 2001

Poesía


Te ha preguntado una jovencita: Qué es la poesía?
Le has querido decir: El hecho de que existes, sí, de que existes,
y que con miedo y asombro,
que son la prueba del milagro,
estoy dolorosamente celoso de la plenitud de tu belleza,
y que no te puedo besar ni puedo dormir contigo,
y que no tengo nada, y que el que nada tiene que ofrecer
debe cantar…
Pero no se lo has dicho, has guardado silencio,
y ella esta canción no la ha oído…

versión de Clara Janés

Ni disfraz ni engaño


112.
Nunca amamos a alguien en concreto. Amamos tan sólo la idea que nos formamos de alguien. Es un concepto nuestro -es, en suma, a nosotros mismos- lo que amamos. 
Esto es verdad en toda la escala del amor. En el amor sexual buscamos un placer propio que nos es dado por intermedio de un cuerpo extraño. En el amor distinto del sexual, buscamos un placer propio que nos es dado por intermedio de una idea nuestra. El onanista es abyecto, pero, en rigurosa verdad, el onanista es la perfecta expresión lógica del sentimiento amoroso. Es el único que no disfraza ni engaña.

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego de Bernardo Soares
Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

Fot. Louis-Camille d'Olivier
Composition avec nu, 1853 - 1856

Coño azul


Mi coño es negro como carbón
evaporado. Pero se vuelve azul a la luz
de la tele y de la luna.
La característica más peculiar que
explica su color y su forma
es
que tiene circulación lenta y
estremecida que va navegando hacia la
tinta de las venas y se abre al desamparo
de mi dormitorio como si
comprendiese que un dedo impenetrable,
masculino,
no pasara por él ni por las sábanas.
Sería una esperanza considerar
que sobre mi coño solitario aún pueden
caber volúmenes remotos
o
un pañuelo azul que penetrase las dos
mitades húmedas y abiertas y así pasar
esta tela azul, ensangrentada,
quedándose, 
rompiéndome
porque mi coño ya es invencible,
mi enemigo.
Aislado del amor
cualquier coño es violento.

Coño azul
Recogido en Amor tirano


Caminante



Lo que me puso en el mundo y me echará de él sólo interviene en las horas en que estoy demasiado débil para resistirle. Anciana persona cuando nací. Joven desconocida cuando moriré.
La misma y única Caminante.

René Char

Jamás se encontraban


Los amantes jamás se encontraban; se dejaban ver detrás de los cristales, se enviaban retratos y fotografías y sólo mantenían relaciones epistolares. Cartas sentimentales, pornográficas, exasperadamente informativas, cartas falsas que reconstruían vidas inexistentes, cartas de una sinceridad suicida, eran intercambiadas en silencio por esos hombres y mujeres solitarios y ardientes.

Ricardo Piglia
Prisión perpetua
Ed. Anagrama, 2007

Fot. Paul Nougé
La vengeance

lunes, 15 de mayo de 2017

Vacío



Me queda una sensación que tú no conoces, que no puedes sentir. Me dejas vacía. Enteramente vacía por dentro. Y eso dura un día o dos, al menos. Incluso a veces una semana. Tú estás en cualquier parte y yo me he puesto este pijama para dormir, y siento que no me haces compañía apenas... Te he dicho hace un momento: Voy a salir, y sé que no eran ésas las palabras necesarias. Porque yo no salía de ti, sino tú de mí. Eso sí podrás entenderlo.
No es un dolor. No tiene nombre. Ni siquiera es un sentimiento. Pon la mano aquí, sobre mi vientre: ahí comienza todo. Ese vacío... Me abrazas un poco y el abrazo amortigüa la hinchazón... Porque a veces siento como si algo se hinchara dentro. No sé si hay remedio, he de preguntarle a alguien.
Cambio las sábanas si no quiero que huelan a ti, si no quiero tu compañía. Eso es lógico, ¿verdad? Otras veces no lo hago, para que el tiempo no exista entre un encuentro y otro.
La última vez, bajé corriendo hasta la calle en pijama, detrás de ti. Si alguien me hubiera visto, me habría tomado por loca. Dijiste: "Estás descalza, pisa los zapatos, súbete a ellos". Así me abrazaste en el portal.
Me cuesta creer en tus promesas. Tampoco las promesas llenan del todo este vacío.

Julián Rodríguez
Antecedentes
Edit. Random House Mondadori

Fot. MadameButterflyCollage
Distancias

Resumen



El fruto es el resumen del árbol,
el pájaro es el resumen del aire,
la sangre es el resumen del hombre,
el ser es el resumen de la nada.

La metafísica del viento
se notifica de todos los resúmenes
y del túnel que excavan las palabras
por debajo de todos los resúmenes.

Porque la palabra no es el grito,
sino recibimiento o despedida.
La palabra es el resumen del silencio,
del silencio, que es resumen de todo.

Poesía vertical

Al final de este día



Al final de este día queda lo que quedó de ayer y quedará de mañana: el ansia insaciable e innumerable de ser siempre el mismo y otro..

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego de Bernardo Soares
Ed. Seix Barral, 2010
Edición y traducción de Ángel Crespo

Mi día es desordenado y absurdo



Mi día es desordenado y absurdo:
al mendigo pido pan,
al rico le ofrezco una limosna.

En la aguja enhebro un rayo de luz,
al ladrón le doy la llave,
con polvos blancos encubro mi palidez.

El mendigo no me da pan,
el rico no acepta mi dinero,
el rayo no pasa por la aguja.

El ladrón entra sin llave,
y la tonta llora a lágrima viva
ese día sin gloria, día inútil.

29 de julio de 1918

para Etro, 2013

Dita en voz baja



Dita en voz baja

Mi mano en el heno de tu pecho envejecido
recoge paja para hacernos un nido

Pero Albert la detiene:

Su mano suave en el heno de mi pecho. Sobre su mano
mi mano arrugada. Ella con mi soledad. Yo con su soledad.
En el porche. De pie. El mar quita el mar da. 
Una fina silueta y una pequeña sombra.
Una sombra arrepentida. Se gira. Huye. 
El mar da el mar quita.

El mismo mar

domingo, 14 de mayo de 2017

Sucede



Espacios blancos

Algo sucede y, desde el instante en que comienza a suceder, nada puede volver a ser lo mismo.

Algo sucede. O bien, algo no sucede. Un cuerpo se mueve. O bien, no se mueve. Y si se mueve, algo comienza a suceder. Y aun si no se mueve, algo comienza a suceder.

Viene de mi voz. Pero ello no significa que estas palabras sean siempre lo que sucede. Viene ya. Si sucede que yo hablo en este preciso instante, es sólo porque espero encontrar el modo de avanzar, de correr en línea paralela a cuanto avanza, y comenzar de este modo a encontrar el modo de ir llenando el silencio sin romperlo.

Pido a cualquiera que esté escuchando esta voz que olvide las palabras que dice. Es importante que nadie escuche con demasiada atención. Quiero, por así decirlo, que estas palabras se desvanezcan en el silencio del que provienen, y que nada permanezca como memoria de su presencia, como prueba del hecho de que en un tiempo estuvieron aquí y ahora ya no están, y de que durante su breve vida parecían no tanto decir algo en particular como ser aquello que sucedía al mismo tiempo que un cuerpo se movía en un cierto espacio, de que se movían al tiempo que todo lo que se movía.

Algo comienza y, desde ese mismo instante, deja de ser el comienzo, es otra cosa, algo que nos propulsa al corazón de lo que sucede. Si de repente nos detuviéramos y preguntáramos: “¿Adónde vamos?”, o “¿Dónde estamos?”, estaríamos perdidos, pues a cada instante dejamos de estar donde estábamos, nos hemos dejado irrevocablemente atrás, en un pasado que no tiene memoria, en un pasado borrado una y otra vez por un movimiento que nos lleva hasta el presente.

(...)

Sucede y, mientras sucede, nos olvidaos de dónde estábamos cuando comenzamos. Más tarde, cuando hayamos viajado a partir de este momento y cubierto la misma distancia que nos separa del comienzo, nos olvidaremos de dónde estamos ahora. Finalmente, todos volveremos al hogar y, si algunos de nosotros carecen de hogar, esto seguirá siendo cierto: que dejarán este lugar para ir adonde tengan que ir. Por poco que sea, la vida nos ha enseñado al menos una cosa: quienquiera que esté aquí ahora no esta

Paul Auster, 1979

Fot Duane Michals

Yo


Es como si un instinto la hubiera advertido de que, ante él, debía decir yo, solamente yo, que él estaba fascinado por esta palabra ligera sobre la que ella misma tenía pocos derechos y que ella pronunciaba de tal modo que designaba casi a algún otro. Quizá todos los "yo” le hacían señas; quizá, por esta sola palabra, cada uno tenía el poder de decirle algo importante; pero ella se la hizo más próxima, más íntima. Ella fue yo para él, y sin embargo era como un yo en abandono, un yo abierto y que no se acordaba de nadie.
Este yo -es esto lo que no puedo decir- era terrible…

Maurice Blanchot
"Le dernier mot” 1936

Fot. Igor Svachenko

Palabras



De marzo del 79

Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje, parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.

Tomas Tranströmer
“La plaza salvaje”
Recogido en “El árbol y la nube. Obra poética 1954-2004”
Trad . Roberto Mascaró
Nórdica Libros, 2012

Fot. Horst Heinz Bergmann

Lo desconocido


Tememos sobre todo lo desconocido, de ahí que los hombres no sientan tanto miedo al dolor, que lo conocen desde antes de nacer, que al placer, que apenas si lo conocen alguna vez en sus vidas .

"El bien y el mal" de Junker
Citado en un artículo de Jesús Ferrero

Obra "La bella Lola", Tamara de Lempicka

Saca al vivo del muerto


Buenos días madrugadores.
Buenos días trasnochadores.
Buenos días Tánger atrapada en una época mercurial.
Aquí estoy de vuelta adormecido y recorriendo las callejuelas y los recuerdos. Lo hago a través de mi pasado y mi presente…, ilusiones y cicatrices que las palabras no pueden abarcar o describir.
¿Qué hay de mi vida en medio de este tejer de palabras?
Pero la nostalgia de las veladas y las noches llenas de aprehensión y aventuras se deslizan en mi
interior para convertir las cenizas de las ascuas en una túnica transparente y cautivadora.
Hace dos años murió Abdun Furoso, el verdadero protagonista que despertó mi imaginación y me ayudo a aguantar al qahr (extrema penuria) y la violenta lucha interior. Murió antes de que yo publicara mi novela Al-Jaima, una historia inspirada por él y su pasión por la vida.
Sigo esperando la liberación de la literatura considerada como indecible, directa, sin rodeos, literatura que no se puede rumiar o tragar. Una literatura como estas páginas de mi autobiografía. La escribí hace más de diez años. Fue traducida al inglés, al francés y al español antes de llegar a los lectores, en su versión original, en árabe.
La vida me enseñó a esperar, a asimilar el juego del tiempo sin renunciar a mi cosecha. Di tu última palabra antes de morir, y llegará a conocerse sin duda. No importa su destino final. Lo más importante es que tenga esa capacidad de encender la mecha de una pasión, un dolor o una fantasía reprimida… encender un enorme fuego en tierra baldía. Madrugadores, trasnochadores, pesimistas y optimistas, rebeldes, adolescentes, «cuerdos» no olvidéis que «el juego de la vida» es más fuerte que nosotros. Es un juego mortal. Sólo lo podemos afrontar si vivimos nuestra propia muerte, nuestra aniquilación, sólo si vivimos al límite en agradecimiento a la vida.
Yo digo: Saca al vivo del muerto.
Lo saca del hediondo y descompuesto. Lo saca del empachado y del famélico.
Lo saca de los hambrientos y de los que sobreviven a base de El pan a secas.

Mohamed Chukri
Tánger, 17 de mayo de 1982

Prólogo de  El pan a secas

Fot. Strangedirt

sábado, 13 de mayo de 2017

Escribir



Me dije que uno escribe siempre sobre el cuerpo muerto del mundo y también sobre el cuerpo muerto del amor. Que es en los estados de ausencia donde se hunde el escrito, no para reemplazar nada de lo que ha sido vivido o supuestamente ha sido, sino para consignar el desierto que ha dejado.

Marguerite Duras

Fot. Marguerite Duras con su madre, Marie Donnadieu, Vietnam 1932