sábado, 27 de mayo de 2017

Qué ruido tan triste



Qué ruido tan triste

Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman,
Parece como el viento que se mece en otoño
Sobre adolescentes mutilados,
Mientras las manos llueven,
Manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas,
Cataratas de manos que fueron un día
Flores en el jardín de un diminuto bolsillo.

Las flores son arena y los niños son hojas,
Y su leve ruido es amable al oído
Cuando ríen, cuando aman, cuando besan,
Cuando besan el fondo
De un hombre joven y cansado
Porque antaño soñó mucho día y noche.

Mas los niños no saben,
Ni tampoco las manos llueven como dicen;
Así el hombre, cansado de estar solo con sus sueños,
Invoca los bolsillos que abandonan arena,
Arena de las flores,
Para que un día decoren su semblante de muerto.

Los placeres prohibidos, 1931
de La Realidad y el Deseo, 1936
En la foto Luis Cernuda y su amante, el actor coruñés Serafín Ferro en 1932
A Serafín están dedicados los poemas de "Los placeres prohibidos

No Object



Estaba siempre muy alegre o muy deprimida. Para ella no había término medio. Algunos decían que estaba loca. Lo decían los tontos. Los tontos no podían entenderla.

Charles Bukowski
La chica más guapa de la ciudad

Fot. Yael Davids

viernes, 26 de mayo de 2017

El cero fantástico



Puedo oír las ruedas de los trenes marcando sus giros rítmicos en mi cabeza mientras escribo. El tren de las cuatro y catorce llevándome a casa, hacia las zapatillas, el fuego de gas, el diario, los restos de la flanera, el texto bíblico en la pared. Y Kate aguardando por mí, delgada y perfumada, con el perfume barato que usa y sus calzones de Marks & Spencer. Maquillada a franjas para mí, como una pastilla de jabón ordinario y aromático. Permaneceremos de pie, los dos juntos, ante el representante de Dios, y compartiremos un sobrio oficio, para legalizar las felicidades conyugales. La querida Kate,como una muñeca de trapo sobre la cama, con su cara blanca y estoica, excitando apetitos crueles en su maridito recién adquirido. Y todos los kilómetros de luchas trágicas, aburrimientos, desesperaciones, ilusiones, se desprenderán de mí cuando entre en prisión. La ubicuidad de Dios. El cero fantástico al que reduciré los términos de mi vida para encontrar la felicidad. El lento y gradual ascenso hacia el silencio, hacia la mudez.

El libro negro
Ed. Edhasa.
Trad. Leal Rey

jueves, 25 de mayo de 2017

Segunda vez


En el acto ingenuo
de tropezar dos veces
con la misma piedra
algunos perciben
tozudez
Yo me limito a comprobar
la persistencia de las piedras
el hecho insólito 
de que permanezcan en el mismo lugar
después de haber herido a alguien. 

Segunda vez

Collage de Katrien de Blauwer

miércoles, 24 de mayo de 2017

Oración



Para mis días pido,
Señor de los naufragios,
no agua para la sed, sino la sed,
no sueños
sino ganas de soñar.
Para las noches,
toda la oscuridad que sea necesaria
para ahogar mi propia oscuridad. 

Oración

Abbazia, agosto 1937

Léxico


Color de la noche : añorar (Spanish); avoir le mal de quelqu’un (French phrase); betgerekh бэтгэрэх (Mongolian); ergah ערגה (Hebrew); galau (Indonesian); kaiho (Finnish); karot կարոտ (Armenian); keurium 그리움 (Korean); koprnenje (Slovenian); mall (Albanian); nostalgia νοσταλγία (Greek); pogrešati (Slovenian); saudade (Portuguese, Galician); Sehnsucht (German); señardá (Asturian); wajd وجد (Arabic); yí rì sān qiū 一日三秋 (Chinese phrase)

Recuerdo


El olor y el sabor perduran mucho más, y recuerdan, y aguardan, y esperan, sobre las ruinas de todo. Y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita, el edificio enorme del recuerdo.

Marcel ProustEn busca del tiempo perdido
Ed. Alianza, 2011
Trad. Pedro y Jaime Salinas

Fotograma de "Le eclisse" de Michelangelo Antonioni

martes, 23 de mayo de 2017

El deseo de estar en otro sitio



He soñado primaveras lejanas, un sol que no alumbraba más que la espuma de las olas y el olvido de mi nacimiento, un sol enemigo del sol y de ese mal de no encontrar más que el deseo de estar en otro sitio.

Emil Cioran
Breviario de podredumbre
Ed. Taurus, 2014
Trad. Fernando Savater

Fot. Dorothea Lange

El aire



(...) para Nietzsche, el aire es la sustancia misma de nuestra libertad, la sustancia de la alegría sobrehumana. El aire es una especie de materia superada, como la alegría nietzscheana es una alegría humana superada. La alegría "terrestre" es riqueza y gravedad -la alegría "acuática" es blandura y reposo- la alegría "ígnea" es amor y deseo -la alegría aérea es libertad. 
El aire nietzscheano es entonces una extraña sustancia, es la sustancia sin cualidades sustanciales. Puede, por lo tanto, caracterizar al ser como adecuado a una filosofía del devenir total. En el reino de la imaginación, el aire nos libera de las ensoñaciones sustanciales, íntimas, digestivas. Nos libera de nuestra adhesión a las materias: es, pues, la materia de nuestra libertad. A Nietzsche el aire no le trae "nada". No le da "nada". Es la inmensa gloria de una Nada. Pero no "dar nada" ¿no es el más grande de los dones? El gran donador de las manos vacías nos libera de los deseos de la mano tendida. Nos acostumbra a no recibir nada, en consecuencia a tomarlo todo. ¿No es el donador, pregunta Nietzsche, quien debe dar gracias al que se ha dignado a recibir?" (...) Pero desde ahora ya se comprende que el aire es esa "sustancia infinita " que se atraviesa de una vez, en una libertad ofensiva y triunfante como el rayo, como el águila, como la flecha, como la mirada soberana e imperiosa. En el aire arrebata uno a su víctima en pleno día, sin ocultarse.

Gaston Bachelard
El aire y los sueños. Ensayo sobre la imaginación del movimiento
Ed. FCE
Trad. Ernestina de Champourcin

lunes, 22 de mayo de 2017

Tiembla


Ella extiende la seda negra sobre su rostro. Tiembla. Él dice que se excusa. Ella dice que no es nada, que es aquella palabra, pronunciada aquí, en esta habitación. Ella dice además que el amor puede llegar también de este modo, escuchando decir de alguien desconocido cómo eran sus ojos.

Marguerite Duras
Los ojos azules pelo negro
Ed. Tusquets, 1997
Trad. Clara Janés

Fot. Elysa Obscura

Belleza



Mientras desayunaba leí algunas cartas de Dylan Thomas; en una de ellas, de su juventud, decía que no podía considerar hermosa ninguna cosa efímera; que la belleza es cuestión de eternidad. Yo no estuve de acuerdo pues no puedo pensar en nada que no sea efímero. Aun las formas puras necesitan de una mente efímera para existir. La belleza está en la mente, no en las cosas; y las formas puras solo existen en la mente.

Mario Levrero
El Discurso Vacío
Imagen: Piero Fornasetti

domingo, 21 de mayo de 2017

La transparencia


La transparencia.

Como el cautivo que escucha desde su celda el paso de los trenes, como quien busca cada noche empecinadamente algún rastro perdido que no conduce a ningún sitio, como el que se pasa media vida intentando atravesar la frontera entre dos zonas igualmente prohibidas, como el acróbata que piensa en sus últimos descalabros mientras se esfuerza por mantener el equilibrio, como el navegante que altera deliberadamente el rumbo para poder ir naufragando sin temor a equivocarse, así pretendo ahora ordenar los olvidos, elegir únicamente aquéllos que no afecten apenas a los turbios litigios del pasado.
La transparencia, Dios, la transparencia.

José Manuel Caballero Bonald
Manual de infractores

Ansel Adams
Sand dunes

Lugares


Dudaba mucho de poder adaptarse a otro país, a otra ciudad, pero Equis lo consoló diciéndole que los lugares eran como los pianos: había que acostumbrarse a tocarlos suavemente, ensayando unos pocos arpegios al principio, hasta que los lugares hicieran sentir sus mejores notas.

Cristina Peri Rossi
La nave de los locos

sábado, 20 de mayo de 2017

Una compañía silenciosa


De joven, les reclamaba a los otros más de lo que podían dar: una amistad constante, una emoción permanente. Ahora sé pedirles menos de lo que pueden dar: una compañía silenciosa. Y sus emociones, su amistad, sus gestos nobles tienen ahora a mis ojos todo el valor de un milagro, todo el efecto de la gracia.

Albert Camus
Carnets,I, 1962
Trad. Elisenda Julibert

Perplejidad



La perplejidad ante el misterio y el milagro de un mundo gobernado por el azar o por una voluntad, imposible saber cual de las dos. Nos envolvían cosas y fenómenos que sólo podíamos nombrar con el lenguaje; más allá del lenguaje no lográbamos llegar. Los filósofos ideaban sistemas cerrados, los mitos y las revelaciones trataban de ofrecer respuesta a las preguntas de dónde venimos y adónde vamos, pero el misterio quedaba sin resolver. Sistemas, especulaciones, estructuras, exégesis racionales e irracionales, poéticas y oscuras... todas las infinitas posibilidades de las veintiséis letras del alfabeto para echar una red de orden sobre la realidad con el fin de atraparla, aunque sólo fuera por un instante, estaban condenadas al fracaso. La perplejidad se mantenía, como reto, y acaso también como consuelo.

Cees Nooteboom
Hotel nómada
Ed. Siruela, 2010
Trad. Isabel-Clara Lorda Vidal

Fot. Jone Reed

Respeto


Aceptar el no ser ya con otro
para que el otro sea.
Respetar de este modo hasta el desgarro la libertad ajena.
Negarse a la humilde esperanza del límite del castrado deseo.
Reducirse voluntariamente a silencio perpetuo.

Respeto
de Libro de alienaciones, 1980

Collage de John Stezaker

viernes, 19 de mayo de 2017

Café


Café

A Francisco Pérez Perdomo

Al dibujar cada palabra,
detrás de su color, ritmo, latido,
siempre soñé dejar llena, secreta,
alguna taza de café
que se beba entre las líneas.
Café con el aroma de las horas
y la mesa en el aire
donde al primer hervor los vivos y los muertos
levitemos.
Amable duende que nos sigue por el mundo
con densas vaharadas. Café natal, sentimental,
¿qué pruebo en su sabor, qué bebo?

A grandes sorbos bebo tiempo,
bebo mi vida gota a gota,
la que he perdido y vuelve, la que queda
humeante aún ante mis ojos, esperándome.
Café del alba, amargo, recién hecho,
que nos trae a la cama
algún canto remoto del gallo.
Café de las ciudades fugaces, imprevistas,
que sabe a las voces de su gente,
al rumor de sus ríos imaginarios.
El café gris de las estatuas en la lluvia,
tan frío en su boca de mármol.
El café azul del pájaro,
el verde inmenso de los soleados platanales
y el café de los ausentes,
dormido en nuestra sangre.
Sólo para avivar su aroma escribo a tientas
al dictado del fuego.
Sólo para servirlo siempre dejé oculta
alguna taza que se beba entre líneas,
detrás de mis palabras.

Del libro  Alfabeto del mundo

Quien está solo


Quien está solo, está también en el misterio,
siempre en pie en la marea de imágenes,
en su creación, en su germen,
incluso las sombras llevan su ardor.

Preñado en cada lecho
lleno de pensamientos y reservado,
capaz es de destruir
todo lo humano que se alimenta y aparea.

Sin conmoverse ve como la tierra
se hizo otra cuando a él dio inicio,
ya no muere ni tampoco llega a ser:
forma en silencio la perfección le mira.

Quien está solo

jueves, 18 de mayo de 2017

Noche



Tus ojos se pierden en la noche para añadir el insomnio al deseo.

Sueños



El linde de la montaña

Pues qué haría yo 
si no estuviesen los cazadores, 
mis sueños, 
esos que por la mañana 
del otro lado de las montañas 
descienden, bajo la sombra. 

De "Consejo gratuito"
Ed. Linteo
Trad. Rosa Marta Gómez Pato