viernes, 8 de julio de 2016

Los males


No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo.

Emil Cioran

Fot. Mert &Marcus  Christina Ricci 

Vagabundo


No hay escapatoria. No se puede ser un vagabundo y un artista y aún así ser un buen ciudadano, un hombre sano, honrado. Tú quieres emborracharte, así que debes aceptar la resaca. Si dices que sí a la luz del sol y a tu pura fantasía, tienes que decir sí a la inmundicia y la náusea. Todo está dentro de ti, el oro y el barro, la felicidad y el dolor, la risa de la infancia y la aprehensión de la muerte. Di que sí a todo, no eludas nada. No trates de mentirte a ti mismo. Tú no eres un buen ciudadano. No eres un griego. No eres armonioso, o el dueño de ti mismo. Tú eres un pájaro en la tormenta. Deja que la tormenta te lleve! ..¡Cuánto has mentido!…

Hermann Hesse, El caminante
Ed. Caro Raggio, 2013
Trad. Lorenzo Zabala y Ana Mª Carvajal Hoyos

jueves, 7 de julio de 2016

Lungo silenzio acceso



...un lungo silenzio acceso
dopo un lunghissimo bacio.


Prendo el cigarrillo
como si fuera una hoja de tabaco
y aspiro ávidamente
la ausencia de tu vida.
Es tan hermoso sentirse fuera,
deseoso de verme
y nunca escuchado.
Soy cruel, lo sé,
pero la jerga de los poetas es ésta:
un largo silencio encendido
después de un larguísimo beso.

Deja que tranquilamente ocurra


Cada flor tiende a ser fruto, 
cada mañana tiende a convertirse en noche, 
nada hay eterno en esta tierra, 
excepto el cambio o la huida. 

También el verano más hermoso quiere 
sentir alguna vez el otoño y lo marchito. 
Permanece, hoja, quieta y con paciencia, 
si intenta el rapto alguna vez el viento. 

Juega tu juego sin nunca defenderte, 
deja que tranquilamente ocurra, 
y por el viento que te arranca 
déjate soplar hacia tu casa.

Hoja marchita

Fot. Retrato de Hermann Hesse,
sin datos.

miércoles, 6 de julio de 2016

Es mucho


Y, sin embargo, es mucho haber amado,
haber sido feliz, haber tocado
el viviente Jardín, siquiera un día.

Hambres


Me dijeron que hay en el universo cuatro hambres

Mi sombra
mi pasión
mi razón
mi relámpago
me dijeron
que hay en el universo cuatro hambres.
Mis hambres
me gritaron
que el universo no se calma con gemidos
sino con actos.
Mis actos
me mostraron
que el universo es un oscuro claro andante bosque
donde todo movimiento es cacería.

Hambres y actos

martes, 5 de julio de 2016

Tocar el silencio


Uno lee como ama, uno entra a la lectura como se enamora: por esperanza, por impaciencia. Bajo el efecto de un deseo, bajo el invencible error de ese deseo: conciliar el sueño en un único cuerpo, tocar el silencio con una sola frase.

Christian Bobin Un simple vestido de fiesta
Ed. Árdora Exprés, 2012
Trad. José Areán y Antonio Areán

Fot. Jeanloup Sieff

Entre dos espejos


Los sentimientos aparentes. 
Ligereza al acercarse.
Cabellera de las caricias. 

Sin preocupación, sin sospechas.
Tus ojos se entregan a lo que ven.
Son vistos porque ellos miran.

Confianza de cristal 
entre dos espejos. 
Tus ojos se pierden en la noche
para añadir el insomnio al deseo.

Nusch

Éluard y Nusch

lunes, 4 de julio de 2016

Lorca & Co.


Federico García Lorca con unos amigos en los sótanos de la Alhambra de Granada en 1923. De izq. a dcha. Adolfo Salazar, Manuel de Falla, Ángel Barrios y Federico García Lorca, delante el hermano menor de Federico, Francisco García Lorca.

Gente en la playa


La mujer ha aparcado.
Baja y, con lentitud, saca del coche
una silla de ruedas.
Después, coge al muchacho,
lo sienta y le coloca bien los pies.
Se aparta algún cabello de la cara
y, sintiendo ondear su falda al viento,
va empujando la silla en dirección al mar.
Entra en la playa por el paso
de tablas de madera que, de pronto,
a unos metros del agua, se interrumpe.
Muy cerca, el socorrista mira al mar.
La mujer alza al chico:
lo coge por debajo de los brazos
y camina de espaldas hacia el agua,
mientras los pies inertes
dejan dos surcos en la arena.
Ha llegado muy cerca de las olas
y lo deja en el suelo para volver atrás
a por el parasol y la silla de ruedas.


Estos últimos metros.
Los malditos, crueles metros últimos.
Estos te romperán el corazón.
No hay amor en la arena, ni en el sol,
ni tampoco en las tablas, ni en los ojos
del socorrista, ni en el mar.
El amor son estos últimos metros.
Su soledad.

Joan Margarit
Gente en la playa
De: Se pierde la señal, 2012
Incluido en “La sombra del otro mar”
Ed. Nordica Libros 2016

domingo, 3 de julio de 2016

Ahora nada lo cubre


"¿ Has olvidado que eres mi paje para este día? ¿Quieres abandonarme? ¿ A dónde vas? Tu traje blanco me da derecho a tu...?
"¿ Echas en falta tu rudo uniforme?"
"¿Tienes frío ?-¿Añoras tu hogar?"
La condesa sonríe.
No. Es sólo porque se le ha caído de los hombros la niñez, ese suave traje oscuro. ¿Quién se lo ha quitado? "¿Tú?" Pregunta con voz que nunca se había oído. "!Tú!" 
Y ahora nada lo cubre. Y está desnudo como un santo. Claro y esbelto.

Rainer Maria Rilke. La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke
Ed. Hiperión, 1997
Trad. Jesús Munárriz

El pájaro de hielo


He visto como un pájaro buscaba una rendija en la ventana.
Abatiendo las alas permanecía quieto sobre sus intenciones.
El pájaro de hielo ha sacudido el alma dentro de aquella jaula.
La que estaba en tu casa, la que tú sostenías.

 El pájaro de hielo
Incluido en Mediodía en Kensington Park
Ed. Siltolá, 2015

Vienne, 1922-1938

sábado, 2 de julio de 2016

Milagros


He pasado la noche mirándote la frente.
No creo en los milagros pero ha amanecido.

Javier Sánchez Menéndez

Fot: Fradel Nogardy

¿Qué me falta?


Mediodía caliente en los prados. Las flores
se doblan y se funden, y los amantes
van y vienen, van y vienen.
Son planos y negros como sombras.
¡Es tan agradable no tener ataduras!
Soy solitaria como la hierba. ¿Qué me falta?
¿Lo encontraré alguna vez, sea lo que sea?
Los cisnes se han ido. El río aún recuerda
lo blancos que eran.
Intenta alcanzarlos con sus luces.
Encuentra sus formas en una nube.
¿Qué pájaro está gritando
con la voz llena de tristeza?
Soy más joven que nunca, dice. ¿Qué me falta?

poema incluido en Tres mujeres
Ed. Nórdica, 2013
Trad. María Ramos

viernes, 1 de julio de 2016

Hablar


No lo voy a ocultar: estoy tan desacostumbrado a que, en fin, me comprendan; tan desacostumbrado, digo, que en los primeros minutos de nuestro encuentro pensé: esto es una broma, un engaño, una mascarada… Pero además… Hay cosas de las que cuesta hablar: es como si les quitases su maravilloso polen al rozarlas con palabras… Me llegan cartas de casa que hablan de flores enigmáticas. Eres preciosa […]. Te necesito, sí, mi cuento de hadas. Porque tú eres la única persona con la que puedo hablar, ya sea del matiz de una nube, del tintineo de un pensamiento o de que hoy, cuando fui a trabajar, miré a la cara a un girasol alto, y él me sonrió con todas sus semillas.

Vladimir Nabokov
Cartas a Véra
Ed. RBA
Trad. Marta Ingrid Rebón y Marta Alcaraz

Fot. Nicolas Nabokov, Véra and Vladimir Nabokov, Berlin, 1934

Ciencia y magia


Si ejecución de sueños ancestrales es poder volar con los pájaros y navegar con los peces, penetrar como la broca en los cuerpos de montañas gigantes, enviar mensajes a velocidades divinas, divisar lo invisible y percibir lo remoto, oir hablar a los muertos, anegarse en salutíferos sueños milagrosos, ver con ojos vivos el aspecto que tendremos veinte años después de muertos, descubrir en noches resplandecientes mil cosas de encima y de abajo de este mundo que antes nadie conocía; si luz, calor, fuerza, placer, comodidad son los sueños primordiales del hombre, en tal caso las investigaciones actuales no solamente son ciencia, sino también una magia, un rito de poderosísima fuerza sentimental e intelectual que induce a Dios a doblar el uno sobre el otro los pliegues de su manto, una religión cuya dogmática está regida y basada en la dura y valiente lógica de la matemática, aguda y desbocada como la hoja de un cuchillo.

Robert Musil El hombre sin atributos
Ed. Seix Barral 2004
Trad. José María Sáenz

jueves, 30 de junio de 2016

Las hojas de mi carne


Caravanas sin fin 
formadas por jirafas 
van comiendo las hojas de mi carne 
hasta llegar a deshojarla.

En el internado


A los catorce años yo era alumna de un internado de Appenzell. El lugar por el que Robert Walser había dado muchos paseos cuando estaba en el manicomio, en Herisau, no lejos de nuestro instituto. Murió en la nieve. Hay fotografías que muestran sus huellas y la posición del cuerpo en la nieve. Nosotras no conocíamos al escritor (…) Es una verdadera lástima que no hubiésemos conocido la existencia de Walser, habríamos recogido una flor para él. También Kant antes de morir, se conmovió cuando una desconocida le ofreció una rosa.

Fleur JaeggyLos hermosos años del castigo 
Ed. Tusquets
Trad. Juana Bignozzi

miércoles, 29 de junio de 2016

Consejos


Hacer de cada espacio donde se esté, un lugar limpio, aireado, claro, un oasis para uno mismo y para los otros. Un lugar en el cual no entre el ruido inútil. Observar las disciplinas humildes. Fidelidad en las pequeñas cosas. Dejar cada recinto, cada objeto, más limpio, en lo posible, más agradable a la vista que antes de haber ingresado en él, de haberlo tocado. ...Tomar un poco de vino en la noche, como una deliciosa medicina. La cerveza, alimento líquido. La sidra, esencia del vergel. El té, caricia de Buda. Estimulante ligero, apoyo casi espiritual. El café, auxiliar casi ya demasiado fuerte. Un poco, en la mañana, pero con intervalos durante la jornada, en caso de gran fatiga. ...Cuando era joven, amaba bastante el pintalabios y el rubor en las mejillas que enciende el color de los ojos. Ahora no, o casi nunca y apenas. Que nuestro último rostro sea visto tal y como es.

Marguerite Yourcenar

Nombre y sombra


Perder nuestro nombre es como perder nuestra sombra; ser sólo nuestro nombre es reducirnos a ser sombra.

Octavio Paz
Literatura y literalidad
Ed. Tusquets, 1971