domingo, 17 de febrero de 2019

Habitaciones vacías


HABITACIONES VACÍAS

El polvo compone las dunas
de la misma manera
que los segundos el tiempo:
sabiendo que
acabarán
con todo.

Ésa es la traición
de lo insignificante;
la misma que practican
las ausencias
diminutas
capaces de llenar
habitaciones vacías.

Alejandro Salse Batán 
"Estación en curva"
Ed. LeTour1987, 2016

Collage: Gabriel Silva

jueves, 14 de febrero de 2019

Kamasutra para dormir a un espectro



Y no por el hielo negro
y no por hielo
que sea muerte
por rabioso fuego
que prende ya en las raíces
del árbol
que desde el hondo desgarro
de la raíz de la tierra
me sostiene
eco que me vivifica
mientras entrego el aliento
voces en llamas
te llaman
desde mi fondo
de fuego lenguas
que no por hielo
que no por el hielo negro
tu acristalada blancura
cisne de amor
incandescente en mi canto
se aposenta
centellas voy hacia el aire
voy hacia ti llameando
que no por el hielo negro
cisne de aire
cisne de aire
y silencio.

Clara Janés
Kamasutra para dormir a un espectro
Ed Siruela

He aquí el amor



He aquí el amor.
Repito:
He aquí el amor.

Pero mejor hablaremos de esta puerta.
Una puerta es una puerta
a la que yo golpeo día y noche,
a la que yo golpeo día y noche,
a la que yo golpeo día y noche.
Y aunque nadie responda,
y aunque nadie responda,
y aunque nadie responda,
el aire es el aire de todos los dias,
las plantas son verdes como siempre,
y el mismo cielo esférico me envuelve
lunes, martes, miércoles,jueves, viernes, sábado y domingo.
¿Pero, qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
En cambio, esta puerta es indudable;
por ella entro y salgo día y noche
hacia los verdes campos que me esperan,
hacia el mismo cielo esférico y perenne.

¿Pero qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
¿qué puedo yo decir del amor?
Mejor sigo hablando de esta puerta.

Jorge Eduardo Eielson

miércoles, 13 de febrero de 2019

Anunciación


Ahora estoy en Roma. Ahora la casa de las paredes verdes está lejos. Tan lejos que parece una isla cubierta por la nieve. Me pregunto si fui feliz en ella, si lo fui sola o con vos, cuánto duró. Quisiera que llegaras, en este mismo instante, para aclarar mis dudas. Pero no hay nadie aquí, salvo mi Vida Privada y mi dolor. Es como si alguien hubiera abierto una herida, y después otra, y otra más, y después hubiera encerrado allí una golondrina. Oh, Humboldt, te estoy difamando, no hay golondrinas en Roma, lo que tenía que pasar pasó, nada más, entonces yo, sin hacer ruido, recogí las velas de mi barco y enfilé derechito hacia el puerto invariable. A la una, a las dos, a las tres, me dije, el que no murió ayer, morirá mañana, ¿para qué postergar la belleza de lo inevitable?

María Negroni
La anunciación

martes, 12 de febrero de 2019

La esposa joven


Mientras la conversación se había trasladado hasta la tardía floración de los cerezos, la Esposa Joven se acercó a la Hija y se inclinó para besarla en las mejillas. Ella no se levantó porque en ese momento quería ser hermosa. Hablaron en voz baja, como si fueran viejas amigas, o tal vez por el repentino deseo de serlo. Instintivamente, la Hija se dio cuenta de que la Esposa joven había aprendido la distancia y que nunca iba a abandonarla, habiéndola elegido como su forma particular e inimitable de elegancia. Sería ingenua y misteriosa, siempre, pensó. Van a adorarla.

Alessandro Baricco
La Esposa Joven

Caracola


Caracola

Delante del espejo en el dormitorio de mis padres había una caracola rosa. Solía acercarme a ella de puntillas y con un repentino movimiento ponérmela en la oreja. Quería pillarla en ese momento, cuando no siente añoranza con su monótono susurro. Aunque era pequeño, sabía que incluso cuando se ama mucho a alguien, a veces sobreviene el olvido.

Zbigniew Herbert
Poesía completa
Ed. Lumen

Fot. Eric Antoine


lunes, 11 de febrero de 2019

Paradoja temporal



Nicole decía: «Somos como pájaros que están en el aire, pero que no pueden permanecer en él sin movimiento, porque su apoyo no es sólido». Y lo comentaba de este modo: «El pasado es un abismo sin fondo que se traga todas las cosas pasajeras; y el porvenir es otro abismo que nos es impenetrable. Uno de estos abismos desaparece continuamente en el otro. Sentimos la desaparición del porvenir en el pasado, y es lo que constituye el presente, como el presente constituye toda nuestra vida».


Pascal Quignard
Pequeños Tratados
Edit. Sexto Piso

Fot Alison Scarpulla
The skull series

domingo, 10 de febrero de 2019

Infancia



Con todo, esos primeros años, los llamados años de la infancia, los años de la luz, los años de la imagen dorada de la felicidad, son también, por qué no decirlo, los años de la oscuridad y del dolor, los años de la separación y de la muerte, los más azarosos y los más terribles de la vida. Y no solo porque todo lo visto durante esos años adquiere el valor de lo visto por primera vez y para siempre, y todo lo sospechado durante esos años adquiere el valor de lo sospechado por primera vez y para siempre, sino, sobre todo, porque nada de lo que ahí ocurre se olvida nunca. Nada se cura nunca. Nada se cura ni se olvida ya nunca.

Fernando Luis Chivite
El viaje oculto
Edit. Bassarai, 2001

jueves, 7 de febrero de 2019

Bogotá 1982


Bogotá 1982

Nadie mira a nadie de frente,
de norte a sur la desconfianza, el recelo
entre sonrisas y cuidadas cortesías.
Turbios el aire y el miedo
en todos los zaguanes y ascensores, en las camas.
Una lluvia floja cae
como diluvio: ciudad de mundo
que no conocerá la alegría.
Olores blandos que recuerdos parecen
tras tantos años que en el aire están.
Ciudad a medio hacer, siempre a punto de parecerse a algo
como una muchacha que comienza a menstruar,
precaria, sin belleza alguna.
Patios decimonónicos con geranios
donde ancianas señoras todavía sirven chocolate;
patios de inquilinato
en los que habitan calcinados la mugre y el dolor.
En las calles empinadas y siempre crepusculares,
luz opaca como filtrada por sementinas láminas de alabastro,
ocurren escenas tan familiares como la muerte y el amor;
estas calles son el laberinto donde he de andar y desandar
todos los pasos que al final serán mi vida.
Grises las paredes, los árboles
y de los habitantes el aire de la frente a los pies.
A lo lejos el verde existe, un verde metálico y sereno,
un verde Patinir de laguna o río,
y tras los cerros tal vez puede verse el sol.
La ciudad que amo se parece demasiado a mi vida;
nos unen el cansancio y el tedio de la convivencia
pero también la costumbre irremplazable y el viento.

María Mercedes Carranza
"Tengo miedo" (1983)

miércoles, 6 de febrero de 2019

Pretextos



La peonza de Kafka es un relato sobre un filósofo que pasa su tiempo libre acechando a los niños para poder apropiarse de sus peonzas mientras giran. Agarrar una peonza mientras está girando lo hace feliz por un momento, en la creencia de que “El conocimiento de una pequeñez, por lo tanto también, por ejemplo, de una peonza girando, bastaba para alcanzar el conocimiento general”. El disgusto sigue al placer casi de inmediato, y el filósofo arroja la peonza al suelo, se marcha. Aún así, la esperanza del entendimiento sigue inundándole cada vez que comienzan las preparaciones de los niños para hacer girar sus peonzas: “Cuando giraba corría tras ella poseído de la esperanza de una certeza, pero en cuanto sostenía ese burdo trozo de madera en la mano le daban náuseas”

El cuento trata del placer que obtenemos de la metáfora. El significado gira, permaneciendo en la vertical de un eje de normalidad que se alinea con las convenciones de la connotación y la denotación; sin embargo, girar no es lo normal y fingir una verticalidad normal mediante este movimiento fantástico es irrelevante. ¿Cuál es la relación entre esa irrelevancia y la esperanza de entender? ¿Y con el placer?

El cuento trata de la razón por la que nos encanta enamorarnos. La belleza gira y la mente se conmueve. Atrapar esa belleza sería entender cómo es posible esa estabilidad irrelevante en el vértigo. No obstante, el placer no necesita llegar tan lejos: correr poseído, pero sin haber llegado, es ya delicioso en sí mismo, un momento suspendido de esperanza viviente.

Suprimir esa irrelevancia no es el objetivo del que ama. Tampoco podemos creer que el filósofo vaya detrás del entendimiento. Más bien se ha convertido en filósofo (es decir, en alguien cuya profesión es deleitarse en el entendimiento) para darse a sí mismo pretextos por los que echar a correr tras la peonza.

Anne Carson
Eros. Poética del deseo

Fotograma de L'Eclipsse de Antonioni

martes, 5 de febrero de 2019

Diario


19 de julio
Partir el pan de los demás para los demás. El mío es pan duro.


22 de julio

Miro largo rato a los seres, las cosas, antes de verlos; después me acostumbro a su presencia
y desaparecen sin hacer ruido.


23 de julio

No el silencio de la madera sino el silencio de la piedra. No la ausencia de la voz que el
recuerdo puede traicionar sino la de la confesión del gusano al limo feraz.


27 de julio

Subterránea, como los veneros.
Y nada, en el horizonte, salvo un venero.


31 de julio

Podemos imaginar un rostro en el vacío; en ese caso el vacío nos llama la atención por su
parecido a nosotros.
¿Es a mí a quien miro de hito en hito?
La sombra es dominada por la sombra, como la mano por la mano mayor.

Edmond Jabès
Diario de Sara I, de "El lenguaje de Yukel"
Edit. Siruela 1990
Trad. J. Martín Arancibia

lunes, 4 de febrero de 2019

Surgida en oscuro



SURGIDA EN OSCURO,
 otra vez,
acude tu palabra
al renuevo de hoja presombreado
del haya.

No se
puede hacer gala de vosotros,
tú posees una extrañeza en feudo.

Infinitamente
oigo la piedra que en ti se tiene.

Paul Celan
de "Parte de nieve"
Edit. Trotta. 
Traducción de José Luis Reina Palazón.

jueves, 31 de enero de 2019

El sin nombre



EL SIN NOMBRE

Llamado así a pico de pájaro, soy tránsito.
Ardo en solitaria vigilia cada noche.
Ya nada íntimo me queda, amor,
sino libar oscuridad
en las ruinas leves de la infancia.

Ausente caminas. Tu sombra
enervada paladea en soledad
los últimos frutos que aún doran
la cóncava virtud de las palabras.

Observas la quietud de lo perdido:
aromas de semilla, besos desventurados.

Asume tu inanidad en pago por lo amado
o deja consumirse tu memoria
como agua que nadie ha de beber.

Manolo Marcos

¿Cuántas veces más?



La muerte siempre está en camino, pero el hecho de que no sepamos cuando llegará parece restarle finitud a la vida. Lo que odiamos tanto es esa terrible precisión. Pero como no sabemos, nos toca creer que la vida es un pozo sin fondo. Sin embargo, las cosas ocurren solo un determinado número de veces, en realidad, muy pocas. ¿Cuántas veces más recordarás cierta tarde de tu infancia, una tarde que forma una parte tan entrañable de tu ser que ni siquiera puedes imaginar la vida sin ella? Quizá cuatro o cinco veces más. Quizás ni eso. ¿Cuántas veces más verás salir la luna llena? Quizás veinte. Y sin embargo todo parece ilimitado.

Paul Bowles
"El cielo protector"

En la foto un momento de relax de Paul Bowles, en Tánger

miércoles, 30 de enero de 2019

´Poesía



Y la poesía sería el vértigo del amor. Vértigo que va en busca de lo que sin ser todavía, le enamora, en busca del número, peso y medida de lo que aparece indeterminado, indefinido. La poesía anhela y necesita de la claridad y la precisión. Una poesía que se contente con la vaguedad del ensueño, sería (Valery tiene entera razón) un contrasentido.
Poesía es reintegración, reconciliación, abrazo que cierra en unidad al ser humano con el ensueño de donde saliera, borrando las distancias.
¿No será posible que algún día afortunado la poesía recoja todo lo que la filosofía sabe, todo lo que aprendió en su alejamiento y en su duda, para fijar lucidamente y para todos su sueño?

María Zambrano
Filosofía y poesía
Ed. La isla de Siltolá

Ahora



Cuando estés recién muerto,
aún con la tibia tibia,
aún con las uñas cortas,
querrás hacer algo
-lo que podías hacer ahora-;

y ya habrán cerrado las tiendas y portales;
y ya será muy tarde para llegar a tiempo
a los que hoy te aman.

Gloria Fuertes

martes, 29 de enero de 2019

Starlight



Notas aplazadas sobre un cielo de Provenza.

¿Qué pulpo alejándose por el cielo de Provenza provocó este trágico entintado de la situación? No, se trata de un gas pesado y no de un líquido. Algo como el resultado de la explosión en campana hermética de un millón de violetas.
Hay como cenizas dispersas en el azul, y también un olor comparable al de la pólvora.
Es como si el día estuviera velado por el exceso mismo de su resplandor. Ese día equivale a noche aquel día azul ceniza. Mantiene su sombra difuminada en su resplandor. Mantiene su sombra en las zarpas de su resplandor.
Cayó un puñetazo irresistible sobre la chapa de la noche hasta que "vibró" en blanco. Muy temprano esta madrugada. Y las vibraciones van amplificándose hasta mediodía.
Salvo estas vibraciones reina una inmovilidad, una estupefacción parecida a la que sucede a los disparos, los actos irreparables, los crímenes. -Así reúno las expresiones habituales sobre la maldición del azul: 《¡Estoy hechizado! ¡El azul, el azul, el azul!》¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué la autoridad terrible de los cielos sobre este paisaje tan simple, este paisaje notarial, este paisaje de derecho romano?
¿Por qué esta severidad, este castigo mediante la intensidad de la luz, que inflige sombra nítida a la ruina más pequeña, a las menores " rosas " del polvo?
¿Por qué esta asfixia, esta brutalidad, estás intensidades oscuras? ¿No es más que el tributo por buen tiempo?
Todos los animales bajo los focos han vuelto a su madriguera. Sólo las piedras y los vegetales resisten, quedan como presa de la terrible luz.
Y de súbito en algunas estatuas se revela la preocupación del hombre. Expone estas estatuas al sol, se las presenta, se las ofrece, también en algún sentido se las opone. Acaba de colocarlas ante él como un artesano, como sobre la placa del horno el panadero ofrece, presenta su pan al fuego...
Meteoros tales no están entre los más fáciles de describir.
Cada cosa está como al borde de un precipicio. Está al borde de una sombra, tan nítida y tan negra que parece excavar el suelo. Cada cosa está al borde de "su" precipicio -como una bola de billar al borde de su agujero.

Francis Ponge
"La rabia de la expresión " de "La soñadora Materia"
Galaxia Gutenberg .
Edición bilingüe de Miguel Casado.

Fot. Agnes Martin
Starlight

viernes, 25 de enero de 2019

Repetición


No basta que todo comience, es preciso que todo se repita.

Gilles Deleuze
"Causas y razones de las islas desiertas."

ZaSu Pitts
Eliza Susan Pitts, 3 enero, 1894.

martes, 22 de enero de 2019

Un lugar seguro


A Laura

Si conociéramos el punto
donde va a romperse algo,
donde se cortará el hilo de los besos,
donde una mirada dejará de encontrarse con otra mirada,
donde el corazón saltará hacia otro sitio,
podríamos poner otro punto sobre ese punto
o por lo menos acompañarlo al romperse.

Si conociéramos el punto
donde algo va a fundirse con algo,
donde el desierto se encontrará con la lluvia,
donde el abrazo se tocará con la vida,
donde mi muerte se aproximará a la tuya,
podríamos desenvolver ese punto como una serpentina
o por lo menos cantarlo hasta morirnos.

Si conociéramos el punto
donde algo será siempre ese algo,
donde el hueso no olvidará a la carne,
donde la fuente es madre de otra fuente,
donde el pasado nunca será pasado,
podríamos dejar sólo ese punto y borrar todos los otros
o guardarlo por lo menos en un lugar más seguro.

Roberto Juarroz
Poesía Vertical, 24

lunes, 21 de enero de 2019

Mi aliento


Mi aliento

En mis sueños profundos
llora la tierra
sangre
Estrellas sonríen
en mis ojos
Vienen hombres
con preguntas multicolores
Id a Sócrates
les respondo
El pasado
me ha hecho poesía
he heredado
el futuro
Mi aliento se llama
Ahora

Rose Ausländer
 "Mi aliento se llama ahora -y otros poemas"
Traducción y selección de Teresa Ruiz Rosas y José Ruiz Rosas
Ed. Igitur

Fot. anónima de la autora, en 1931

La tradición


LA TRADICIÓN...

La tradición ha llegado a su fin,
Ha dejado de ser el espejo del hombre,
Y la mirada que contempla en los fragmentos ciegos
Se vuelve ciega.

Quién en esta época
No puede desprenderse de la tradición
Está perdido;
Quién no puede recordar
Su origen
Perece.

Desnudo y sin espejo está el mundo,
Sin espejo estás tú mismo.
Pero, en medio del espanto, la gracia de la desnudez
Te ha sido regalada:

Como un niño desamparado puedes mirar a diario,
De nuevo
En el mundo que ya no tiene espejo,
En su desnudez abierta,
Y a diario de nuevo el mundo te anuncia
Tu verdad,
La verdad de tu morir solitario.

Hermann Broch
"En mitad de la vida. Poesía completa."
Prólogo de Clara Janés.
Traducción de Montserrat Armas y Rafael-José Díaz.
Igitur. Montblanc (Tarragona), 2007.

domingo, 20 de enero de 2019

Silencio



SILENCIO, CON DOS TEXTOS

Cuando vivíamos juntos, 
el silencio en la casa era más denso 
que el silencio después de que se fuera. 
Antes el silencio era como un gran alboroto 
de laboriosidad en la distancia, 
como el hondo rugido de las minas. 
Cuando se fue, estudié el silencio 
de mi antes-marido como algo casi sagrado, 
la llamada de un recién nacido mudo. 
Texto: 
Aunque su presencia se detecta
por la ausencia de lo que niega, 
el silencio
posee un poder que presagia miedo
para aquellos que se encuentran en él. 
No visto, nunca oído, ininteligible, 
el silencio desconcierta porque oculta. 
Texto:
Las aguas me rodeaban, incluida el alma: 
la profundidad me envolvió,
las algas estaban enrolladas alrededor de mi cabeza.

Viví al lado de él, en su quietud y reticencia, 
a veces lo provocaba 
llamando a su abstraída máscara 
su Mirada de Caimán,
buscando una forma de aceptarlo tal cual era, 
bajo la ley de que él no podía hablar, 
y cuando yo grité en contra de esa ley,
se limitó a su absoluto,
salió por su puerta de salida.
Y casi me parecía un héroe,
viviendo, como yo vivía, bajo la ley
que me impedía ver a quien yo había elegido
que sólo podía asociarme con él como un ser
fijado como si fuera un elemento, casi ideal, 
sin envidia o mezquindad. 
En las últimas semanas, 
de día nos movíamos a través del despedazarse
mientras duraba, de la unión,
y en la noche el silencio yacía con la ceguera
y cantaba y veía.

Sharon Olds
"El salto del ciervo"
Trad: Joan Margarit y Eduard Lezcano
Ediciones Igitur

Fot. Elliott Erwitt

viernes, 18 de enero de 2019

Despedida


Despedida

Nuestras inscripciones fueron barridas,
nuestros lugares devorados por la arena,
nuestras fiestas convertidas en fogatas que avientan su
ilusorio mediodía.
Contemplamos la devastación.
Todas las creaciones de nuestros ojos
se hunden.
Respiramos
separación. El cisma
es nuestro
refugio.
No hay luz que nos enlace
pero una vez
corrió el licor abandonado,
desconocidas fuerzas de unión
manaron para marcar a fuego
toda la vida.
Ahora
quiero sentir sobre mí la alianza
que anonadó
nuestros rostros.
Devuélveme el fulgor
y los ojos que le pertenecen.
El vino se ha eclipsado.
Los días de los amantes también pasan.
Excelencia de lo vivo sobre lo vivido.
Costa que se aleja,
puedes
darme el poder
de vivir en otra parte.

Rafael Cadenas
de UNA ISLA (1958)
Foto del archivo de Black Napkin

jueves, 17 de enero de 2019

Trastero


Trastero

Cuando me mudaba de una casa a otra
había muchas cosas para las que no tenía espacio.
¿Qué podía hacer? Alquilé un trastero.
Y lo llené. Los años pasaron.
De vez en cuando iba allí y miraba,
sin que nada ocurriera, 
ni una sola punzada en el corazón.
Cuantos más años cumplía, las cosas que me importaban
eran cada vez menos, pero más importantes. 
Así que un día rompí el candado
y llamé al basurero. 
Se lo llevó todo.
Me sentí como el burrito 
al que finalmente le quitan la carga de encima. 
¡Cosas!
¡Quémalas, quémalas! 
¡Haz un hermoso fuego! 
¡Habrá más espacio en tu corazón para el amor,
para los árboles! 
Para los pájaros que nada poseen,
razón por la que pueden volar.

Mary Oliver
Fot. Ré Soupault

Arte y fuga



El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la ausencia de sensibilidad. La cualidad principal en la práctica de la vida es aquella cualidad que conduce a la acción, esto es, la voluntad. Ahora bien, hay dos cosas que estorban a la acción –la sensibilidad y el pensamiento analítico, que no es, a fin de cuentas, otra cosa que el pensamiento con sensibilidad. Toda acción es, por naturaleza, la proyección de la personalidad sobre el mundo exterior, y como el mundo exterior está en buena y en su principal parte compuesto por seres humanos, se deduce que esa proyección de la personalidad consiste esencialmente en atravesarnos en el camino ajeno, en estorbar, herir o destrozar a los demás, según nuestra manera de actuar. Para actuar es necesario, por tanto, que no nos figuremos con facilidad las personalidades ajenas, sus penas y alegrías. Quien simpatiza, se detiene. El hombre de acción considera el mundo exterior como compuesto exclusivamente de materia inerte –inerte en sí misma, como una piedra sobre la que se pasa o a la que se aparta del camino; o inerte como un ser humano que, por no poder oponerle resistencia, tanto da que sea hombre o piedra, pues, como a la piedra, o se le apartó o se le pasó por encima. El máximo ejemplo de hombre práctico, por reunir la extrema concentración de la acción junto con su importancia extrema, es la del estratega. Toda la vida es guerra, y la batalla es, pues, la síntesis de la vida. Ahora bien, el estratega es un hombre que juega con vidas como el jugador de ajedrez juega con las piezas del juego. ¿Qué sería del estratega si pensara que cada lance de su juego lleva la noche a mil hogares y el dolor a tres mil corazones? ¿Qué sería del mundo si fuéramos humanos? Si el hombre sintiera de verdad, no habría civilización. El arte sirve de fuga hacia la sensibilidad que la acción tuvo que olvidar. 

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego de Bernardo Soares

miércoles, 16 de enero de 2019

Pérdida


Las personas que acaban de perder a alguien tienen una mirada que quizás sólo reconozcan los que han visto esa mirada en su propio rostro. Yo la he visto en mí y ahora la veo en otros. Es una mirada de extrema vulnerabilidad, desnudez y sinceridad. Es la mirada de quien sale de la consulta del oftalmólogo con las pupilas dilatadas a la radiante luz del día o la de quien suele llevar gafas y de repente le obligan a quitárselas. Las personas que han perdido a alguien parecen desnudas porque ellas mismas se creen invisibles. Yo misma me sentí invisible durante un tiempo, incorpórea.

Joan Didion
El año del pensamiento mágico

martes, 15 de enero de 2019

Misericordia


Misericordia

La última vez que nos acostamos
(no puedo recordar cuándo fue,
 entonces yo solía ser un reloj
en lo de acostarnos juntos, 
y ahora dentro de mí,
en algún sitio, 
va a la deriva el conocimiento, 
en una de esas aguadas en los mapas 
de los desiertos, esos espaciosos desperdicios), 
la última vez, él se detuvo
en alguno de los descansos, 
en algún intervalo entre los enredos, 
y puso su palma en mi espalda, entre los omóplatos.
Era como si estuviese pidiendo la paz,
preguntando si esto podía terminar 
-quizá no justamente esta vez, pero que terminara-. 
Estaba firme dentro de mí, pidiendo paz. 
Y yo me relajé, pero entonces mi radiante trasero
se movió torpemente otra vez, y yo susurré 
¿Sólo uno más?, 
y su gruñido indulgente
me pareció de placer, 
incluso de cariño, 
y mi vida, al ser incorporada a la carne, 
estalló con los dulces estruendos otra vez. 
Y entonces yacimos y nos miramos el uno al otro 
-o yo lo miré a él a los ojos. 
Quizá esa fue la última vez-
sin saber que era la última. 
Sin solemnidad. 
Y sin embargo la señal estaba dada,
esa mano recostada sobre mi espalda, 
no un guante, sino una petición formal de indulto,
una señal para Pedir Misericordia.

Sharon Olds
El salto del ciervo
Trad. de Joan Margarit y Eduard Lezcano
Ediciones Igitur

Un archipiélago de islas hendido


Un archipiélago de islas hendido…

Un archipiélago de islas hendido
por pequeños ríos y arroyuelos
Acequias donde las tortugas
las almejas negras hacen su casa
Reverberar de verde sin interrupción
y el eco espejeante de los pájaros
sostienen la trama. Tigre le pusieron
Los nativos le dicen La Isla
simplemente
Un aura de pumas y ciervos en retirada
De junqueros delgados
taciturnos como estelas en el agua
La barca sin patrón, las plantaciones
arruinadas y un puñado de isleños
en tareas de “mantenimiento”
No era necesario partir tan lejos
a fundar Leyenda
Profundo en este cuarto cuando todo
se deshace deslizando
fuera del sueño. Despierto y sigue viva
Leyenda. Como mi sombra. Y la Sombra grave
de la muerte alerta en las tramas del deseo

Diana Bellessi

Fot. Gerhard Ritchter

sábado, 12 de enero de 2019

La obra de arte


A veces, como sucede con un cohete teledirigido, la obra de arte se dirige justamente a ese objetivo en tu interior que alberga un enigma semejante al expresado por la propia obra. Sabes de qué va ese enigma, platónicamente existe la posibilidad de que alguna vez encuentres la fórmula para expresarlo, pero tendrás que seguir buscándola y, mientras no la hayas encontrado aún, no se te ocurra desvelar el enigma ni menos aún ofenderlo mediante la invención de una fórmula zafia. Observar, escuchar, leer, eso siempre funciona.

Cees Nooteboom
El enigma de la luz

Pint. Antoni Tàpies
U no és ningú, para Joan Brossa

Sombra turbia


No eres más que una sombra turbia, un duro núcleo de indiferencia, una mirada neutra que rehuye las miradas. Con labios mudos, ojos apagados, sabrás en adelante identificar en los charcos, en los cristales, sobre las carrocerías relucientes de los automóviles, los reflejos fugitivos de tu vida detenida.

George Perec

Coll. Katrien de Blauwer

viernes, 11 de enero de 2019

Un arte antiguo


Esa noche, como todas las noches, la niña soñó que había nacido huérfana y que esa condición –si así puede llamársele– la empujaba a un mundo adentro del mundo que se parecía a un hermoso circo, lleno de domadores de tigres, contorsionistas, lanzadores de fuego. A ella le había tocado la Muerte-en-Vida. Su número consistía en balancearse sobre una cuerda pero ella se enredaba en el pelo e indefectiblemente daba un salto mortal a lo imposible. La caída se repetía tres veces, sin motivo aparente y, lo que es peor, sin destinatario. El amor es un arte antiguo, imposible, feroz.

María Negroni
Elegía a Joseph Cornell

Deixis en fantasma


Deixis en fantasma

Aquello.
No eso.
Ni
-mucho menos- esto.
Aquello.
Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.
Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.

Ángel González

Collage. Julia Geiser

jueves, 10 de enero de 2019

Escribir


Escribir es como la segregación de las resinas; no es acto, sino lenta formación natural. Musgo, humedad, arcillas, limo, fenómenos del fondo, y no del sueño o de los sueños, sino de los barros oscuros donde las figuras de los sueños fermentan. Escribir no es hacer, sino aposentarse, estar.

José Ángel Valente
de "Mandorla", en El fulgor
Antología poética

martes, 8 de enero de 2019

Mi amigo árbol


Mi amigo árbol (fragmento)

Qué horror levantarse en medio de la noche
y atisbar la luz desde la penumbra.

El tiempo es una hoja en blanco
y los mosquitos muerden.

Mi vida se desperdicia en la nada.

Cuánto incomoda este pensamiento. Cómo estás tú, Nada,
sentada alrededor con la esposa de Algo.

Zumbar y consumirse
es todo cuanto he aprendido.
Porque he desperdiciado mi vida en la nada.

Embalsamada y superflua, pálida y resoplante,
levantando trastos domésticos aquí y allá
-carpetas, platos,
mesas, peceras-.

Mi vida se desperdicia en la nada.

Lorine Niedecker
Covers, 36 poetas en lengua inglesa
Traducción de Armando Roa,
Uqbar Editores, Santiago de Chile, 2010

Convento


La vida del convento no consentía que nacieran sueños nuevos, salvo el de una sublime renuncia: lo único que precisa la existencia.

Dolores Prato
"Quemaduras"
Editorial minúscula
Trad. De César Palma

lunes, 31 de diciembre de 2018

Paseo


PASEO

Desde los pies azules con su traje de lámpara,
Desde los cabellos que caen de los árboles en un sonido de olas,
Nada más que en el punto donde debo reconocerte despierta o dormida.
A veces como una copa de angustia donde se ahoga el aire que te guarda.
Si mi memoria sumergida en su horno de sueño se despertara
Sin turbar los ritos que la rodean, los ritos de verdes temblores.
Desde el humo que levantan los deseos en su casa.
Desde los sonidos que vienen desde el obscuro oído de la tierra.
En verdad, no siempre es tu paso lo que flota sobre el césped,
Ni tu pensamiento lo que tiembla con cierta dificultad en el aire.

Rosamel del Valle
De "Poesía", 1939

Cumpleaños


Cumpleaños

Oh!, todo estaba encendido.
La música impelía torpemente
hacia adelante y hacia atrás.
Entraban y salían gentes desconocidas.
Y había muchas voces y lenguas diversas.
Pero la que más recuerdo es la tuya,
la que no se oía.

César Antonio Molina

Cumpleaños


CUMPLEAÑOS

Mi corazón es como un pájaro que canta
cuyo nido asemeja el brío de las olas;
mi corazón es como un árbol de manzano
cuyas ramas se doblan bajo los densos frutos;
mi corazón es como un estuche de arcoiris
cuyas ondas se agitan sobre la mar serena;
mi corazón se turba, más alegre que todo,
porque mi amor se muestra cercano, junto a mí.

Levantadme un estrado de seda y de festones
que descienda en esmaltes y colores morados;
y tallad con palomas, con jugosas granadas
y con pavos reales -aquellos de cien ojos-,
uvas en la cenefa, racimos de oro y plata,
pétalos argentinos y búcaros heráldicos;
porque mi cumpleaños, de mi vida el auténtico,
ha llegado, amor mío, ha venido hasta mí.

Christina Rossetti (Londres, 1830-1894)

domingo, 30 de diciembre de 2018

Lo que perdí


LO QUE PERDÍ.

Canto lo que perdí y me aterra lo ganado,
camino combatiendo eternamente,
mi rey, un rey perdido y también mis soldados;
y aunque corran mis pies desde el alba al ocaso
suenen siempre en la misma piedra breve.

William Butler Yeats
Versión de Jaime Ferrán

viernes, 28 de diciembre de 2018

Envuelto en sombras la luz proclama


Envuelto en sombras la luz proclama

Viudo y padre. Paciente y recto Como una rama.
Por las noches se avergüenza en la cama.
Al otro lado duerme una mujer que ama.

El sueño se resiste. Ella está al otro lado
sola y desnuda de costado,
Hija mía. Esposa. Tesoro hallado.

La luz de la mesilla tiene que encender.
En la foto de la cómoda, su hijo. Su mujer.
Se arrastra hacia la cocina. Quiere beber.

Vuelve a su habitación. Se sienta. Bebe un vino embriagador.
Se ensimisma frente a la pantalla del ordenador.
Teclea: un verano agotador.

Desde el jardín oscuro un pájaro le reclama,
envuelto en sombras la luz proclama.
Narimi Narimi. ¿Recuerdas? Te llama.
Se levanta. Desea ir a taparla, huir de su soledad,
extender sobre su sueño un ala de padre de avanzada edad.
Vuelve a la cama. Domina su piedad.
Se olvida de su cuerpo. Se atormenta. Se mueve.
Vuelve a dar la luz. Casi las cinco de la madrugada. Llueve.
En el Tibet las cinco son ya las nueve.

Amos Oz
De "El mismo mar"
Ediciones Siruela 1999
Versión de Raquel García

Fot: An illustration of the constellations Monoceros and Canis Minor from The beauty of the heavens: a pictorial display of the astronomical phenomena of the universe by Charles Blunt.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Visitas



La gente desea atravesar puertas y tarde o temprano lo hará, ¿para qué oponerse a esta fuerza indomable? Nadie se encuentra a salvo de los visitantes. ¿Quién ha podido librarse de ellos? Lo más prudente, suponía Domingo, era no ponerles más obstáculos: “Que pasen de una vez y tomen las decisiones que deban tomarse."

Guillermo Fadanelli
Mis mujeres muertas
Grijalbo

Fot. Marcello Mastroianni
Otto e mezzo, 1963

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Dos que se miran


Enamorarse a solas es enamorarse del silencio, un silencio con humo y espejos. El amor, si es algo, es dos que se miran.

Alejandra Pizarnik
Diarios

Fot. Interiors by Jean Royère 1950s


Michaux


Michaux escribió, viajó, dibujó, pintó. Escribió como se odia, con la fuerza del "contra" para sobrevivir y, después, para vivir más intensamente, para vibrar más alto. Pero halló la escritura demasiado convencional, henchida la palabra con demasiada cultura, demasiado lastre, así que empezó a pintar. Pintó como se grita, para gritar mejor, y para expresar aquellas vibraciones del espíritu que no tienen correspondencia adecuada con el lenguaje. Los infinitos lugares demasiado intensos para la palabra.

Chantal Maillard

martes, 25 de diciembre de 2018

El baile


¿Quién detiene el baile?

... Cansada. 
¿Quién derramó la vida sobre este prado? 
¿Quién detuvo el baile?
¿Quién destruyó el sueño? 
¿Quién pisoteó la primavera?. 
El destino. 
Mañana debes obedecer. 
Sí, quiero hacerte pedazos, 
falda blanca, falda blanca, 
cuando el cansancio y la ansiedad 
me dejan
con el corazón extenuado.

Hsiung Hung

De "Barco de Orquídeas, Poetisas chinas"
Recopilación de Kenneth Rexroth

Fot. Benoit Courti