lunes, 12 de diciembre de 2016

Los objetos


Los objetos.

La ropa que me regalaste, R., me la encuentro por todas partes. Me envuelve el cuerpo, me atrapa los pies, y cuando voy a pagar, la cartera de piel. Si es invierno los zapatos, en verano los pantalones; si saco el abrigo que me pongo muy de vez en cuando, aparece tu camisa colgada debajo. De todas esas piezas que me abrazan, que eran "nuestras", tú quizás pronto ya no te acordarás. Me inquieta tu impulsividad a la hora de comprarme cosas que pudieran ilusionarme cuando te habías quedado sin trabajo. A pesar de eso, yo aceptaba esos regalos con la misma sensación ambigua de cuando mi padre, estando en el paro, nos llevaba al restaurante. Esa sensación de alegría mezclada con inseguridad y culpa. ¿Cómo pude aceptarlos? ¿Por qué me hacías todos esos regalos? Ahora soy yo quien se arrepiente de no haber hecho lo mismo: regalarte ropa, zapatos, perfume. Todo cuanto pudiera prolongar mi presencia en ti.
Porque los objetos duran más que los sentimientos.

Alicia Kopf   Hermano de hielo
Ed. Alpha Decay
Trad. Imma Ávalos Marqués

domingo, 11 de diciembre de 2016

Oso



-Oso- dijo frotando el pelaje con el pie, sintiéndose sola de repente. El calor del fuego era excesivo; la alfombra de pelo se había apartado de la chimenea y se le había acercado. ¡Oh, se sentía sola, inconsolablemente sola…! Llevaba años sin sentir contacto humano. Siempre se le había dado mal. Era como si los hombres supieran que su alma estaba gangrenada. Las ideas estaban muy bien y ella podía esconderse en su trabajo y olvidarse por un tiempo del auténtico significado del instituto, donde el director se la follaba un día a la semana sobre su mesa mientras ambos confían escandalizar al Gobierno, aunque Lou sabía muy bien que lo que él deseaba de verdad no era su carne pálida, sino esos elegantes bocallaves del siglo XVIII que tanto escaseaban en Ontario.
Había permitido que aquel trámite continuara porque era su único contacto humano, pero le horrorizaba recordarlo. No había cariño alguno en el acto, solo costumbre y conveniencia. Se había convertido en una especie de castigo que ella se infligía.
-Oh, oso- dijo, acariciándole el cuello. Se levantó, se desnudó, porque hacía calor. Se tumbó junto al lomo del oso, algo apartada y también apartada del fuego y, desolada, empezó a hacerse el amor.
El oso despertó de su sopor y se volvió. Sacó la pecosa lengua. Era gruesa y, como decía la enciclopedia, tenía un surco longitudinal. Empezó a lamerla.
Una lengua gruesa, moteada de rosa y negro. Lamió. Raspó hasta cierto punto. Tanteó. Era cálida, agradable, extraña. ¿Qué demonios haría Byron con su oso?, se preguntó Lou.
El oso lamía. Buscaba. Lou podría haber sido una pulga a la que él estaba persiguiendo. Le lamió los pezones hasta que se le pusieron duros y le relamió el ombligo. Ella lo guió con suaves jadeos hacia abajo.
Movió las caderas: se lo puso fácil.
-Oso, oso- susurró, acariciándole las orejas. La lengua, no solo musculosa sino también capaz de alargarse como una anguila, encontró todos sus rincones secretos. Y, como la de ningún ser humano que hubiera conocido, perserveró en darle placer. Al correrse sollozó, y el oso le enjugó las lágrimas.

Marian Engel   Oso
Ed. Impedimenta.
Trad. Magdalena Palmer

Ilustración Gabriella Barouch

La mirada que salva


La mirada que salva

Un ciervo a solas
en la distancia
una cierva lo mira
con tal deseo
que el cazador oculto
entre las hojas recuerda
a la mujer que amó
y deja caer el arco.

Poemas de la Antigua India
Traducción del inglés: Jorge Esquinca
El poeta y su trabajo, no. 28, primavera 2008.

From Anxious Corridor, 1935

sábado, 10 de diciembre de 2016

Eso


El escenario

conexidades

vous etes déjà mortes au monde Sade
4

“Yo” no tengo ganas de más decorados
“Yo” no tengo ganas de más anécdotas
sobre montañas pintadas
“Yo” no quiero ver surgir más universos
dentro de los límites de lo sensato
“Yo” no quiero oír más alarmas de incendios
cada vez que sale el sol
“Yo” no quiero hacer como si estuviese muerta
Tengo miedo
Esto es una crítica de toda “poética”
porque es una crítica del miedo ante la impotencia fáctica

Eso
Ed. Sexto Piso, 2015
Trad. Francisco J. Uriz

Charlote

Derrumbe


Una vez que se ha padecido, la experiencia del mal ya no se olvida. Quien ha visto derrumbarse las casas sabe demasiado bien de qué está hecha una casa. Una casa está hecha de ladrillos y cal, y puede derrumbarse. Una casa no es muy sólida. Puede derrumbarse de un momento a otro. Detrás de los serenos jarrones con flores, detrás de las teteras, las alfombras, los suelos lustrados con cera, está el otro aspecto verdadero de la casa, el aspecto atroz de la casa derrumbada.

Natalia Ginzburg   El hijo del hombre
Las pequeñas virtudes
Ed. Acantilado
Trad. Celia Filipetto

viernes, 9 de diciembre de 2016

Ella no


Todas las niñas esperan eso. Ella no. Si él le diera un beso, se habría acabado el juego. Ella desea vivir siempre en la espera. Con el beso terminaría todo. ¿Qué puede venir después? Al segundo beso todo se hace costumbre. Ella se pone de pie y se va sollozando.

Unica Zürn   Primavera sombría
Ed. Siruela
Trad. Ana María de la Fuente Rodríguez

jueves, 8 de diciembre de 2016

Y no quejarse


Le diré algo que le impactará. Yo le debo todo a Hitler. Mis escuelas, mis idiomas, mis lecturas, mis viajes, todo. En todos los lugares y situaciones hay cosas que aprender. Ningún lugar es aburrido si me dan una mesa, buen café y unos libros. Eso es una patria. "Nada humano me es ajeno". ¿Por qué Heidegger es tan importante para mí? Porque nos enseña que somos los invitados de la vida. Y tenemos que aprender a ser buenos invitados. Y , como judío, tener siempre la maleta preparada y si hay que partir, partir. Y no quejarse.

George Steiner
Entrevista publicada en Babelia 29.06.16

miércoles, 7 de diciembre de 2016

James Matthew Barrie

La flor al borde del barranco


La flor que desde el borde del barranco 
repite no me olvides, no tiene 
colores más alegres ni más puros 
que el espacio tendido entre tú y yo. 
Un chirrido restalla, nos aleja, 
el obstinado azul no comparece. 
En la calima casi visible 
me lleva a la otra parte, 
en tinieblas, el funicular. 

Trad. José María Micó

martes, 6 de diciembre de 2016

Idilio



Ninguna persona puede otorgarle a otra el don del idilio. Eso sólo lo sabe hacer el animal, porque no ha sido expulsado del Paraíso. El amor entre un hombre y un perro es un idilio. En él no hay conflictos, no hay escenas desgarradoras, no hay evolución.

Milan Kundera  La insoportable levedad del ser
Ed. Tusquets, 1993
Trad. Fernando Valenzuela

Fot Walter Sanders
Susanne Erichsen

domingo, 4 de diciembre de 2016

Un arte


El arte de perder no es difícil adquirirlo. 
Tantas cosas parecen empeñadas en perderse, 
que su pérdida no es un desastre.

Pierde algo cada día. 
Acepta el tumulto de llaves de puertas perdidas, 
la hora malgastada. 
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Practica entonces perder más aún, y más rápido: 
lugares, nombres, 
y el sitio al que se suponía que viajarías. 
Nada de esto será un desastre.

Perdí el reloj de mi madre, 
y -¡mira!- la última, o penúltima 
de tres casas que amaba se fue. 
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Perdí dos ciudades, ambas adorables. 
Y, más ampliamente, 
algunos sitios de los que era dueña, 
dos ríos, un continente. 
Los echo de menos, pero no fue un desastre.

Hasta al perderte a ti 
(la voz bromista, un gesto de amor) 
no habré mentido. 
Es evidente que el arte de perder 
no es demasiado difícil de adquirir 
aunque parezca por momentos 
(¡Escríbelo!) 
un desastre.

El arte de perder
Trad. Fernando Pérez

Elizabeth Bishop con su gato
Minnow, 1938

sábado, 3 de diciembre de 2016

El vaso quebrado


El vaso quebrado

Hay veces en que el alma
se quiebra como un vaso,
y antes de que se rompa
y muera (porque las cosas
se mueren también),
llénalo de agua
y bebe,
quiero decir que dejes
las palabras gastadas, bien lavadas,
en el fondo quebrado
de tu alma
y, que si pueden, canten.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Un torso de mujer


Un torso de mujer desnudo en el espejo
como fragmento de un desconocido amor.

Y ahora quién podría
descifrar este signo,
reconstruir lo nunca ya después vivido,
reanimar, exánime, el adiós.


jueves, 1 de diciembre de 2016

En tu regazo


En tu regazo

Un siglo en tu regazo
sin patria
sin amigos
sin camino que pueda emprender.

Qué delirio, el territorio de la oscuridad


Versión de Joung Kwon Tae
Revisada por Isabel R. Cachera
108 poemas Zen
Ed. Casariego 2005

Fot. Willow Gray

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Cada latido



Pequeños sucesos

A veces
la vida se interrumpe
para advertirnos
de la peligrosa tentación de la renuncia:
una inocente miga de pan
te descubre,
primero,
la oscura inmediatez

y rápidamente
la prisa en cada paso.

En tiempos de duda
cada latido
es la decisión que justifica toda nuestra existencia.

La primera vez que vi un animal muerto
Ed. Difícil

martes, 29 de noviembre de 2016

Prioridad


Prioridad

Debería ser muy sencillo. Haces lo que puedes cuando está despierto, luego, cuando esté dormido, haces lo que sólo puedes hacer cuando está dormido, comenzando por lo más importante. Pero no es tan sencillo.

Te preguntas qué es lo más importante. Debería ser fácil decir qué tiene prioridad y ocuparte de ello. Pero no sólo una cosa tiene prioridad, tampoco dos o tres. Cuando muchas cosas tienen prioridad, ¿cuál de esas cosas que tienen prioridad recibe prioridad?

Cuando tienes tiempo para hacer algo, cuando está dormido, puedes escribir una carta que tiene que escribirse inmediatamente pues muchas cosas dependen de ella. Pero, bien, si escribes la carta, tus plantas no tendrán agua y es un día muy caluroso. Ya las pusiste afuera en el balcón con la esperanza de que la lluvia se ocupara de ellas, pero este verano casi no ha llovido. Ya las metiste del balcón con la esperanza de que si no están expuestas al viento no necesitarán ser regadas tan seguido, pero de todos modos tendrían que regarse.

Y, bien, si riegas las plantas, no escribirás la carta, de la que dependen muchas cosas. Tampoco acomodarás la cocina y la sala, y luego te sentirás confundida y frustrada por el desorden. Hay una mesa cubierta de listas de compras y unos vasos de cristal que tu esposo compró en una oferta de liquidación. Debería ser muy sencillo guardar los vasos, pero no puedes guardarlos hasta que los laves, no puedes lavarlos hasta que no haya platos sucios en el fregadero, y no puedes lavar los platos hasta que destapes el desagüe . Y si comienzas por el desagüe , puede que no avances, mientras duerme, más allá de lavar los platos.

Puedes decidir que las plantas tienen prioridad pues, a final de cuentas, están vivas. Luego puedes decidir, ya que tienes que encontrar una manera de organizar tus prioridades, que todo lo que tenga vida en la casa tendrá prioridad, comenzando por el ser humano más joven y pequeño. Eso debería quedar muy claro. Pero aún así, aunque sepas exactamente cómo cuidar al ratón, al gato, a las plantas, no estás segura de cómo darle prioridad al bebé, al hijo mayor, a ti misma y a tu esposo. Ciertamente es verdad que mientras más grande y vieja sea la cosa con vida resulta más difícil saber cómo cuidarla.

Lydia Davis   Cuentos completos
Edit. Seix Barral
Trad. Justo Navarro
Foto: Daniel Murtagh

lunes, 28 de noviembre de 2016

Gente


Sólo me interesa la gente con un sentido poético, los que son capaces de contar un cuento a un niño de cuatro años y mantener su atención, los que sienten un fuego en su interior. Sólo me interesan aquellos que encuentran la razón de subir un barco por una montaña. A los demás les ruego que sigan con sus vidas y se alejen de mi camino.

Werner Herzog
La conquista de lo inútil
Ed. Blakie Books
Trad. Juan Carlos Silvi

Fot. Edward Weston
Nahui Olin 1923

domingo, 27 de noviembre de 2016

Patinando



La vida diaria era un continuo deslizarse sobre un hielo demasiado frágil, un patinar incesante de insectos acuáticos sobre la piel invisible de la profundidad. Una pisada demasiado fuerte , un esfuerzo violento y se caía dentro del elemento sofocador y desconocido. Esto del amor, por ejemplo, no era posible pensar en ello. Solamente aguanta el peso de quienes no se detienen a pensar.  Pero era necesario pensar, era necesario quebrar la frágil superficie y hundirse en las profundidades. No obstante lo cual, persistimos con desesperada locura en seguir patinando.

Aldous Huxley  Arte, amor y todo lo demás, 1925

sábado, 26 de noviembre de 2016

Un fenómeno óptico



A Sonsoles y a Javier

Naufragas suavemente, pero no,
es que el amor contagia un laberinto,
una filosofía resumida en espejos
que debes ignorar.
e ignorar los augurios
como pájaros de oro
que vuelan en el fondo de tu taza de té:
¿buenos augurios de un amor como el pezón de un ángel
o collares de lagrimas?
no lo vas a saber.
Ni siquiera te ocupes en precisar si
sientes
exactamente amor:
nadie duerme con una polaroid sobre la almohada
por comprobar si sueña o no sus sueños,

me explicaré mejor:
el amor es acaso un fenómeno óptico
que desaparecerá cuando al buscarlo forcemos la atención.
además
nada hace prever su aparición, nada lo explica,
es como anoche: en el mar
de las conversaciones y los gestos
ella encontró mi mano (me temblaron los párpados
como agua al empezar a hervir),
o como en aquel paisaje
desolado y sin una sola flor
cuando al mirar por la cerradura de una casa ruinosa
vi el verde inconcebible y la sombra de un árbol.

Instrucciones para blindar un corazón
Ed. Tansonville, 2009

Fot. Arthur F. Rice
 Alla Nazimova. in Shadowland
December 1922

viernes, 25 de noviembre de 2016

Isla


Fin y principio
alcanzándome en su ola.
-Repetida ola,
qué extraña costa es ésta
tan desolada, qué isla.

Juan Fuentes
Tiempo volar
Ed. Piedra y cielo.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Desierto



El desierto terrible arde todo por el amor de una hierbecilla; y ella le dice que no con la cabeza, y se ríe, y se va volando.

Rabindranath Tagore   Pájaros Perdidos
Ed. Renacimiento, 2011
Trad. Zenobia Camprubí Aymar

Fot. Melih Dönmezer

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Escribir


Escribir es un asunto de devenir, siempre inacabado, siempre en curso, y que desborda cualquier materia vivible o vivida. Es un proceso, es decir, un paso de vida que atraviesa lo vivible y lo vivido.

Gilles Deleuze  La literatura y la vida
Ed. Alción, 2006
Trad. Silvio Matón

martes, 22 de noviembre de 2016

Consejo


El mundo fluye sobre lo inútil

Olas nacidas para repetirse a sí mismas,
balbuciendo eternas excusas
a las gaviotas que recorren la costa.
O tú, viento racheado, molestando a esos pinos
con tu oratoria salvaje.

Incluso tú, oscuridad que llegas,
y tú, arbusto seco rodando
a través de un pueblo fantasma
con la chinche que sólo vive un día
sobre una cortina rota
y un cielo lleno de nubes blancas.

Una foto rasgada tras otra
cuyas partes no encajan –¿y por qué
habrían de hacerlo, lúgubres rumores,
con todo vuestro aderezo de estupidez?–.
Siempre que acudí al mar y al cielo
en busca de consejo, esto es lo que obtuve.

Mi séquito silencioso
Ed. Vaso Roto Ediciones, 2014
Trad. Antonio Albors

Fot. Jock Sturges

lunes, 21 de noviembre de 2016

Leyendo a Freud


Leyendo a S. Freud

Leo en un viejo ensayo de Freud:
"La vida siempre provoca malestar".
¿De modo que esta desazón
estas ganas de huir a ningún lado
este aburrimiento de la gente
y aun de las cosas amadas
este malhumor matinal

eran, a fin de cuentas, la vida?

Poesía reunida
Ed. Lumen, 2005

Ella


Ella vive de pie sobre mis párpados
Sus cabellos están entre los míos
Tiene la forma exacta de mis manos
Y el color de mis ojos que la miran
Ella se hunde entre mi propia sombra
Como una piedra en el azul del cielo.

Ella tiene los ojos siempre abiertos
Y me impide dormir con su mirada
A plena luz sus sueños luminosos
Hacen evaporar todos los soles
Sus sueños me hacen sollozar, reír
Y hablar sin tener nada que decir...

La enamorada

Fot. Man Ray
Paul Éluard y Nusch, 1939

domingo, 20 de noviembre de 2016

Utilidad y belleza


Es razonable pensar que las creaciones del hombre están hechas, o bien con vista a su cuerpo, y éste es el principio llamado utilidad o bien con vista a su alma, y ésto es lo que el hombre busca bajo el nombre de belleza.

Paul Valéry Eupalinos o el arquitecto
Ed. Antonio Machado, 2001
Trad. José Luis Arantegui Tamayo


No basta


Sentarse y mirar el agua no basta para cruzar el océano

sábado, 19 de noviembre de 2016

Posibilidad



Si existe el sentido de la realidad, debe existir también el sentido de la posibilidad. Cabría definir el sentido de la posibilidad como la facultad de pensar en todo aquello que podría igualmente ser, y de no conceder a lo que ya es más importancia que a lo que aún no es.

Robert Musil, El hombre sin atributos
Ed. Seix Barral 2004
Trad. José María Sáenz

Fot. Robert Kipniss. 1976

El libro


El libro

Irás naciendo poco
a poco, día a día.
Como todas las cosas
que hablan hondo, será
tu palabra sencilla.

A veces no sabrán
que dices. No te pidan
luz. Mejor en la sombra
amor se comunica.

Así, incansablemente,
hila que te hila.

Quinta del 42, 1952

viernes, 18 de noviembre de 2016

Otro sitio




He soñado primaveras lejanas, un sol que no alumbraba más que la espuma de las olas y el olvido de mi nacimiento, un sol enemigo del sol y de ese mal de no encontrar mas que el deseo de estar en otro sitio.

Emil Cioran  Breviario de podredumbre
Ed. Punto de lectura, 2001
Trad. Fernando Savater

Fot. Veronica Ebert

Deliberadamente



A veces, cuando yo, Anna, recuerdo el pasado, siento ganas de reír descaradamente. Es la risa horrorizada y envidiosa de la convicción de mi inocencia. Ya no volvería a ser capaz de tal grado de confianza. Yo, Anna, no iniciaría una aventura con Paul… ni con Michael. Pero si lo hiciera, empezaría esa aventura pensando que era sólo eso, una aventura, y teniendo una idea exacta de sus consecuencias. Iniciaría una relación deliberadamente estéril y limitada.

Doris Lessing  El cuaderno dorado
Ed. Debolsillo, 2010
Trad. Helena Valentí

jueves, 17 de noviembre de 2016

Heridas


Llevo encima las heridas de todas las batallas que he evitado.

Memoria poética


El amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.

Milan Kundera, La insoportable levedad del ser
Ed. Tusquets, 1993
Trad. Fernando Valenzuela

Video: Philip Kaufman, La insoportable levedad del ser, 1988 , con Juliette Binoche

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Estar a la altura


No podemos estar a la altura.
Todos los días algo nos trasciende.
Cada vez es más profundo el misterio de la noche,
su corazón negro llorando oscuridad.
Cada vez más salvaje la necesidad de amar
sin desgarrarse.


Anna de Noailles‘s hands,
Paris, 1931

¿Quién?


Al mirar atrás, el crítico ve la sombra de un eunuco. ¿Quién sería crítico si pudiera ser escritor? ¿Quién se preocuparía de calar al máximo en Dostoievski si pudiera forjar un centímetro de los Karamazov, o reprobaría la altanería de Lawrence si pudiera dar forma al huracán de El arco iris? […] ¿Quién querría ser crítico literario si pudiera poner los versos a cantar, o componer, a partir de su propio ser mortal, una ficción viva, un personaje perdurable?

George Steiner, Lenguaje y Silencio
Ed. Gedisa, 2013
Trad. Miguel Ultorio

lunes, 14 de noviembre de 2016

Nudos


Imita lo menos posible a los hombres en su enigmática enfermedad de hacer nudos.

René Char, Los Matinales
Ed. Galaxia Gutemberg, 2005
Trad. Jorge Riechmann

Una mota de polvo


Al fin y al cabo un hombre
es un poco de arena entre los dientes,
en el mejor de los casos, a veces,
una mota de polvo en una lágrima.


domingo, 13 de noviembre de 2016

Esperanza


Lo que al día le pido ya no es
que me cumpla los sueños, que me entregue
los deseos cumplidos de otros días
porque al fin he aprendido que los sueños
son igual que las alas de un insecto
y al tocarlos el hombre se deshacen;
y es que un sueño al cumplirse es otra cosa
que no ayuda a volar.
Lo que al día le pido es ese sueño
que al rozarlo se parta en otros sueños
lo mismo que una bola de mercurio
y que brille muy lejos de mis manos.
Lo que al día le pido empieza a ser
más difícil incluso de alcanzar
que los sueños cumplidos, porque exige
la fe antigua en los sueños.
Lo que al día le pido es solamente
un poco de esperanza, esa forma modesta
de la felicidad.

Sueño


El sueño tiene la estructura de una frase.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Amar


Amar 
es arrancarse 
de las sábanas 
desgarradas por el insomnio. 
El amor 
no es un paraíso de dulzura; 
es el asalto rugiente 
de una tempestad 
de fuego 
y de agua.

Sí, sí, calladito, calladito


      Sí, sí, calladito, calladito

UN LOCO DE LOS DE POR AQUÍ

Mañana me levantarán a gritos
para la ducha, y mi mano derecha
abrazará a la izquierda
y caerá la lluvia
sobre mi estómago
y la tiniebla
me abrazará otra vez
y será la penitencia soportarme
como la andadura del sueño
hecho para no nacer: porque soy
un sacerdote de la nada
y todos los días fingiré que existo. 


Fot. Emery P. Reves-Biro

viernes, 11 de noviembre de 2016

En aquellos instantes de dichosa paz


Yo temía la intrusión de cualquier pensamiento, de cualquier idea que, irrumpiendo en aquellos instantes de dichosa paz, pudiese llegar a inhibirlos, a transformarlos en una fuente de tristeza. Pensé también en aquel largo viaje emprendido hacía tanto tiempo desde aquel mismo lecho, desde la noche distante en que lo habíamos compartido, a través de tantos climas, tantas tierras, que nos había devuelto una vez más a nuestro punto de partida, al devorador campo magnético de la ciudad. Un nuevo ciclo que se abría al conjuro de los besos y las caricias deslumbradoras que ahora podíamos compartir. ¿Adónde podría llevarnos? Recordé unas palabras de Arnauti, escritas a propósito de otra mujer, con un contexto muy distinto: “Uno se dice que lo que tiene entre sus brazos es una mujer; pero si la contempla dormida advertirá que la criatura crece sin cesar: verá en el rostro amado, eternamente misterio, el perfecto e infalible florecimiento de las células, repitiendo hasta el infinito el delicado promontorio de la nariz humana, una oreja copiada de una concha marina, cejas dibujadas como helechos, labios inventados por bibalvos durante su unión de sueño. Pero este crecimiento es humano, lleva un hombre que atraviesa el corazón, y que promete el sueño demente de una eternidad que el tiempo desvirtúa a cada instante. ¿Y si la criatura humana fuese una ilusión? ¿Si, como dice la biología, cada célula de nuestro cuerpo es reemplazada por otra cada siete años? En el mejor de los casos, tengo entre mis brazos una fuente de carne, un juego incesante; y mi mente es un arcoiris de polvo”. Entonces, desde otro punto del compás, oía la voz agria de Puserwarden que decía: “¡No existe el Otro; sólo existe uno afrontando eternamente el problema del descubrimiento de sí mismo!”.

Lawrence Durrell  
El cuarteto de Alejandría IV, Clea
Ed. Edhasa, 2008
Trad. Matilde Horne

jueves, 10 de noviembre de 2016

Le dije


"La primavera
es tan corta...", le dije,
y entre mis pechos,
rebosantes de vida,
enterré yo sus manos.

Un mar inédito


La palabra surge del silencio, como un mar inédito.

Juan Fuentes
Tiempo volar
Ed. Piedra y Cielo.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Diferencias


Cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para autoflagelarse. (...) Al principio fue muy divertido. Dejó de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y mal; y luego hice otro descubrimiento más alarmante todavía; la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil, pero brutal...

Truman Capote
Fragmento del Prefacio de Música para camaleones
Ed. Anagrama, 2006
Trad. Benito Gómez Ibáñez

Leyendo


martes, 8 de noviembre de 2016

Poema imposible



El poema que quiero escribir es imposible.
Una piedra que flota.

Recordar


Comedor de loto.

El paisaje que miro me corrige cuando cierro los ojos por cansancio o desidia. Nunca la realidad pudo ser sustentada sin aportar su parte de ficción. ¿No es lo visible ya lo menos verosímil?
La estrofa de la luz invierte mientras tanto su trayecto y en el desmemoriado litoral de la sombra acabo refugiándome como si desandara el tiempo que me queda. También quien retrocede encontrará el futuro. Renuncio en todo caso a recordar: vendo mi alma al corrector supremo de esta prueba.

José Manuel Caballero Bonald  Comedor de loto
Incluido en Descrédito del héroe y Laberinto de Fortuna
Ed. Visor Libros, 1993