martes, 16 de enero de 2018

Creencias de jardín


CREENCIAS DE JARDÍN

La última línea de sol
desciende de hoja en hoja. La luz desfallece
hacia el extremo de una escala tardía. 
Ambos sufren en el jardín de la retórica de ese
drama mecánico.Ella dice: 
mira, eso es el tiempo encarnado
que alimenta su medida; él asiente,
verifica con un anhelo estremecido
el naufragio del día y de los cuerpos. 
Entonces callan bajo una especie de sacrificio.
Convierten esta hora delgada y ambigua
en la herida de una religión aterradora.
Y aunque el viento es suave y las flores repiten
un probable manifiesto de resurrección
ellos esperan la oscuridad nocturna para mentirse
sobre la mutación de las cosas y su sentido. 

de “Violín Obligado

lunes, 15 de enero de 2018

Tu secreto


…que tu nombre
la herida o el fruto de tu nombre
nos dé lo que nos falta”
ACP

“Tu secreto”

exactamente ahora
he abierto la puerta
y gritado tu nombre varias veces

pero tampoco hoy nadie
ha respondido a mi llamada

traía tantas cosas que contarte
que me he sentado solo
en el sofá de mimbre de la abuela
ahí frente al chinero
que guarda todavía
la porcelana del día de tu boda
y me he puesto a decírselas
a tu lugar vacío

aunque hablara con lengua equivocada
tú asentías con la benevolencia
y el placer del que ignora
las palabras ajenas que no entiende

pero tú eras la sabiduría
y tu secreto
una efímera calma
sobre el mantel de hilo

me ofrecías café y yo seguía
conversando en silencio con tus ojos
buscaba una respuesta que tardaba en llegar

procura ser feliz con lo que hagas

ya ves la voz elige siempre
el golpe justo
su propio asentamiento

en la carencia
en la desposesión


De: “La semilla en la nieve” – 2004
Recogido en “La vida de otro modo” 
Poesía 1998 – 2008
Ed. Calambur Editorial


Última noticia


Última noticia

Ésta es tu última noticia, cuerpo:
una radiografía de tus pulmones, brumas
inquietantes, manchas de musgo sobre la nieve sucia.
La tierra espera que algún día
todos los órganos, como los perros, la husmeen
buscando la yerba benéfica. Tus pulmones,
entre hojas sedosas,
lucirán sanos y tersos como recién nacidos
y concertarán con un joven buey
el ritmo amplio de su respiración. Al fondo
habrá un cielo luminoso y ninguna sombra,
sobre todo ninguna sombra aciaga.

Poesía completa
Ed. Pre-Textos, 2008

Ante ti, abierto


Ante ti, abierto, el libro. Las miradas, buceadoras, acompañadas de pensamientos, en la gran profundidad, nadando alrededor, mustio retorno. Luz de lámpara, deshojándose, la mano, tanteando en la ceniza. La hora sin nombre. La mesa dispuesta para la partida, el ojo, estúpido, algo que fue una vez vivo entre lo que no tiene vida.

Paul Celan
Microlitos. Aforismos y textos en prosa
Edit. Trotta, 2015
Edición de Barbara Wiedemann y Bertrand Badiou.
Traducción de José Luis Reina Palazón

Fot. František Drtikol

domingo, 14 de enero de 2018

Rostros del amor


Contemplé tanto la belleza, que mi visión le pertenece. Líneas del cuerpo. Labios rojos. Sensuales miembros. Cabellos como copiados de las estatuas griegas; hermosos siempre, incluso despeinados, y caídos apenas, sobre las blancas sienes. Rostros del amor, tal como los deseaba mi poesía… en mis noches juveniles, en mis noches ocultas, encontradas… 

Constantino Cavafis
“Contemplé tanto” 

Fot. Studio Manasse 1936

sábado, 13 de enero de 2018

jueves, 11 de enero de 2018

Dos tareas


Dos tareas para el comienzo de la vida: reducir cada vez más tu círculo y examinar una y otra vez si no te estás escondiendo en algún lugar fuera del círculo.

Franz Kafka
Meditaciones
Ed. Edimat, 1999

miércoles, 10 de enero de 2018

Qué hago aquí


¿Qué hago aquí, separado de mí mismo,
de las uñas y el pelo que me crecen
sin que sepa porqué ni cómo y cuándo
dejará de latirme el corazón,
osando el mundo con estas dos manos
de inexplicable mecanismo, viendo
flotar las nubes con mis ojos, ciegos
a lo que corre y hierve por mis venas?

de “El Lobo se niega a ir a un concierto


martes, 9 de enero de 2018

Desvanecimiento


Si tu mirada fuera más sutil, verías cómo se mueven todas las cosas: igual que se abarquilla el papel que arde, así se desvanece todo perpetuamente al encogerse.

Friedrich Nietzsche

lunes, 8 de enero de 2018

Cómo se mece el tiempo


Cómo se mece el tiempo
enredado en tu pelo del color de la plata 
dos veces
corona forestal
en el ramaje denso de tus labios corales
en tu jardín salvaje de animales simbólicos

Amanece y la luz es cierta
precipitada en este mismo instante

Sobre tus párpados
nace de nuevo el mundo


Navidad en Las Palmas de Anaga

Leaving and Forgetting, 2008

domingo, 7 de enero de 2018

Leyendo


Un matin d'hiver au café du Dôme,1928

Intimidad


Jamás había conocido a una mujer que desease tanto ser deseada, ni a una mujer que lo temiese tanto. Jamás había conocido a nadie que llegase y se marchase tantas veces, no solo a lo largo del día, sino durante una hora. Yo prefería que ella no saliera, y no tardé en reprocharle que tuviese una vida al margen de mí, lo cual me parecía una infidelidad. Esto es lo que metía en el bolso cada vez que salía: horquillas, pasadores y peines; cajitas de madera que contenían joyas indias baratas y hachís; protector labial, crema para los pezones; cintas con el sonido del mar o tal vez de delfines, pájaros o ballenas; manzanilla; una jirafa de peluche; postales y fotografías de gatos; ropa interior y otros accesorios del extraño equipaje imprescindible para las chicas que no paran quietas, además de cierta cantidad de ropa mía, entre otras cosas camisas, calcetines y mis mocasines. Entonces, caminando sobre sus largas piernas, acompañada por un puñado de buenas intenciones y con la cabeza llena de caprichos se dirigía hacia la puerta como si la persiguieran. A mí me inquietaba pensar qué era lo que encontraba tan excitante fuera…, hasta que empecé a preguntarme qué encontraba especialmente excitante dentro. Me percaté de que cuanto más me amaba, más necesidad tenía de recordarse a sí misma que estaba sola. Comprender esto casi me destrozó, mientras, desde la ventana, contemplaba cómo se marchaba y la despedía moviendo la mano. Pero finalmente lo entendí.

Hanif Kureishi
Intimidad
Ed. Anagrama, 2006
Trad. Mauricio Bach

Fot. Julia Hetta
Cate Blanchett

sábado, 6 de enero de 2018

Oda al amor


Una tarde que ya nunca olvidarás
llega a tu casa y se sienta a la mesa.
Poco a poco tendrá un lugar en cada habitación,
en las paredes y los muebles estarán sus huellas,
destenderá tu cama y ahuecará la almohada.
Los libros de la biblioteca, precioso tejido de años,
se acomodarán a su gusto y semejanza,
cambiarán de lugar las fotos
Otros ojos mirarán tus costumbres,
tu ir y venir entre paredes y abrazos
y serán distintos los ruidos cotidianos y los olores.
Cualquier tarde que ya nunca olvidarás
el que desbarató tu casa y habitó tus cosas
saldrá por la puerta sin decir adiós.
Deberás comenzar a hacer de nuevo la casa,
reacomodar los muebles, limpiar las paredes,
cambiar las cerraduras, romper los retratos,
barrerlo todo y seguir viviendo.

Oda al amor

jueves, 4 de enero de 2018

La piel del brazo


La piel del brazo
el roce
Abrázame le digo dice
ella
pero no hay otro
movimiento
que el de la caída
y me pregunto cómo
si ella más abajo o si yo 
más arriba
o su brazo y no hay tiempo 
salvo para caer
el edificio a un lado 
porque de espaldas no
de espaldas es el suelo
y el suelo es el miedo

Abrázame le dice
pero es
tan larga la caída.


Tusquets Editores, 2015

Esto nunca sucedió

miércoles, 3 de enero de 2018

Un silencio excesivo


Que algo pueda volverse antipático por un silencio excesivo, tal como lo describe largamente un fragmento de Erasmo, es efectivamente uno de los rasgos que caracterizan el cielo. Es también uno de los rasgos de la rosa blanca, y del árbol de boj, y de la mayor parte de las begonias, de la mesa, de la silla, de la cama y de la apariencia de los libros cuando su belleza es extrema.

Pascal Quignard
Tratado XXV. Un montoncito de sal reservado para los bueyes muertos.
Pequeños tratados II
Ed. Sexto Piso.
Trad. Miguel Morey

Has borrado todas las palabras


Has borrado todas las palabras 
para que la página vuelva a ser perfecta blancura.
Puedes dar paso a la alondra 
cuyo vuelo acorta el tiempo.
Al capricho de tus sueños vas 
por la orilla del río 
a punto de salir a ningún estuario.

¿Desde ahora qué mundo murmura en ti, 
del que tú eres el incendiario?

De "Quince poetas franceses contemporáneos"
Ed. Libros del Aire, 2014.
Edición bilingüe. Trad. Jeanne Marie


Soy lo que niegas


Constante y atravesable,
adelantándome al presagio,
soy lo que niegas.
El más alto de los engaños
que la flor celebra.


martes, 2 de enero de 2018

Enigma


No hay que ser enigmático para los demás solamente; hay que serlo también para sí mismo. Yo me estudio a mí mismo: cuando me canso, enciendo un cigarro y me pongo a pensar —bien lo sabe Dios— qué se ha propuesto el Señor conmigo o qué es lo que quiere sacar de mí.
Sólo tengo un amigo: el eco. ¿Y por qué es mi amigo? Porque yo amo mi pena y él no me la quita. Yo sólo tengo un confidente: el silencio de la noche. ¿Y por qué es mi confidente? Porque se calla.

Soren Kierkegaard
Diapsálmata
Ed. Aguilar, 1961
Trad. Javier Armada

Fot. Stefan Moses
Roland Topor, Munich, 1984